La Fiscalía General de Emiratos Árabes Unidos (EAU) confirmó este sábado 3 de octubre que el copiloto del vuelo FZ1073 de Flydubai, que el 30 de septiembre cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv, intentó cometer un acto terrorista al atacar al comandante con un “hacha de emergencia”.
El fiscal general emiratí, Hamad Saif al Shamsi, afirmó que las investigaciones sobre el incidente ocurrido a bordo del vuelo revelaron que el copiloto “inició la ejecución de un acto terrorista”, según la agencia oficial de noticias emiratí WAM.
Explicó que el copiloto “comenzó a ejecutar su plan durante el vuelo” cuando agredió al comandante dentro de la cabina utilizando “un hacha de emergencia” y que intentó hacerse con el control de los mandos del avión.
El fiscal general señaló que las investigaciones continúan para esclarecer todas las circunstancias del incidente, sus motivos y las posibles conexiones relacionadas con él. También indicó que las autoridades completarán las comprobaciones técnicas y el análisis de las pruebas materiales y digitales, y que “los resultados finales se anunciarán una vez concluyan los procedimientos necesarios”.
El copiloto habría sido apartado de una aerolínea de Omán
Este 3 de octubre, medios como Al Arabiya y CNN informaron, citando a fuentes no identificadas, que el copiloto del avión había sido apartado anteriormente de funciones de vuelo en Oman Air debido a preocupaciones relacionadas con sus presuntas ideas extremistas.
CNN informó que el hombre, identificado por esa cadena como el ciudadano omaní Hamam al-Hammami, había sido retirado de un puesto en la aerolínea nacional de Omán el año pasado por preocupaciones sobre sus opiniones extremistas. La cadena señaló que posteriormente consiguió un puesto en Flydubai y que llevaba unos ocho meses trabajando para la compañía.
Según informaciones atribuidas a fuentes citadas por Al Arabiya, el hombre habría estado durante un tiempo en Siria, donde supuestamente pudo haber sido influenciado por “ideas extremistas”. Esa versión no ha sido confirmada públicamente por las autoridades emiratíes.
CNN también informó que el copiloto nació en Emiratos Árabes Unidos, de padre omaní y madre siria, y que había vivido varios años en el país. La cadena señaló además que había tenido una vinculación previa con Royal Air Maroc.
No obstante, otras informaciones publicadas posteriormente indican que el hombre habría realizado entrenamiento con Royal Air Maroc, pero que no fue contratado como piloto por esa aerolínea. Por ello, no resulta conveniente afirmar de forma categórica que trabajó para la compañía.
Flydubai, por su parte, ha señalado que una investigación oficial permitirá esclarecer lo sucedido. La compañía confirmó que el vuelo FZ1073, que salió de Dubái con destino a Tel Aviv el 30 de septiembre, sufrió un incidente durante el trayecto y aterrizó de forma segura en Tabuk, Arabia Saudita.
Dudas sobre los controles de seguridad
El caso también ha generado preguntas sobre cómo el copiloto pudo formar parte de la tripulación de un vuelo con destino a Israel, dado que Omán no mantiene relaciones diplomáticas con Israel.
CNN señaló que esta circunstancia ha generado interrogantes sobre los controles aplicados a la tripulación, mientras medios israelíes han informado sobre normas que restringen la participación de pilotos procedentes de países que no mantienen relaciones diplomáticas con Israel. Sin embargo, reportes posteriores indicaron que otros pilotos omaníes habían volado anteriormente hacia Israel, por lo que las circunstancias exactas de la autorización del copiloto siguen bajo investigación.
El 2 de octubre, la Autoridad General de Aviación Civil de Emiratos Árabes Unidos (GCAA, en inglés) señaló que no se pronunciaría sobre “ningún detalle o información que circule” y que pudiera “prejuzgar” los resultados de la investigación.
El capitán indio Smit Machchhar, quien resultó herido durante el ataque, relató en una llamada con el primer ministro de India, Narendra Modi, que se dio cuenta de que el avión estaba descendiendo mientras se encontraba en el suelo de la cabina. El piloto explicó que, pese a sus heridas, logró abrir la puerta de la cabina para permitir que otros pasajeros y miembros de la tripulación intervinieran.
El avión fue estabilizado posteriormente y realizó un aterrizaje de emergencia en Tabuk. Flydubai confirmó que todos los pasajeros estaban a salvo y contabilizados tras el aterrizaje.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó el 2 de octubre que el atacante había sido objeto de una “radicalización islamista” y que, según su interpretación de lo ocurrido, pretendía estrellar el avión con todos sus pasajeros a bordo. También planteó públicamente si el atacante había sido enviado por alguien y advirtió que, si se determinara que hubo una autoría externa, habría consecuencias. Estas afirmaciones forman parte de la posición expresada por Netanyahu mientras las investigaciones continúan.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el 1° de octubre que Irán sería “golpeado muy fuerte” si se confirmaba su implicación en el incidente. Trump dijo que, con base en la información que estaba recibiendo, consideraba posible esa hipótesis, aunque hasta ahora no se ha presentado públicamente evidencia que vincule a Teherán con el ataque.