• Las autoridades de la localidad San José de Bolívar, en el estado Táchira, intentarán hacer las gestiones para declarar este territorio como “zona azul”, debido a la longevidad de gran parte de sus habitantes

En San José de Bolívar, un pueblo montañoso del estado Táchira, en Venezuela, existen más de 100 octogenarios, así como un número importante de nonagenarios y centenarios. Incluso es la tierra donde habita el hombre más longevo del mundo, Juan Vicente Pérez Mora, de 113 años de edad. Por tanto, esa localidad buscará convertirse en la sexta zona azul del mundo.

Con este término se identifican aquellos lugares donde la esperanza de vida de las personas sobrepasa los 80 años de edad; este pueblo tachirense intentará incluir su nombre en esa selecta y reducida lista.  De hecho, en todo el mundo solo existen cinco zonas de este tipo: Cerdeña, en Italia; Okinawa, en Japón; Loma Linda, en EE UU; Isla Icaria, en Grecia; y la Península de Nicoya, en Costa Rica.  

A propósito de ello, el equipo de El Diario conversó con el alcalde del municipio Francisco de Miranda, Omar Rojas, y familiares directos de las personas más longevas de la jurisdicción. Esto con el fin de conocer cuáles son las características que hacen de San José de Bolívar un territorio con mayor esperanza de vida y el proceso para designarla como una zona azul. 

“Queremos ser la sexta zona azul del mundo”

El 27 de mayo de 2022, en la celebración del cumpleaños número 113 de Juan Vicente Pérez Mora (el hombre más longevo del mundo), el alcalde Omar Rojas hizo pública la intención de iniciar los trámites ante la Unesco para que San José de Bolívar sea reconocida como la primera zona azul de Venezuela y la segunda de Latinoamérica. En esa oportunidad le pidió a las autoridades regionales y medios de comunicación su apoyo para hacer eco de esa solicitud y que pase de ser un sueño a transformarse en una realidad.  

Recientemente, Rojas indicó –en entrevista para El Diario– que San José de Bolívar comparte todas las características que tienen las zonas azules del mundo. El agua pura, la ausencia de industrias y transporte público que ocasionen contaminación, así como la alimentación a base de frutas, verduras y hortalizas frescas y libres de fertilizantes u otros productos tóxicos, son algunas de las virtudes que destaca.

“Creer en Dios es muy importante, la gente aquí es muy religiosa. Además el clima es muy bonito, la altura y la temperatura hace que las personas vivan muy bien; prácticamente nada de lo que consumimos tiene químicos, todos trabajan muchísimo en distintas ocupaciones y todo eso ayuda”, precisó Omar. 

El alcalde compartió una anécdota de un adulto mayor que vivía en la ciudad de San Cristóbal y estaba convaleciente. Sus familiares decidieron trasladarlo hacia el municipio Francisco de Miranda y allí mejoró considerablemente su estado de salud. 

En Costa Rica hay una zona así y tenemos aspectos muy similares, así que esperamos que todo esto sirva para convertirnos en una”.

Mercedes La Cruz de Mora – 90 años de edad 

Muchos familiares de personas longevas que viven en San José de Bolívar se sienten complacidos de que otros sepan la edad de sus familiares, la historia de cada uno de ellos y la clave para vivir más de 80 años -en la mayoría de los casos- gozando de buena salud. 

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El pueblo tachirense San José de Bolívar buscará ser la zona azul de Venezuela
Mercedes de la Cruz. Foto cortesía

Mercedes nació el 18 de enero de 1932 en el municipio Francisco de Miranda, tiene 90 años de edad y toda su vida trabajó como camarera en la medicatura del pueblo. Pese a que solo tuvo cuatro hijos (tres hembras y un varón), se encargó de criar a tres pequeños más que dejaron a su cuidado. Además, tiene 11 nietos y 17 bisnietos

Su hija Belkis Mora contó en entrevista para El Diario que es una mujer muy activa física y mentalmente, goza de buena salud y esporádicamente se enferma. Hace dos años le detectaron una fibrosis pulmonar, pero ha estado en tratamiento permanente desde entonces y no ha presentado mayores complicaciones.

“Ella misma se prepara sus comidas, no requiere ayuda para las rutinas de aseo personal y únicamente se busca a una persona que pueda acompañarla en las noches”, acotó. 

En su día a día, se despierta a las 11:00 am aproximadamente porque “le gusta dormir mucho”. Hace su desayuno, se acuesta a ver algún programa en la televisión, luego ayuda a preparar el almuerzo y vuelve a descansar.

