Reporteros sin Fronteras (RSF) alertó este jueves 8 de enero de que la situación del periodismo en Venezuela, tras «años de represión y estricto control informativo» con el presidente Nicolás Maduro, se han deteriorado todavía más desde la intervención estadounidense para capturarlo junto con su esposa, Cilia Flores, el pasado sábado.
«Los periodistas afrontan ahora riesgos mayores e impredecibles en un entorno cada vez más fragmentado donde prevalece la arbitrariedad», señala RSF en un comunicado.
En concreto, junto a «la intimidación, las amenazas directas, las escuchas telefónicas y la eliminación forzada de contenido», que según la organización se habían generalizado desde las elecciones presidenciales de julio de 2024, se han añadido «nuevos peligros».
Puntualiza que esas amenazas ya no vienen de una única autoridad estatal identificable sino de «múltiples actores, lo que aumenta significativamente la inseguridad de los profesionales de los medios».
Periodistas extranjeros sin poder ingresar a Venezuela
Para ilustrarlo, se refiere a los alrededor de 200 periodistas extranjeros que están en la frontera colombiana en Cúcuta, en espera para entrar a Venezuela, una entrada que depende de la discrecionalidad del soldado de turno. Además, muchos de los que logran entrar son luego deportados.

Por lo que respecta al gobierno venezolano, RSF se queja de que «prácticamente no proporciona información» mientras los medios independientes siguen sometidos a «la presión política, las dificultades económicas y el exilio», lo que ha generado «un gran vacío informativo» y en paralelo las redes sociales están «cada vez más inundadas de desinformación y contenido manipulado».
Por ejemplo, hace notar que ni siquiera hay información sobre las decenas de personas que, según se ha informado, murieron durante el ataque del pasado sábado que culminó en la captura de Maduro y su esposa.
En un momento que considera «clave para que el mundo comprenda lo que sucede en Venezuela y las consecuencias de la intervención estadounidense, RSF pide «a las autoridades» que permitan la entrada de periodistas extranjeros y que pongan fin a las restricciones a los medios nacionales.
RSF recuerda que seis periodistas llevan detenidos varios meses e incluso hasta más de un año y medio: Luis López (desde junio de 2024), Leandro Palmar y Belices Salvador Cubillán (desde enero de 2025), Rory Branken (desde febrero de 2025).