• Un informe de Ciudadanía en Acción muestra que la discriminación en la entrega por tendencia política disminuyó porque la mayoría de quienes reciben la caja son opositores

Las bolsas y cajas con comida que entregan los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) tardan hasta 60 días en llegar en muchas de las parroquias de todo el país a pesar de que el régimen ha usado como bandera política la garantía en la distribución de los alimentos, según revela el último informe de la asociación civil Ciudadanía en Acción al que tuvo acceso El Diario.

En el estudio correspondiente al mes de septiembre de 2020 se analizó una muestra de 588 CLAP que agrupan a 110.544 familias. Con un error muestral del 3,8% y un nivel de confianza del 93%.

El reporte revela que el azúcar y las caraotas ya no están incluidas en las
bolsas y cajas CLAP, las lentejas no fallaron, la pasta vino en menor cantidad, y que generalmente estuvieron compuestas de harina de maíz, arroz, aceite, y un enlatado y sucedáneo lácteo.

El peso promedio de las bolsas y cajas CLAP en septiembre de 2020 fue de
5,96 kilogramos, mientras que en el mismo mes de 2019 era de 11,59
kilogramos.

Al detallar por regiones, el informe septiembre de 2020 muestra que en la capital y zona central pesaron entre 7.61 y 6.39 kilogramos, mientras en la llanera y zuliana pesaron 4,58 y 4, 10 kilogramos respectivamente. Básicamente porque hubo un poco más de harina y arroz en estas regiones (zulianas y llanera).

En las regiones centroccidental, andina, guayana y oriente las bolsas y cajas pesaron entre 4 y 2,53 kilogramos, lo que significa que en algunos casos solo aportaron una harina y un arroz.

La proyección del número de bolsas y cajas CLAP entregadas en septiembre en todo el país fue de 2.490.966, mientras que en el mismo mes del año pasado fueron 2.827.778.

El hambre no espera

En relación con la periodicidad de la entrega, el informe muestra que en zonas periféricas y rurales tardaron hasta dos meses en llegar las bolsas y cajas CLAP, mientras que en zonas urbanas esperaron casi mes y medio para recibirlas.

Fuertes carencias

La médica nutricionista Marianella Herrera en entrevista con El Diario explicó que los resultados del informe muestran la carencia nutricional de los alimentos que traen las bolsas y cajas CLAP. “Hay un sesgo hacia los cereales, porque son los más baratos y ricos en calorías, para saciar de alguna manera el apetito”.

“Esto es terrible si tomamos la fórmula calórica vigente para la población
venezolana que consiste en 55% de carbohidratos, 30% grasas y 15% de
proteínas, basados en una dieta de 2.300 kilocalorías que es lo que aún se
estipula como necesidades calóricas para la población. Si sacamos la cuenta, deberíamos estar consumiendo de esa distribución unos 400 gramos de alimentos al día, pero no 400 gramos de pasta o harina”, apunta Herrera.

Explica que la dieta de los venezolanos que reciben las bolsas y cajas CLAP sigue siendo sumamente baja, desequilibrada y monótona, porque no incluye las mínimas recomendaciones internacionales que permiten el aporte de los micronutrientes que deben existir en toda dieta.

“Dentro de esa cantidad de alimentos que trae la caja CLAP se incluyen atún o sardinas, pero es un aporte mínimo, no da para una familia completa menos con la inestabilidad y frecuencia con que se reparte”, expresa la especialista en nutrición.

Bonos

El informe de Ciudadanía en Acción también analizó los programas de
transferencia monetaria del Sistema Patria durante el mes de septiembre.

El 71,88% de las familias que componen el estudio recibieron el bono Hogares de la Patria, 8,75% Amor Mayor, 6,04% otros programas de asignación de dinero.

El monto asignado por persona por concepto de Hogares de la Patria rondó los $2,68, Amor Mayor $3,02, y por otros programas $3,02.

En cuanto a proyección de montos globales transferidos, el sociólogo Edison Arciniega, director ejecutivo de Ciudadanía en Acción, señala que a través de Hogares de la Patria se entregaron el equivalente a $33.879.526, por Amor Mayor $3.816.673, y por otros programas $3.137.605.

El sociólogo explica que en promedio la familia venezolana está conformada por entre cuatro y cinco miembros y no todas se benefician de los programas sociales.

En relación con la discrecionalidad en la transferencia monetaria explica que los programas están sujetos a control bimensual obligatorio por parte de los coordinadores territoriales del CLAP y Somos Venezuela, a través del carnet de la patria y su no escaneo implica una desincorporación inmediata.

“En la asignación de las bolsas y cajas CLAP ha disminuido muchísimo el
componente de discriminación política. Si dejan de darle cajas a los opositores, simplemente dejarían de darla por lo menos a un 80% de las familias”, apunta Arciniega.

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