Mercedes ha tenido una vida tranquila y para ella ese es el secreto de la longevidad: vivir sin preocupaciones.“Se le han muerto familiares y no bota ni una lágrima, es muy serena (…) eso sí, toda la vida se echó su ‘michecito’”, comentó su hija.

En cuanto a la posibilidad de declarar al municipio como una zona azul, Belkis cree que es una excelente noticia porque hay muchas personas mayores de 90 años de edad y sería una especie de reconocimiento hacia ellas y hacia el pueblo como un lugar para vivir en paz y en un entorno sano. 

María Simona de Jesús Peñaloza – 92 años de edad 

María Simona nació el 17 de octubre de 1929 en la aldea San Antonio del municipio Francisco de Miranda, tiene 92 años de edad y toda su vida la desarrolló en esa zona montañosa. De hecho, es una de las personas con más edad en la jurisdicción. 

Estuvo casada con César Antonio Pulido Vivas y juntos procrearon 14 hijos. De ellos, siete siguen con vida. Además tiene 34 nietos, 45 bisnietos y 2 tataranietos. 

El pueblo tachirense San José de Bolívar buscará ser la zona azul de Venezuela
María Simona. Foto cortesía

“Mi mamá trabajaba en oficios del hogar, escasamente estudió hasta sexto grado y de ahí en adelante se entregó a su casa, su esposo y sus hijos”, resaltó Elizabeth Pulido, una de sus hijas, en exclusiva para El Diario

A María también le gusta la política y la religión. Estuvo ligada gran parte de su vida al partido político de Acción Democrática y tiene más de 50 años siendo la prioste del patrono San José en la zona. 

Prioste. Así se le conoce al mayordomo o encargado de una hermandad o cofradía. Es la persona que se encarga de cuidar y mantener el patrimonio acumulado por la cofradía a lo largo del tiempo, además de velar por el decoro en la exposición al culto.

Su hija Elizabeth la define como una mujer entregada a las cosas de la iglesia. Muy católica, caritativa, de buen corazón, pendiente de su familia y muy cuidadosa con su integridad.

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Al preguntarle sobre el secreto para tener una larga vida, María Simona afirma que la clave está en una buena alimentación, actividad física constante y prestar atención a la salud. 

“Mi mamita ha enterrado a varios de sus hijos y dice que es por no cuidarse, que si hubiesen tenido precaución y una vida pausada, sin tanto estrés ni preocupación las cosas serían diferentes”, indicó Elizabeth.

El pueblo tachirense San José de Bolívar buscará ser la zona azul de Venezuela
María Simona. Foto cortesía

Felipe del Carmen Guerrero – 92 años de edad 

El 14 de agosto de 1930 nació Felipe del Carmen Guerrero. Un hombre criado en el campo tachirense y cuya vida dedicó al ganado y a los cultivos. Él mismo cuenta que comenzó a trabajar cuando tenía tan solo ocho años de edad arrancando hierba, cortando caña y pelando café. Todas esas labores las desarrolló descalzo durante gran parte de su adolescencia.

Yo tenía 16 años de edad y no conocía de alpargatas en los pies o sombrero en la cabeza. Me crié con pobreza, estudié hasta tercer año y después me dediqué solo a trabajar”, contó Felipe para El Diario.

Asimismo, recuerda con claridad la época en que se casó. Contrajo nupcias con una mujer huérfana de padre y madre pero para él eso no representaba un problema. Pese a que las costumbres marcaban que los padres de la novia se encargaban de todos los preparativos de la fiesta de matrimonio y el novio compraba el vestido, él cubrió todos los gastos.

“Mis padres tuvieron 12 hijos (todos con vida), la mayor tiene 63 y la menor 34 años de edad. Además, hay 43 nietos y un bisnieto en la familia”, dijo su hijo, Jesús Guerrero. 

El pueblo tachirense San José de Bolívar buscará ser la zona azul de Venezuela
Felipe del Carmen. Foto cortesía

Jesús asegura que su padre no sufre de ninguna enfermedad crónica, tiene buena salud y aunque es un poco lento para caminar producto de la edad, está muy claro y lúcido a nivel mental. 

“Creo que una de las cosas que lo mantiene así es la zona. Hay referencias de que las personas aquí viven bastante y creo que es por el clima, pues estamos en medio de las montañas, no hay contaminación, muy pocos carros, la comida es muy sana y toman mucho café”, agregó.

