• La implementación de esta modalidad podría suponer el punto de quiebre para que los educadores renuncien dado los bajos salarios que perciben y por las pocas condiciones sanitarias que hay en las escuelas para recibir a los alumnos en medio de la pandemia. Foto principal: Luis Morillo

El anuncio de Nicolás Maduro sigue sin ser digerido en el sector educativo. Por ahora solo se trata de una propuesta, pero la idea de retornar a las aulas en el formato de clases semipresenciales es un dilema para representantes gremiales y asociaciones que se debaten entre si se trata de la mejor opción, o por el contrario, es otra muestra de improvisación por parte del Estado venezolano. Una medida que podría desencadenar una crisis aun peor a la que viven en la actualidad. 

A Raquel Figueroa, docente y coordinadora nacional de la Unidad Democrática del Sector Educativo (UDSE), le inquieta el posible regreso a clases bajo esta modalidad. Cree que imponer a los profesores dar clases con tantas condiciones adversas (bajos salarios, infraestructuras en malas condiciones) podría originar otra ola de renuncias masivas. Tal y como las que se registraron entre 2017 y 2018. 

blank
Lo que más preocupa es que ese esquema de clases semipresenciales cause que los docentes sigan renunciando a sus cargos. El Estado no brinda apoyo económico ni en materia de salud para atender un caso de covid-19 que se produzca en la escuela. Eso genera incertidumbre y podría haber una estampida similar a la que vivimos con las migraciones de 2017 o las renuncias por bajos salarios que se produjeron en 2018”, detalla en exclusiva para El Diario.

Precisamente el tema salarial es el que ha caldeado los ánimos de los docentes desde el inicio de la cuarentena. Han exigido al Ministerio de Educación (ME) en reiteradas oportunidades un aumento para poder costear gastos básicos, además de otros servicios como telefonía e Internet. Pero no han recibido respuesta sobre los pagos que se añadieron a sus gastos personales desde que implementaron la educación a distancia.

Fuga de maestros. Entre los períodos escolares de 2016-2017 y 2017-2018 al menos 36.465 profesores salieron de sistema educativo, esto de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Con la propuesta de Maduro de volver a las aulas, las exigencias de los docentes son dos: salarios dignos y garantías de que tendrán en las instituciones el equipo de bioseguridad requerido. 

“Mientras no haya seguridad para el docente y los estudiantes, hay mucha duda de si se reincorporarán a clases este año escolar. Ya no se trata de salarios bajos, ya no existe un salario”, sentenció Figueroa.

Sin condiciones para inicio de año escolar

El temor de la coordinadora de UDSE sobre las renuncias masivas a partir de septiembre ya fue corroborado recientemente en una encuesta de la Federación Unitaria del Magisterio de Venezuela (FetraMagisterio). Esta reveló que al menos 89% no tiene pensado incorporarse al año escolar 2020-2021, principalmente por los bajos salarios que perciben. 

FetraMagisterio consultó a 13.692 docentes de los cuales más de 12.000 se niegan a volver a las actividades académicas si no cambian las condiciones.

En este sentido, Gricelda Sánchez, secretaria de contratación colectiva y reclamos del Sindicato Venezolano de Maestros del Distrito Capital, cree que el anuncio de ir a clases semipresenciales podría elevar el porcentaje. A su juicio, no hay condiciones para iniciar el año escolar de ese modo y tampoco bajo la modalidad de educación a distancia.

Salarios del hambre.

1.500.000

bolívares es el sueldo que recibe un docente con más de 15 años de experiencia

Asegura que mientras no haya un ajuste salarial y cuidados de bioseguridad, los maestros no van a retornar sus actividades, tampoco lo harán los estudiantes. Indica que muchos representantes les han expresado su negativa de llevar a sus hijos a clases presenciales en medio del aumento de casos por covid-19.

“Padres y representantes ya han expresado que no van a llevar a los niños a las instituciones. Por su parte los docentes no van a ir y arriesgar su vida porque si se contagian no tienen cómo costear la enfermedad, así que nuestra posición firme es de no regresar si no se reconocen los derechos salariales que han sido violados”, expresó. 

Sobre este tema, el equipo de El Diario realizó una encuesta a través de Twitter para conocer la posición de los padres. De 891 personas que respondieron, al menos 85,8% no está de acuerdo con el regreso a clases presenciales. Un 8,6% dijo que sí cree que sea la mejor opción, mientras un 6% expresó que quizás acepten llevarlos en el mes de octubre.

Maduro reitera su anuncio

Este 26 de agosto, durante una alocución televisada, Maduro señaló: “escuchen bien, amigas, amigos, les reitero que las clases se van a retomar en septiembre vía online. Voy abrir un debate para proponer un modelo presencial y online para mediados de octubre”.

La otra cara

Fausto Romero, presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Educativas Privadas (Andiep), fue el primero dentro del sector en proponer la idea de las clases semipresenciales. Ahora que el tema lo está evaluando el ME, asegura que es la mejor opción para regularizar la situación de los estudiantes. 

No obstante, Romero cree necesario establecer protocolos individuales para cada centro educativo. De acuerdo a localización y propagación del covid-19, todas instituciones cuentan con realidades distintas. Opina que esa podría ser la fórmula que garantice el éxito de la modalidad. 

En el caso de los colegios asociados a  Andiep, no cree que se generen renuncias pues los docentes reciben salarios distintos. “Estamos preparados para acatar una medida de clases semipresenciales con todos los protocolos que deben establecerse”, apuntó en entrevista para El Diario

Por su parte, la red de escuelas de Fe y Alegría no ha tomado postura al respecto. En el mes de julio Yameli Martínez, coordinadora Nacional de Ciudadanía de la institución, comentó que ya evaluaban los tres posibles escenarios para afrontar el venidero año escolar. Se trata de la continuidad de la educación a distancia, las clases presenciales o las clases semipresenciales.

Estas propuestas se enviaron a los directores de las 176 escuelas de Fe y Alegría en el territorio nacional, con la intención de que los directivos detallen en qué escenario se ubica mejor su colegio bajo este contexto de pandemia.

Por ahora en el sector hay más dudas que certezas de lo que ocurrirá en el inicio de año escolar que está por empezar bajo la amenaza de una posible fuga de docentes y falta de condiciones para llevar a buen término los procesos educativos.

Noticias relacionadas