• Las comunidades indígenas de la Amazonía venezolana se han visto gravemente afectadas desde el inicio de la pandemia. En entrevista para El Diario, el investigador de derechos indígenas Luis Betancourt precisó que las dificultades geograficas no son excusa para desantender a estos grupos

Los 27 pueblos indígenas del sur de Venezuela, asentados en al menos 1.600 comunidades, representan la población con mayores brechas sociales del país, de acuerdo con el Grupo de Investigaciones sobre la Amazonía (Griam). Desde el inicio de la pandemia del covid-19, los indígenas en Venezuela han sido una de las comunidades más vulneradas en cuanto a la atención sanitaria. 

Luis Betancourt Montenegro, investigador de derechos indígenas y director general del Griam, precisó que la mayoría de las comunidades indígenas de Amazonas están ubicadas en zonas de mediano y difícil acceso. Esto representó un aislamiento a favor para evitar casos de covid-19, pero también se tradujo en un sistema sanitario muy precario y, en la mayor parte, inexistente. 

Betancourt explicó en entrevista para El Diario que a pesar de que no se registraron muchos casos de covid-19, esto no se debió a planes especiales de prevención por parte del Estado, sino por el aislamiento geográfico.

Creo que el aislamiento natural que supone las zonas donde están ubicadas las comunidades indígenas y su lejanía con los centros urbanos, ayudó mucho a evitar casos de contagio. Por supuesto, las mismas comunidades a través de sus formas de organización interna e instituciones propias entendieron lo grave de la pandemia y decidieron tomar sus propias medidas de aislamiento como forma de prevención. Esa medida funcionó”, destacó.

No obstante, puntualizó que en determinados sectores sí hubo casos en los que muchas personas de una comunidad fueron alcanzadas por el virus, como en las comunidades de Tencua y Cacurí del municipio Manapiare de Amazonas, así como en La Esmeralda del municipio Alto Orinoco.

Betancourt señaló que seguramente hubo muchos casos de covid-19 sin reportar que pasaron como una gripe común, por lo que no se trataron adecuadamente. “Es normal ir a una zona indígena y que gran parte de sus habitantes tengan gripe, tos y demás síntomas similares al covid-19, producto de una serie de factores atmosféricos, geográficos y sociales que rigen la vida en las selvas de la Amazonía venezolana”, agregó.

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El difícil acceso a algunas comunidades indígenas vulneran su acceso a la vacunación contra el covid-1
Foto: Luis Betancourt

Vacunación limitada

Betancourt indicó que la campaña de vacunación contra el covid-19 que se llevó a cabo en Puerto Ayacucho, capital del estado Amazonas, se generó en los tiempos regulares que la vacuna se fue masificando en el país, pero que en el resto de los municipios del estado, que son mayoritariamente habitados por indígenas, las dosis no llegaron.

Estas vacunas no llegaron a todos los sectores, solo llegaron a sectores indígenas muy limitados (…) No hubo un plan de vacunación por grupo étnico o pueblo indígena y la campaña de prevención contra el covid-19 en estas regiones fue muy mal llevado”, aseveró.

Mirleny Guerrero, abogada defensora de los derechos indígenas, detalló que las jornadas de vacunación han sido limitadas debido a la falta de transporte como consecuencia de la escasez de combustible en la entidad. 

Aunque en varias comunidades cercanas a Puerto Ayacucho se han realizado jornadas de vacunación, la jurista precisó que los tiempos entre cada dosis pueden ser mucho más largos que lo recomendado por los organismos sanitarios. 

“Los vacunan con la primera dosis y luego puede pasar mucho tiempo para que apliquen la segunda o tercera. Muchos solo tienen una vacuna, porque el personal sanitario no vuelve a estas comunidades”, dijo en entrevista para El Diario

Guerrero aseveró que la asistencia médica a las comunidades lejanas es deficiente porque tampoco cuentan con el recurso humano necesario. “Los médicos, enfermeras y técnicos que hay están contados, lo que pone en peligro la vida de indígenas”. 

El difícil acceso a algunas comunidades indígenas vulneran su acceso a la vacunación contra el covid-1
Foto: Luis Betancourt

Luis Betancourt considera que se debió hacer un mayor esfuerzo por llevar la campaña de vacunación a zonas indígenas que históricamente han sido críticas desde el punto de vista sanitario, como el caso de los municipios Alto Orinoco, Manapiare o Río Negro. 