A Jesús le entusiasma la idea de clasificar al pueblo como zona azul, pues asegura que sería una manera en que muchas personas se acercarían a vivir allí y fomentaría el turismo.

Ramón de La Cruz González Rosales – 99 años de edad

La fecha de nacimiento de Ramón de La Cruz es el 5 de febrero de 1923. Y si bien él no nació en San José de Bolívar, sí hizo gran parte de su vida en ese territorio. Él es nativo de la aldea La Pérez, municipio Sucre. Allí conoció a su compañera de vida, María Vivas de González, con quien se casó cuando él tenía 21 y ella 15 años de edad. 

Al cabo de un tiempo se mudaron a San Rafael, en Francisco de Miranda, y allí tuvieron su familia, conformada por 13 hijos (de los cuales 3 fallecieron), 42 nietos, 69 bisnietos y 12 tataranietos. Su esposa, María, murió hace cincos años.

“Él dice que la buena alimentación mientras estuvo en su crianza, desarrollo y juventud, además del clima y siempre estar muy activo trabajando, lo ayudaron mucho a envejecer sano y ser una persona longeva”, compartió su nieta, Yessica Silva, para El Diario.

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En la actualidad, don Ramón vive en el centro poblado de San José de Bolívar y está bajo el cuidado de sus hijos, dado que se encuentra en cama y requiere atenciones. 

José Antonio Duque – 99 años de edad

José Antonio Duque  tiene 99 años de edad y 10 meses. Nació el 6 de agosto de 1922 en la aldea Río Arriba (municipio Francisco de Miranda) y toda su vida ha vivido en la finca paterna ubicada en dicha zona. De hecho, allí formó una familia junto a María Séfora García y tuvieron 13 hijos, 35 nietos, 26 bisnietos y 1 tataranieta. 

Se dedicó a la agricultura. José Antonio fue productor de café, caña y aprendió algo de ganadería para lograr el sustento de su esposa e hijos y sacarlos adelante. Trabajó en esas tierras hasta los 95 años de edad y dejó de hacerlo porque sus hijos se lo pidieron para evitar alguna caída u otro accidente.

“A mi papá le ha gustado un poco el trago, es de pocas fiestas, poco trasnocho pero muy trabajador”, contó José Gregorio, uno de sus hijos, para El Diario.

El pueblo tachirense San José de Bolívar buscará ser la zona azul de Venezuela
José Antonio Duque. Foto cortesía

Actualmente vive en la finca donde creció y sus hijos se encargan de su cuidado. Ha estado en cama desde los 97 años de edad y pese a ser muy claro en sus pensamientos y comentarios, su estado físico se ha deteriorado conforme pasan los años. 

Victoria del Rosario Franco Ramírez – 90 años de edad 

Victoria tiene 90 años de edad, nació el 15 de junio de 1932 y creció en la aldea La Colorada, del municipio Francisco de Miranda. Junto a su esposo, Santiago Guerrero -quien falleció en 2014- tuvo 16 hijos (dos de ellos fallecieron muy jóvenes), 41 nietos, 28 bisnietos y 3 tataranietos. 

Victoria estudió hasta sexto grado y una vez se casó, dedicó toda su vida a las actividades del hogar y a cuidar de los suyos. Sus seres queridos la definen como una mujer muy católica, a quien le gusta rezar, ir a misa y ese hábito se lo inculcó a su familia. 

El pueblo tachirense San José de Bolívar buscará ser la zona azul de Venezuela
Victoria Franco. Foto cortesía

“Siempre la buscan para rezar novenarios en el pueblo y ella lo hace con todo gusto y de corazón. Sin esperar nada a cambio”, dijo Albanny, una de sus nietas.

Victoria es una mujer sana, consciente y muy activa. Le gustan las flores, cuida constantemente su jardín, de vez en cuando recolecta café y siempre está pendiente de cuidar y alimentar a sus animales. 

Ella tiene mucha energía, incluso fue quien cuidó a mi abuelo cuando estuvo convaleciente (…) está atenta a sus hijos, nietos y toda su familia. Tiene un gran corazón y nunca deja que nadie se vaya de su casa sin tomar una taza de café”, puntualizó Albanny.

Ella, al igual que los familiares de otras personas longevas en el municipio, ven con buenos ojos la posibilidad de que San José de Bolívar sea declarada una zona azul. Se trata de un pueblo cuyos habitantes han intentado conservar su esencia y tradición de generación en generación. 

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