• Durante el transcurso de la pandemia 239 oficinas cerraron sus puertas en todo el país

El sector bancario venezolano no ha estado al margen de la crisis económica generada como consecuencia de la pandemia causada por el covid-19. A más de un año de la llegada del virus a Venezuela, las cifras del sector dan cuenta de una contracción tanto de la banca pública como privada.

Menos sucursales

80

Banco Bicentenario

59

Banesco

22

Bancrecer

Un reflejo de la crisis que atraviesan los bancos venezolanos puede apreciarse en la data que mes a mes publica la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban). 

Según las estadísticas del organismo, entre enero de 2020 y mayo de 2021, 239 sucursales bancarias cerraron sus puertas. Una situación similar se produjo con la cifra de cajeros automáticos operativos y de empleados, los cuales registraron una reducción de 42.29% y 18.47% respectivamente.

Alejandro Castro, economista y gerente de operaciones de la firma Econométrica, comenta para El Diario que la contracción que ha experimentado la banca nacional está estrechamente vinculada con la caída registrada por la economía venezolana durante los últimos años.

Apunta que durante el último año esta se ha hecho más evidente debido a que la pandemia contribuyó a empeorar la compleja situación que ya venía atravesando el sector bancario.

Durante los primeros meses de la pandemia el país estuvo prácticamente paralizado y la banca no fue una excepción. Si bien continuaron operando con transacciones electrónicas, la falta de efectivo en sus bóvedas y cajeros afectó seriamente sus operaciones” Alejandro Castro

Sostiene que en este contexto, los bancos se han visto obligados a realizar una evaluación interna con respecto al tamaño que necesitan tener para garantizar la prestación de sus servicios, en virtud de disminuir sus costos operativos.

Castro plantea que una muestra de esta realidad puede apreciarse en el hecho de que diversos bancos han implementado mecanismos de inteligencia artificial para automatizar algunos de sus procesos, lo que se traduce en un ahorro para las instituciones financieras.

Comenta que en el caso de la disminución del número de cajeros automáticos en el país esta tiene su origen en la falta de efectivo. Argumenta que para las instituciones financieras, el hecho de mantenerlos operativos representa un gasto y por ende al no disponer de dinero con el cual poder surtirlos, estos dejan de ser rentables y por eso prefieren inutilizarlos.

“Todas estas medidas tienen como objetivo que la banca pueda mantenerse a flote”, asevera.

Dolarización

Alberto Contreras, gerente de una sucursal del Banco Bicentenario al este de Caracas, explica para El Diario que la dolarización informal ha tenido un impacto negativo en los costos operativos de la banca. Plantea como ejemplo el caso de las oficinas cuyo local no es propiedad de las instituciones financieras y que por lo tanto generan el pago de un alquiler, el cual debe ser cancelado en divisas.

“Los bancos están intentando disminuir sus costos operativos y están eliminando aquellas sucursales que les suponen un pago de alquiler mensual en dólares. Es por eso que gran parte de las oficinas ubicadas en centros comerciales han cerrado sus puertas”, comenta.

Dice que en estos casos los más perjudicados son los usuarios, quienes se ven obligados a tener que buscar nuevas agencias para poder realizar sus transacciones. No obstante, asegura que los bancos han reacondicionado sus sedes principales para poder asumir el incremento en el volumen de clientes.

Contreras agrega que disminuir el número de oficinas le ha permitido a los bancos trasladar a los trabajadores a otras sucursales en donde tenían vacantes que no habían podido llenar con la contratación de nuevo personal.

Los gerentes de recursos humanos de los bancos están intentando que esas migraciones no perjudiquen a los trabajadores, por ese motivo intentan que el nuevo sitio de trabajo se encuentre lo más cerca posible de la residencia del empleado” Alberto Contreras, gerente banco Bicentenario

Plantea que la dolarización también ha influido en la reducción del número de cajeros debido a que su mantenimiento y reparación supone un gasto en divisas para las instituciones financieras. El motivo de ello es que las piezas deben ser importadas ya que no se producen en Venezuela.

¿Qué hay detrás de la disminución de los bancos y cajeros en Venezuela?

Señala que pese a esto, previo a la pandemia gran parte de los bancos, tanto públicos como privados, habían hecho un esfuerzo por recuperar los cajeros, sin embargo, este trabajo se vio destruido a raíz de actos vandálicos realizados durante la cuarentena.

“Muchos equipos fueron vandalizados durante el inicio de la cuarentena luego de que se acabara el efectivo que tenían almacenado. Gran parte de ese dinero que se invirtió se perdió”, lamenta.

Los informes mensuales publicados por la Sudeban respaldan las afirmaciones de Contreras. Para enero de 2020 en el país se encontraban activos un total de 4.196 cajeros, cifra que se redujo a 2.775 para marzo de 2021.

Futuro incierto

Alejandro Castro sostiene que de continuar la espiral hiperinflacionaria en las condiciones actuales es altamente factible que se produzcan fusiones entre bancos o la compra de activos entre instituciones que en su momento fueron una referencia en el país debido a la envergadura de sus operaciones.

“Lo que ocurrió con la compra de las operaciones del Citigroup en Venezuela por parte del Banco Nacional de Crédito es un ejemplo de lo que podríamos ver a futuro con otros bancos”, señala.

En este sentido, comenta que la contracción registrada por el sector bancario ha sido tal que la suma de todos los activos de los bancos venezolanos es equivalente al capital que maneja un banco relativamente mediano en cualquier país de latinoamérica.

El gerente de operaciones de Econométrica considera que una vía que podría dar oxígeno a los bancos y les permitiría crecer en la medida de lo posible es eliminar las trabas que impiden el otorgamiento de créditos tanto a empresas como a particulares. Argumenta que esto no solamente beneficiaría al sector bancario, sino que también sería una medida positiva para la economía.

¿Qué hay detrás de la disminución de los bancos y cajeros en Venezuela?

“En términos generales la banca crece cuando tiene la posibilidad de brindar créditos. Para que esto pueda suceder en Venezuela es imperativo que se reduzca el encaje legal”, asevera.

Castro afirma que sería un error atribuir a la pandemia la crisis que atraviesa el sector bancario pues el este ya se encontraba en una situación compleja previo a la llegada del covid-19. Pese a ello, si considera que la pandemia ha sido responsable de acrecentar los problemas que afrontan las instituciones financieras.

“La pandemia aceleró el proceso de depresión económica que vive el país y con ello contribuyó a la contracción de la banca

Concluye que en caso de no permitirse que los bancos cumplan su función de intermediación financiera, continuará contrayéndose lo cual es un escenario que no beneficia ni a los clientes ni a la economía.

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