• Cada 16 de diciembre se conmemora el oficio de los dibujantes en el país. Una profesión artística que a veces puede pasar desapercibida en el vaivén de los días, pero que es primordial para el entendimiento de las épocas

La visión del mundo desde las artes inicia, en la mayoría de los casos, desde la sencillez de un trazo en una hoja de papel. El dibujo es codificación del exterior por parte de cada ser humano, desde su niñez, entre crayones y témperas, hasta su adultez donde el grafito es el modulador de las sombras y luces. En Venezuela se celebra la importancia de este oficio cada 16 de diciembre para recordar, desde los distintos menesteres, la trascendencia de los grandes dibujantes. 

El dibujo es la expresión más clara del individuo y está presente en la historia desde los tiempos prehistóricos, en los cuales los grabados en las cuevas de Altamira muestran la vida diaria, hasta la presencia del trazo en las nuevas tecnologías y, sobre todo, en la construcción de espacios múltiples presentes en una pantalla. Por eso mismo, un pequeño trazo, a veces insignificante, puede llegar a ser una muestra irrebatible de una existencia perecedera. 

Jorge Blanco, escultor y caricaturista de El Diario, es conocido por la ilustración de un personaje ensimismado, solitario en una pequeña isla en el medio del mar, con la desnudez frente a los rayos del sol y la barba hirsuta raspando sus mejillas. Se le conoce como El Náufrago y nunca necesitó de diálogo ni elementos superfluos para reflejar, de alguna manera, la extraña sensación de soledad de una sociedad mecanizada.

Después de una experiencia estudiantil en la Academia de Bellas Artes de Roma, Jorge Blanco encontró el argumento necesario para inducir desde el dibujo y la ilustración al pensamiento masificado. Conoció a un marinero napolitano que le contó todas sus historias marítimas, donde la inmensidad del horizonte parece nunca tener fin y el individuo es diminuto ante la magnificencia del oleaje y, además, en este pasaje de su vida tuvo la posibilidad de aprender la importancia del dibujo en el pensamiento humano. 

Al tener el argumento, lo uní a un viejo y persistente interés personal de intervenir en la comunicación masiva. Como sentía la necesidad de echar un cuento y que este fuera leído por mucha gente, al conocer la existencia de El Náufrago me dije: Ya tengo el tema. Ahora en lugar de escribirlo, voy a dibujarlo”, comentó Blanco.

Otro de los grandes referentes de la caricatura en el país es Pedro León Zapata. Muchos podrán reconocerlo al pasar, como transeúntes y conductores ahogados del caos, por el mural de Zapata -llamado Conductores de Venezuela- en Plaza Venezuela, Caracas. En él se sintetizan los grandes personajes de la historia venezolana con el rostro impasible y repetitivo de los ciudadanos. El mito y el ser efímero se únen en la conjunción de cientos de mosaicos en el corazón de la ciudad. Sin embargo, su trabajo como caricaturista lo llevó a ser premiado con el Premio Nacional de Periodismo en 1967 porque, además de la escritura, los hechos de la realidad pueden ser contados a través de la perspicacia del dibujo. 

Foto: cortesía

Zapata fue estudiante del conocido muralista mexicano Diego Rivera y encontró en la caricatura una forma esencial para desentrañar las curiosidades de la sociedad venezolana. A través de los “Zapatazos”, que publicó durante más de 50 años en el periódico El Nacional, estableció un sentido crítico sobre las posiciones sociales del país y, ante todo, fue un acervo crítico del funcionamiento político.

En los últimos años se ha generado una relevancia en la posición crítica de la caricatura y el dibujo. Más allá de una expresión ingenua, necesita tener, en su caracterización periodística, la potencia para mostrar a través de los símbolos lo que no se puede comentar desde el lenguaje. Caricaturistas como Rayma, Edo, F.M Pinilla, Roberto Weill, Meollo Criollo, entre otros, han asimilado las enseñanzas de Zapata para lograr una crítica imperante sobre las botas militaristas con un par de lápices como armas.

Una nueva generación de Venezuela

El dibujo es una parte primordial de toda creación y la conciencia sobre ello ha provocado mayor interés en el oficio. Un dibujo no es, solamente, una actividad para el aburrimiento de la niñez y Óscar Olivares, uno de los dibujantes jóvenes más prominentes, lo reconoció desde muy pequeño. En una entrevista exclusiva con El Diario Olivares explicó que encontró en el dibujo un medio para hacer felices a sus familiares y por eso, poco a poco, los trazos garabateados se convirtieron en una forma de expresión. 

