Venezuela registró una inflación de 8,4 % en septiembre, 0,5 puntos porcentuales menos que en agosto, cuando fue de 8,9 %, según los datos difundidos este sábado 3 de octubre por el Banco Central de Venezuela (BCV).
Con este resultado, la inflación mensual encadenó su segundo mes consecutivo de desaceleración, después del repunte registrado a mediados de año. La inflación pasó de 13,8 % en junio a 19,9 % en julio, antes de bajar a 8,9 % en agosto y 8,4 % en septiembre.
La inflación acumulada en los primeros nueve meses de 2026 se ubicó en 225,3 %, mientras que la variación anualizada alcanzó 465,5 %, de acuerdo con cálculos de Reuters basados en las cifras del ente emisor venezolano.
El BCV atribuye la moderación a menores presiones cambiarias
En una nota de prensa, el BCV indicó que el índice está mostrando un comportamiento hacia la “estabilización”, que, según el organismo, ha repercutido en una menor brecha entre el dólar oficial y el paralelo y en una menor variación de los precios de bienes y servicios.
El ente emisor atribuyó este comportamiento a “la estrecha coordinación” con el Ejecutivo, que, según señaló, ha permitido un crecimiento de los agregados monetarios acorde con el desempeño de la economía nacional, junto con la normalización de los flujos de ingresos externos y el descenso de las presiones cambiarias.
La evolución del tipo de cambio ha sido un factor relevante para los precios en Venezuela. Al cierre de septiembre, el dólar oficial se ubicó en 859,06 bolívares, con un aumento de 8,06 % durante el mes y un alza acumulada de 188,14 % en los primeros nueve meses del año, según datos reseñados por Banca y Negocios.
El BCV ya había atribuido parte de la desaceleración de agosto a una menor presión en el mercado cambiario y a la recuperación de los canales de comercialización, después del impacto inicial del doble terremoto del 24 de junio.
Un repunte que comenzó tras los terremotos
El comportamiento de los precios cambió con fuerza a partir de junio. Ese mes la inflación llegó a 13,8 %, mientras que en julio se aceleró hasta 19,9 %, el mayor registro de 2026 hasta ese momento.
El BCV calificó entonces el aumento de julio como “coyuntural” y lo relacionó con el impacto del doble terremoto del 24 de junio, que afectó la distribución de bienes.
En agosto, la inflación volvió a un dígito y se redujo 11 puntos porcentuales respecto a julio. Ese comportamiento fue descrito por Bloomberg Línea como una señal inicial de moderación tras el fuerte repunte de mediados de año, aunque el medio advirtió que era necesario observar si la tendencia se consolidaba.
Pese a la desaceleración de los últimos dos meses, el nivel acumulado de los precios sigue siendo elevado. Hasta agosto, la inflación acumulada era de 200,1 %, por lo que el aumento de septiembre elevó el acumulado del año hasta 225,3 %.
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