• La universidad más antigua del país se adapta a las alternativas tecnológicas para continuar con la programación académica a pesar del confinamiento. En El Diario conversamos con su rectora, Cecilia García Arocha, y con Gustavo Izaguirre, decano de la Facultad de Arquitectura, sobre la implementación de la educación a distancia

La Universidad Central de Venezuela le toca vencer las sombras que la pandemia ha generado en el país. Desde hace más de dos meses la llegada del Covid-19 ha obligado a los ciudadanos a mantenerse en sus hogares para prevenir la propagación del virus. Diferentes sectores debieron suspender sus actividades o modificarlas de acuerdo con las recomendaciones de prevención. 

El sector de la educación superior es uno de los que debió buscar alternativas para continuar con la programación académica sin contar con las clases presenciales. Ante esta nueva realidad diferentes universidades del país debieron idear un esquema de educación a distancia a pesar de las deficiencias en los servicios de luz e Internet que existen en el país. 

El 15 de marzo todas las universidades de Venezuela suspendieron sus actividades presenciales luego de los anuncios sobre los primeros casos de coronavirus de Wuhan en el país. Casas de estudio como la Universidad Central de Venezuela (UCV) y la Universidad Simón Bolívar culminaron el periodo académico implementando la educación a distancia. 

La UCV implementó esta modalidad para afrontar el nuevo período, aunque esta universidad institucionalizó desde 2008 la educación a distancia a través del Consejo Académico del Sistema de Educación a Distancia, (Sedcv) y del Sistema de Actualización del Profesorado (Sadpro). 

Esto ha permitido que se desplieguen las actividades de la forma más inmediata posible, explica para El Diario Cecilia García Arocha, rectora de la UCV y presidenta de la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios (Averu). 

Foto: Fabiana Rondón

“Claro que no es sencillo bajo las realidades sociopolíticas de Venezuela y las constantes irrupciones de servicios. Este ha sido un tema latente en nuestro consejo universitario y en los consejos de facultad desde que se suspendieron las actividades”, comenta la rectora. 

Explica que cada facultad censó a su comunidad para estudiar las realidades del estudiantado. Este censo se realizó en las 11 facultades que componen la universidad más antigua del país, los resultados fueron llevados al consejo universitario.

 “Por supuesto que es imposible reemplazar la educación presencial, y más en los casos de las carreras teórico prácticas, pero tampoco podemos quedarnos de brazos cruzados, es nuestro deber salir adelante y reinventarnos pues es parte de nuestro compromiso”, afirma.

Cómo avanza el programa de educación a distancia en la UCV

García Arocha ofreció un balance de las facultades y carreras que han culminado su semestre bajo la modalidad a distancia, las carreras que quedaron con evaluaciones pendientes por ser  prácticas y las que iniciaron el nuevo semestre bajo la modalidad intensiva.

Facultades como la de Ingeniería reinició el semestre a distancia desde el 11 de mayo.

En esta carrera se están dictando alrededor de 70% de las asignaturas obligatorias sin laboratorio. En esta facultad faltaban cinco semanas para concluir el semestre de cada carrera. 

En la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales cuatro de sus escuelas están avanzando en la culminación del semestre. En el caso de la Facultad de Odontología imparte clases a distancia y solo dicta 20% de materias teóricas porque el resto son de naturaleza práctica. 

En el caso de la Facultad de Medicina, en las escuelas Razetti y Vargas, avanzaron en su período académico y otras finalizaron sus actividades a través de portales virtuales. Sin embargo, las materias prácticas se realizarán finalizar la cuarentena.

La facultad de Arquitectura y Urbanismo decidió implementar un semestre intensivo con una gran variedad de materias electivas, optativas, cursos acreditados y no acreditados. Este semestre intensivo inició el 25 de mayo  culminará el 18 de julio. El tiempo de inscripción era de cuatro días, sin embargo, en dos días se llenó el cupo de estudiantes en las dos sedes de la carrera de pregrado en Caracas y Barquisimeto.


“Esto es una prueba de que la juventud de este país creen en la educación, así como nuestros profesores que con grandes esfuerzos y terribles salarios una vez más demuestran su sólido compromiso con la educación venezolana”, afirmó García Arocha.

La rectora destacó que la UCV está retomando sus actividades académicas a través de una plataforma web propia, la cual es apoyada y reconocida por organismos internacionales además de certificada por el Instituto Internacional de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, (Unesco) para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (Iesalc).