Foto: cortesía

En su adolescencia el dibujo fue una manera de retratar una de sus mayores pasiones: el fútbol. Las hinchadas con la voz rasgada no habían sido retratadas y Olivares por afición comenzó a hacerlo. Sus dibujos tomaron relevancia a partir de la visión de encontrar un lugar posible para el dibujo significativo. “Empiezo a dibujar lo que yo veía en la cancha, lo que sucedía en el estadio, a la gente. Cuando lo publicó en Twitter se viralizó entre los fanáticos porque ellos se veían en los dibujos. Es ahí cuando entendí que a través del arte no solo expresaba mi pasión, ni sentimiento, sino que reflejaba la pasión del otro a través de mis dibujos”, agregó. 

Anduy Goliat es otro joven oriundo de Venezuela que descubrió una afición en el dibujo al ver los cuadros de su padres en su casa de Ejido, Mérida. Este factor fue atrayente para un niño en busca de identidad y los lápices, colores y papeles blancos se transformaron en su finalidad. Este sueño lo acompañó en su viaje migratorio. 

Foto: cortesía

Al igual que más de 4.000.000 de venezolanos de acuerdo a las cifras presentadas por la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) Anduy tuvo que irse de venezuela por la situación crítica del país. Se residenció en Arequipa, Perú, y desde el primer momento comenzó a tocar las puertas de los lugares culturales de la ciudad para darse a conocer a través de su obra. De repente un día, como si de una extrañeza del destino se tratase, un periodista de Panamericana Televisión lo escuchó hablar sobre sus dibujos y lo invitó a una entrevista. Después de ese momento el joven dibujante se conoció en todo Perú y su obra, una vez más, comenzaba a relucir. 

Para Anduy el retrato es la vertiente del dibujo que más le atrae. El rostro humano guarda entre sus pequeñas líneas de expresión, en las arrugas que se contraen y explayan como un acordeón o, incluso, en los retraimientos leves de la boca miles de emociones no categorizables. Entonces, para el joven dibujante este factor es atrayente al momento de mimetizar lo humano en el lienzo. 

Cuando dibujas un rostro, transmites la esencia de la persona y reflejas lo que está sintiendo y podemos definir su personalidad cuando plasmamos esa representación en el papel. Lo más difícil fue eso, captar la personalidad. Me siento orgulloso de haberlo logrado. Después de bastantes errores e intentos, puedo decir que lo que he dibujado en el papel tiene vida”, agregó.

Asimismo, más allá de los bordes del lienzo, los lápices amarillos y las coloridas temperantes existe otro joven venezolano que ilustra desde una computadora. Óscar González fue el director artístico de ambientes del nuevo videojuego Spider-man Miles Morales, ambientado en el barrio de Harlem, en Nueva York. González agregó a la ambientación una panadería venezolana y varios detalles que, primero, refieren a su identidad y, segundo, es una muestra de la diversidad de la ciudad. 

Foto: cortesía

«Trabajar en el juego de Miles Morales fue una experiencia inolvidable. Justo después de trabajar en Spiderman, empezamos la preproducción de Miles y estuve leyendo el script y la historia y dije: ‘wow, este juego va a ser super grande, va a ser excelente’. Solo teníamos dos años para hacerlo. Una vez empezamos la preproducción, comencé a crear los escenarios y logré hacer bastantes decoraciones de Navidad”, comentó.

El sueño de González comenzó cuando vio por primera vez Toy Story y reconoció el oficio de la ilustración en 3D. Era un mundo nuevo que se abría ante la curiosidad de un joven y tomó la decisión de perseguir ese sueño. En 2005 comenzó a estudiar diseño gráfico en Florida, Estados Unidos. Al graduarse encontró lugar en distintas empresas de videojuegos y caricaturas, siendo una persona importante en el medio.

El dibujo es un abanico que se abre y es parte de las distintas ramas del arte y la tecnología y, además, representa un vínculo entre ambos estados, a veces pensados como dicotómicos. El 16 de diciembre es un día para conmemorar la memoria de los primeros referentes y, a su vez, aupar el trabajo de los jóvenes que encontraron una pasión irremediable en las infinitudes de una hoja en blanco y un lápiz de grafito. 

Noticias relacionadas