• Devotos peregrinaron hacia la población de La Grita, en el estado Táchira, para visitar al Santo Cristo. El equipo de El Diario conversó con varios de ellos para conocer su preparación previa a este evento religioso

Desde 2019 los tachirenses no tenían la oportunidad de visitar al Santo Cristo de La Grita, en el municipio Jáuregui, en su día central (6 de agosto) debido a la pandemia por el covid-19. Sin embargo, este año -tras el alivio de las restricciones sanitarias- miles de devotos se desplazaron hacia la “Atenas del Táchira” para reencontrarse con su patrono.

Como es costumbre y tradición, miles de personas realizaron la caminata desde la ciudad de San Cristóbal u otros municipios del estado. Algunos de forma individual y otros organizados en grupos para acompañarse y apoyarse durante el viaje de 82 kilómetros (desde la capital tachirense). Sea cual sea el caso, todos los que deciden hacer el trayecto a pie deben prepararse previamente, de lo contrario, son más propensos a sufrir lesiones o a desistir en algún punto del camino.

Agradecimiento y preparación

La principal razón por la que los tachirenses y personas provenientes de otros estados de Venezuela deciden caminar hacia los pies del Cristo del rostro sereno, como también se le conoce, es para agradecerle por los favores concedidos, cumplir promesas pendientes o hacer peticiones para sí mismos o terceros.

Más allá del motivo, la mayoría de devotos entrenan durante todo el año en asfalto y montaña para desarrollar las condiciones físicas y mentales adecuadas de cara a las más de 16 horas de recorrido que se avecinan.

Para Freddy Ramírez, integrante del grupo Los Táriba, la preparación consta de tres partes: una física, que comienza desde el mes de febrero e incluye caminatas de 30 kilómetros todos los domingos; una mental, apoyada en la meditación y el yoga; y una espiritual, basada en su acercamiento a Dios para lograrlo de manera satisfactoria.

Peregrinar hasta el Santo Cristo de La Grita: un desafío físico que refuerza la fe de los tachirenses
Cortesía Freddy Ramírez

“Nuestro grupo inició con 6 personas y ya somos 58. Está conformado por peregrinos y personas que se suman no solo a caminar sino a apoyar en parte logística, enfermería y paramédicos”, contó Freddy para El Diario.

Llevan consigo –durante la caminata– gorras y camisas tipo buzo para protegerse del Sol, linternas para ingresar a las trochas y tener mayor visibilidad, un bastón para apoyarse en tramos empinados y evitar un impacto fuerte en las rodillas, calzado cómodo que hayan amoldado previamente y buena hidratación.

Asimismo, Karol Velasco forma parte de Senderistas Táchira desde hace ocho años, y juntos entrenan cada fin de semana como parte del ejercicio previo a la peregrinación. Algunos de los integrantes del equipo también participan en carreras que se organizan dentro y fuera de la entidad andina.

“Organizamos rutas y caminatas para entrenarnos de cara al Santo Cristo de La Grita”, dijo Karol para El Diario.

Peregrinar hasta el Santo Cristo de La Grita: un desafío físico que refuerza la fe de los tachirenses
Cortesía: Carlos Vanegas

Este es su décimo año asistiendo a los pies del patrono de los tachirenses y asegura que se trata de una oportunidad única y valiosa para dar gracias por la vida, su familia y la posibilidad de hacer lo que tanto le apasiona: el deporte.

Rosana Ramírez, periodista y corredora, no pertenece a ningún grupo de peregrinos, no obstante, destacó la importancia del entrenamiento, alternando entre asfalto y montaña, previo a la caminata hacia el municipio Jáuregui. 

Peregrinar hasta el Santo Cristo de La Grita: un desafío físico que refuerza la fe de los tachirenses
Cortesía: Rosana Ramirez

Es la novena ocasión consecutiva en que Rosana peregrina hacia el Santo Cristo. Comenzó a hacerlo motivada por su novio, quien cumple con este trayecto desde hace más tiempo. Aseguró que quedó enamorada de la experiencia la primera vez que la realizó.

“Salgo desde mi casa ubicada en la avenida Rotaria de San Cristóbal (…) el año de la pandemia también hice la peregrinación”, contó para El Diario.

La primera experiencia

Karol decidió que quería vivir la experiencia de peregrinar hacia el Santo Cristo de los milagros al escuchar el testimonio de su comadre, quien caminó la mitad del de la ruta en 2011. Eso la emocionó y prometió que al año siguiente lo haría y, en efecto, así fue.

