• Irene Bosch considera que el error que cometió el mundo fue enfocarse en la creación de un tratamiento y no en diagnosticar el Covid-19 con un método rápido y eficaz

La búsqueda por obtener la comprensión integral de la realidad puede implicar para un científico estar inmerso en un laboratorio por varios días sin ver a más nadie. Pese a que esa es la percepción generalizada que se tiene de quienes se dedican a la investigación, para la venezolana Irene Bosch es todo lo contrario: contribuir con una prueba para detectar los síntomas del Covid-19 ha sido lo que más la ha conectado con el mundo. 

Es hija de Virgilio Bosch, uno de los padres del estudio de los lípidos en el país, legado que Irene quiso continuar, labrando su camino dentro de la ciencias naturales.

De baja estatura y con el cabello oscuro, siempre recogido hasta los hombros. Es de voz suave, pero contundente, pronunciando las eses y las tes con un sonido hipnótico. 

Cuando no está en el laboratorio, donde trabaja de lunes a viernes, vuelve a su casa para atender reuniones pendientes. Es precisa con el tiempo porque no dispone de mucho debido a su trabajo.

“No podemos combatir un incendio con los ojos vendados», dice la bióloga cuando se refiere al estudio en el que participó. Y es que Bosch elaboró una prueba de detección rápida llamada “Point Of Care Covid-2”, que permite saber si un paciente posee Covid-19 en tan solo 15 minutos.

Es una muestra respiratoria. Se introduce un hisopo en la nariz del paciente, porque este es el sitio donde se aloja el virus, se rota 10 veces y luego se coloca dentro del dispositivo que hemos desarrollado. Si aparece una línea roja, significa que la persona tiene el virus”, precisó la científica para El Diario.

El dispositivo, que aún se encuentra en fase de pruebas, tiene una estructura de plástico y replica la función de una prueba de embarazo. 

Bosch explicó que el test contiene nanopartículas de oro y cuando estos materiales entran en contacto con un anticuerpo específico del coronavirus, se puede detectar el brote.

Dispositivo “Point Of Care Covid-2”

La bióloga también indicó que, además de la prueba, se desarrolló un sistema o aplicación que será compatible con los teléfonos celulares. Cuando una persona proceda a realizarse el test de despistaje, tendrá la opción de tomar una foto del dispositivo con el resultado para que esta información sea almacenada en una nube. Posteriormente, estos datos servirán de estudio para analizar la evolución de la epidemia, en este caso, del coronavirus de Wuhan. 

Una vez que un paciente da positivo de Covid-19, uno pudiese geolocalizar el evento, porque no solo queremos construir el test, sino que también queremos aportar una manera inteligente de reportar cómo, cuándo y cuántos casos ocurren en el mundo”, explicó.

La especialista aseguró que con la ayuda de estos datos se puede elaborar un modelaje de predicción para estudiar los motivos que causaron la enfermedad, de manera que se pueda identificar focos de propagación del virus y calcular la velocidad de transmisión del mismo.

“A estos modelos de probabilidad también se les dice ‘forecast’ (pronóstico, por su traducción al español). Estos permiten el manejo de información similar como cuando se quiere consultar el clima el día. Con esa misma tecnología se puede predecir qué tan grande van a ser las pandemias”, agregó.  

A un paso de la aprobación

El “Point Of Care Covid-2” está la espera de las últimas pruebas de las autoridades sanitarias, quienes deben comprobar su efectividad para otorgar la licencia de producción para su venta. Una vez que se cumpla este paso, será distribuido en hospitales de Estados Unidos, y luego, en el resto del mundo.  

“La fabricación de este test puede tardar hasta cuatro semanas. Una vez que los tests estén listos, la fábrica tendrá la capacidad de hacer entre 10.000 y 100.000 diarios”,

Para la bióloga venezolana el error que cometió tanto el sector privado como el de la salud pública en el mundo fue enfocarse en la creación de un tratamiento y no en el mecanismo para diagnosticar temprana y rápidamente la enfermedad.

“Es un hecho que debe crearse la vacuna cuánto antes, pero hay que aclarar que la elaboración de un posible tratamiento siempre va a tener un retorno económico. En cambio, los diagnósticos no lo tienen, o es mucho menor. Tradicionalmente, el financiamiento se había enfocado en las industrias que generan terapias y no se brindaba apoyo financiero a las empresas que estuvieran haciendo estas pruebas”, señaló. 

Foto: Irene Bosch

A raíz del invento, creado en la compañía E25Bio, y que fundó hace dos años junto a un equipo de científicos, Irene ha logrado ofrecer un aporte más a la ciencia, y en un momento crítico generado por la emergencia sanitaria debido al Covid-19. 

La motiva ser reconocida por su labor y confía en que próximamente su proyecto cobrará más vida por la rapidez de detección para la cual fue creado. 

¿Cuánto suele tardar una prueba en un hospital?

Los test pueden tardar en analizarse hasta cuatros horas y se han convertido en procedimientos habituales en los laboratorios. A pesar de esto, en España, el segundo país con más infectados en Europa, pacientes han denunciado que las entregas de resultados pueden demorar hasta más de 10 horas debido a la demanda de casos sospechosos en esta nación.

Pruebas actuales. Los test de detección del coronavirus que utilizan los laboratorios de microbiología en la mayoría de los hospitales del mundo se basan en una técnica molecular llamada PCR (reacción en cadena de la polimerasa, en sus siglas en inglés).

Diversos estudios han advertido que una vacuna para el Covid-19 puede tardar alrededor de cuatro meses. Esto debido a que es necesario que la inyección no genere efectos secundarios, se apruebe por las autoridades sanitarias, y por último, se produzcan grandes cantidades y se distribuya en todo el mundo.

Por lo tanto, en los próximos meses, las pruebas fiables son la medida más sensata para, al menos, frenar la propagación del virus. Además, es la única manera de poner en cuarentena a las personas infectadas, ya sea en una instalación médica o, en casos más leves, en su casa.

Irene Bosch asegura que uno de los puntos fuertes que tiene la prueba desarrollada por su equipo es que no se necesitan máquinas y los resultados pueden ser obtenidos en tan solo minutos.

“Tenemos que esperar que exista una buena correlación con el método PCR, que es el método convencional hasta ahora. Pero ‘Point Of Care Covid-2’ viene siendo una prueba más sencilla, más barata y no se necesitan máquinas. Si ponemos todo esto y lo comparamos podríamos tener la orden en un par de días y se daría la orden para la producción de este dispositivo”, aseguró la bióloga venezolana. 

Los test rápidos de coronavirus comprados en China no han funcionado como se esperaba

Un reportaje de El País de España indicó los test rápidos, fabricados por una de las compañías chinas más importantes llamadas Bioeasy, tienen una sensibilidad del 30%, cuando debería ser superior al 80%.

Por esta razón las autoridades de ese país han anunciado que solo utilizarán estos test en casos particulares, y no en casos masivos, como se esperada. El análisis realizado por las autoridades señala que debido a la baja sensibilidad, se tendría que tomas nuevamente las muestras de los pacientes y llevarlas al laboratorio.

Al tener tan baja sensibilidad, cuando el test da negativo no es posible saber si es un verdadero negativo o un falso negativo. Es decir, el paciente podría estar en realidad contagiado.

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