García Arocha afirmó que las casas de estudio deben estar preparadas para enfrentar los problemas que han acarreado durante años como, por ejemplo, universidades desvalijadas por la delincuencia, los bajos salarios de los profesores y personal administrativo, becas insuficientes para los estudiantes entre otros. Esta realidad, a juicio de la rectora,puede ser tan devastadora para la educación como la paralización en pandemia”.

“Esta es una universidad que jamás se ha rendido, a pesar de todas las dificultades que hemos afrontado durante estos 12 años de gestión, la pandemia va a pasar y lo que tenemos que evaluar y estar preparados es para la realidad que enfrentamos después, 

Capacitación como parte del proceso

Gustavo Izaguirre, decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela, destacó la importancia de la educación a distancia en  medio de esta situación de pandemia.   

Lo importante de la educación a distancia es perder el miedo a lo desconocido”, comentó para El Diario el decano cuya facultad inició un proceso de educación intensiva a distancia para sus estudiantes.

Los estudiantes de Arquitectura habían culminado un semestre durante las últimas semanas de febrero. El viernes 13 de marzo comenzaban las inscripciones para el nuevo período, pero coincidió con los anuncios de los primeros casos de Covid-19 en el país, razón por la cual se suspendieron las actividades presenciales en toda la universidad. 

Fue entonces cuando la Escuela de Arquitectura trabajó en el diseño de un plan que ayudara en la culminación del semestre de la población estudiantil que cuenta con aproximadamente 1.200 estudiantes, 280 de ellos se encuentran en la sede de Barquisimeto y el resto en Caracas. En el diseño del plan de contingencia la escuela le dio prioridad a los estudiantes de pregrado, y no posgrado, y a los dos institutos de investigación. 

En la discusión de las autoridades surgió la opción de realizar un semestre parecido a un intensivo, pero a distancia, opción que fue aprobada con la intención de avanzar en la programación académica.

“Finalmente el Consejo de Facultad aprobó este semestre, el cual tiene varios cursos intensivos, tiene materias electivas, optativas, pasantías, y odas son acreditables a la carrera de arquitectura”, dice Izaguirre. El decano destacó que la escuela de Arquitectura es la primera de la UCV en ser una escuela experimental, lo que le permite hacer ensayos en el plan de estudio de forma ágil sin esperar por decisiones burocráticas.

La escuela de Arquitectura abrió una materia optativa llamada “Tópicos especiales” en la que si el estudiante toma dos cursos, de 16 horas cada uno, concerniente a la carrera que estudia será acreditado.

Izaguirre destaca la receptividad que ha tenido el semestre intensivo a distancia por parte de los estudiantes lo que le indica al profesor que los estudiantes “están ávidos de aprender”. Sin embargo, las constantes fallas en los servicios de luz e Internet dificulta el acceso a las clases virtuales, razón por la cual las clases no se dictan de forma online sino que son asíncronas, las clases queda grabadas y los estudiantes la podrán ver en la medida de sus posibilidades. 

El decano destaca que uno de los problemas que tuvieron al principio era que los profesores se “enamoraran” de la educación a distancia, sin embargo asegura que los docentes se adaptaron rápidamente a esta modalidad.

La preparación para impartir clases a distancia es fundamental, razón por la cual la UCV a través de su Sistema de Actualización del Profesorado (Sadpro) capacitó a más de 1.000 profesores durante 70 días de cuarentena.

“No es lo mismo que uno tenga las técnicas pedagógicas que tener la instrucción adecuada cuando la clase es a distancia. La educación a distancia requiere que el docente esté preparado con las técnicas adecuadas para que el estudiante pueda sacar el mayor provecho”, destacó Izaguirre quien desde 2005 se capacitó en educación a distancia. El decano señaló que es importante que el docente se prepare para guiar al estudiante para darle las herramientas y que construya las competencias que necesita. 

La UCV, la casa que vence las sombras, encontró la manera de afrontar los embates de la pandemia sin perjudicar el avance académico de los estudiantes y la labor de los profesores. La universidad se adaptó  a la educación a distancia como una alternativa, sorteando a su vez la crisis de Venezuela. 

Este artículo de El Diario fue editado por: José Gregorio Silva / Irelis Durand.

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