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“Ciertamente estas vacunas llegaron a estos municipios, pero se concentraron solo a la zona central, quedando al margen las zonas más alejadas”, añadió.

Precisó que aunque muchas organizaciones no gubernamentales (ONG) nacionales e internacionales hicieron un gran esfuerzo por apoyar en zonas indígenas, su impacto fue limitado por la complejidad geográfica de la Amazonía venezolana, que no hacía fácil el acceso para estos fines. 

“Las dificultades geográficas no son excusas”

Luis Betancourt destacó que, a pesar de la barrera geográfica, el Estado venezolano a través de sus instituciones está llamado constitucionalmente a responder en favor de la salud indígena en situaciones como estas. 

“La barrera geográfica no pudo o no puede ser la excusa para desatender a esta importante población del país, que además por mandato de la Constitución nacional deben gozar de un trato especial y diferenciado”, subrayó.

El difícil acceso a algunas comunidades indígenas vulneran su acceso a la vacunación contra el covid-1
Foto: Luis Betancourt.

Actividades ilícitas violentaron su aislamiento

El investigador Luis Betancourt indicó que aunque las comunidades indígenas del Amazonas venezolano habitan en zonas consideradas relativamente aisladas, la presencia de grupos irregulares provenientes de Colombia y Brasil en actividades extractivistas, han violentado su aislamiento.nn“Se trata de comunidades que histórica y culturalmente han vivido aisladas en los bosques selváticos de la Amazonía y que ahora son víctimas de la invasión territorial de estos grupos”, indicó.nnComentó que debido a la minería ilegal y a las actividades ilícitas conexas, las comunidades indígenas que viven conforme a sus culturas se les ha violentado el derecho a vivir de acuerdo a sus costumbres. n

Esfuerzos por difundir la información sobre el covid-19

Luis Betancourt indicó que durante los meses más críticos de la pandemia del covid-19, las instituciones del Estado en la región del Amazonas hicieron un esfuerzo por informar a las comunidades indígenas sobre el tema, pero en vista la complejidad de la geografía de esta región, solo llegó la información en determinadas zonas.

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Explicó que en el estado Amazonas habitan 19 pueblos indígenas, cada uno de ellos habla un idioma específico, por lo que la información escrita o hablada sobre el covid-19 se debió llevar a sus comunidades en su mismo código. 

En este caso, la información en idiomas indígenas fue muy escasa. Solo supe de folletos con esta información en idiomas huottöja, jivi y yanomami, quedando el resto de los pueblos indígenas sin obtener información escrita en su idioma”, añadió.
El difícil acceso a algunas comunidades indígenas vulneran su acceso a la vacunación contra el covid-1
Foto: Luis Betancourt

Precarios programas de atención sanitaria

La pandemia del covid-19 se sumó a otras enfermedades que ya se padecen en las comunidades del Amazonas venezolano y que no se atienden adecuadamente. 

Luis Betancourt recordó otras de las afecciones sanitarias más frecuentes en poblaciones indígenas de la Amazonía venezolana, como la tuberculosis, la neumonía, sarampión, hepatitis, enfermedades gastrointestinales, diarrea, helmintiasis, enfermedades conjuntivales, desnutrición, entre otras. 

“Todas estas afecciones pudieran ser minimizadas considerablemente si existiera atención médica permanente o a tiempo, tomando en cuenta que el sistema sanitario en los seis municipios indígenas de Amazonas (excluyendo el municipio capital) es deficiente”, aseveró.

A su juicio, la situación de complejidad geográfica en las zonas indígenas hacen muy precaria la ejecución de programas de vacunación. 

El difícil acceso a algunas comunidades indígenas vulneran su acceso a la vacunación contra el covid-1
Foto: Luis Betancourt

Informó que actualmente en el sureste del municipio Alto Orinoco, habitado 100 % por indígenas yanomami, se ejecuta el programa de vacunación contra la oncocercosis, que es una enfermedad parasitaria que ha afectado a este pueblo indígena.

El programa se efectúa conforme a un esquema de entrada a campo (a las comunidades) periódicamente, para tratar de controlar la situación. El investigador precisó que en efecto sí se controló y la alerta de zona endémica por esa enfermedad se superó. 

En cuanto a otras vacunas, subrayó que predomina la ausencia de programas en las zonas más remotas habitadas por indígenas.

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