El ministro de Energía de Trinidad y Tobago, Roodal Moonilal, aseguró este domingo a EFE que «no es visible» un derrame de hidrocarburos procedente de su tierra y del que Venezuela alega que inició allí, dejando una «grave afectación ambiental» en el Golfo de Paria, que comparten ambos países.
«Inspecciones de seguimiento hechas por drones y embarcaciones indicaron que no se avistan remanentes de hidrocarburos en la superficie del agua», afirmó Moonilal en declaraciones escritas a EFE.
La aseveración de Moonilal proviene un día después de que el gobierno de Delcy Rodríguez expresara «su preocupación ante la comunidad internacional por el derrame» y advierte de «impactos sobre áreas marinas, costas, ecosistemas sensibles y comunidades pesqueras venezolanas», según reportes técnicos preliminares.
Venezuela dijo el 9 de mayo que, según evaluaciones realizadas por sus autoridades, las mismas «evidencian riesgos severos para manglares, humedales, fauna marina y recursos hidrobiológicos estratégicos para la seguridad alimentaria y el equilibrio ecológico de la región».
Moonilal explicó que el derrame de aceite fue detectado por la estatal compañía petrolera Heritage el pasado 1° de mayo en las afueras de su campo principal, activando inmediatamente los protocolos de emergencia.
De acuerdo con Moonilal, Heritage notificó del derrame al Ministerio de Energía, a la Guardia Costera de Trinidad y Tobago y a la Autoridad de Manejo Ambiental tan pronto supo del mismo.
Tan pronto, Moonilal y su agencia aprobaron el despliegue de químicos para contener material de hidrocarburos.
«Los modelos de trayectoria del material indicaban que si era intratable, el material de hidrocarburo podía pasar por la frontera de Trinidad y Venezuela en el Golfo de Paria», sostuvo Moonilal.
Los químicos fueron dispersos
El alto funcionario indicó que los químicos fueron dispersos por las autoridades trinitenses aproximadamente a entre 6 y 8 millas náuticas de la frontera marítima y que, de acuerdo con una evaluación visual, confirmó que el aceite se desintegró efectivamente.
Los funcionarios dijeron además que el origen del derrame se identificó y se apartó el mismo 1° de mayo, con reparaciones completas y que el sistema afectado regresó a sus servicios al día siguiente.
Moonilal estimó que el derrame fue de aproximadamente 10 barriles de aceite.
Ante todo ello, Moonilal informó que se mantiene en comunicación con las autoridades de Venezuela, mientras que las agencias locales continúan evaluando el suceso.
El gobierno de Venezuela, por su parte, aseguró el sábado en un comunicado que se han registrado «afectaciones sobre especies vulnerables y ecosistemas de alta sensibilidad ambiental».
«El gobierno bolivariano ha instruido a la cancillería para que, de manera inmediata, solicite toda la información pertinente sobre este incidente, así como el correspondiente plan de acción para la mitigación y contención del derrame», reza la nota, compartida en redes sociales por el canciller, Yván Gil, y otras autoridades.
Asimismo, Venezuela exigió «el cumplimiento de las obligaciones establecidas en el derecho internacional ambiental y la adopción urgente de medidas de reparación frente a los daños ocasionados».