“Al llegar y ver al Santo Cristo no pude contener las lágrimas. Era una sensación inmensa de agradecimiento y fue el punto de partida para tomarlo como tradición. Ya llevo 10 años en esta peregrinación”, recordó Karol.

Peregrinar hasta el Santo Cristo de La Grita: un desafío físico que refuerza la fe de los tachirenses
Cortesía: Karol Vanegas

Para ese entonces no tenía entrenamiento, solo voluntad y ganas de llegar a su destino. Se unió a un grupo de peregrinos llamados Bravos de la Montaña (con quienes también asistió el año siguiente) y su viaje duró aproximadamente 17 horas y 30 minutos desde San Cristóbal hasta allá.

“En los años siguientes he llegado en 14 o 15 horas. De hecho, este año salimos de Cordero (municipio Andrés Bello) e hicimos un tiempo de 11 horas. Creo que ha sido bastante bueno”.

Velasco destaca que la intención principal no es reducir tiempos o llegar más rápido que otras personas a su destino, sino que la esencia está en peregrinar y colaborar con quienes se encuentran en el camino.

Por su parte, Rosana recuerda que su primer año fue el más difícil de los nueve que tiene peregrinando. Salió temprano desde San Cristóbal y tuvo que acampar durante la noche para recuperar fuerzas y así continuar al día siguiente. En esa oportunidad tardó dos días para llegar.

Peregrinar hasta el Santo Cristo de La Grita: un desafío físico que refuerza la fe de los tachirenses
Cortesía: Rosana Ramírez

“Fue un reto porque ir hasta allá no es fácil, es más exigente que una competencia. Al llegar lloré y sentí una satisfacción muy grande por haberlo logrado. Eso me motiva año tras año”, enfatizó Rosana.

Experiencias difíciles

Para quienes peregrinan hacia el Santo Cristo esta experiencia les ha dejado anécdotas año tras año. Algunas gratas y otras sensibles que no desearían haber presenciado por la manera en que los afecta emocionalmente.

Este año, Karol Velasco se topó con un escenario trágico. Una persona de 64 años de edad proveniente de Barinas, que también caminaba hasta La Grita, se descompensó en la ruta y falleció de un infarto.

Eso ocurrió en El Cobre. Lamentablemente vamos caminando y vemos a alguien tendido en el suelo cerca de tres mujeres, decían que estaba desmayado así que les dije que le subieran los pies para que circulara la sangre pero pasó el tiempo y nunca reaccionó”, relató Karol.

Al cabo de un rato, ella decidió tomarle el pulso y notó que ya no tenía signos vitales. Las ganas de llorar inundaron su cuerpo y no tuvo las palabras para comunicar a sus familiares la lamentable noticia.

“Les dije que estaba muy malito pero realmente ya estaba muerto”, admitió.

En sus 10 años de peregrinación es la primera vez que vive una experiencia negativa en su andar hacia el municipio Jáuregui y agradece a Dios porque siempre los lleva (a ella y su grupo) con bien a su destino.

“Los invito a atreverse”

Karol, Rosana y Freddy coinciden en lo gratificante y enriquecedora que es la vivencia de peregrinar hacia el Santuario del Cristo del rostro sereno y vivir de primera mano este evento religioso que reúne –año tras año– a miles de tachirenses y devotos de otras regiones del país.

Peregrinar hasta el Santo Cristo de La Grita: un desafío físico que refuerza la fe de los tachirenses
Cortesía: Karol Vanegas

“Les digo que tomen la decisión como algo hermoso de lo que no se van arrepentir”, añadió Karol.

A su vez, se puso a disposición de quienes deseen incorporarse a su grupo de caminatas con la finalidad de ir entrenando para el 6 de agosto del año 2023 y así logren su objetivo.

“La clave está en la preparación porque ya hemos vivido dos casos de personas que han fallecido en el recorrido y, en parte es porque no entrenan y desconocen si sufren de alguna patología”, recalcó Freddy.

Peregrinar hasta el Santo Cristo de La Grita: un desafío físico que refuerza la fe de los tachirenses
Cortesía: Freddy Ramírez

Peregrinar hasta el Santo Cristo de La Grita representa una oportunidad en la que los tachirenses se acercan a su patrono para hacer peticiones de distintos tipos, agradecer por los favores concedidos y cumplir promesas pendientes. En carro, moto, bicicleta o caminando, lo valioso es la fe y anhelo de estar a los pies del Cristo de los Milagros. 

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