Miles de personas convocadas por el Sindicato de Inquilinas salieron este sábado, 3 de octubre, a las calles de numerosas ciudades de España para reclamar soluciones a la crisis de la vivienda y con la mira puesta en convocar una huelga general, mientras los partidos se preparan ante un posible adelanto electoral.
Las movilizaciones se produjeron un día después de que el Congreso rechazara los decretos con medidas para afrontar el problema de la vivienda, con el voto en contra del conservador PP, Vox y los nacionalistas catalanes de Junts, y después de que el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, abriera un periodo de reflexión para decidir si adelanta las elecciones previstas para 2027.
“¡Casas sin gente, gente sin casas!”, “¡rentistas culpables, gobierno responsable!” y gritos contra los fondos buitre y los desahucios fueron las principales proclamas de las manifestaciones, que se sumaron al sonido masivo de llaves y a numerosas pancartas para reclamar una vivienda digna y asequible.
También se pide una rebaja del 50 % en los alquileres, contratos indefinidos y la expropiación de viviendas a los denominados fondos buitre.
En Madrid se concentraron miles de personas —500 mil, según los organizadores, y 70 mil, según la Delegación del Gobierno en la región—, que abarrotaron la plaza de Cibeles, donde confluyeron las cuatro columnas de la manifestación, encabezada por una pancarta con el lema “Hacia la huelga general”.
En declaraciones a los medios, la portavoz del Sindicato de Inquilinas, Valeria Racu, destacó que esta movilización es gracias a Maricarmen, a su valentía y su ejemplo, que ha hecho “prender la chispa”, en referencia a la anciana madrileña desahuciada el pasado 23 de septiembre y que, gracias a la presión social, podrá volver a su casa.
“Ayer constatamos que tenemos un Congreso secuestrado por el rentismo. Un Congreso totalmente separado de la realidad de las calles, totalmente separado de esa mayoría social, de ese consenso social que existe entre toda nuestra población de que el rentismo es una lacra para nuestra sociedad y que tenemos que acabar con él”, subrayó Racu.
En la céntrica Puerta del Sol madrileña se mantiene por séptimo día la acampada por el derecho a una vivienda digna, que se ha convertido en un símbolo del creciente descontento social.
Mientras, la manifestación en Valencia concluyó con disturbios al final de su recorrido, en el Palau de Les Arts, donde se celebra un congreso de inversión inmobiliaria, y se saldó con nueve policías heridos y cinco personas detenidas, informaron a EFE fuentes policiales.
Otras movilizaciones tuvieron lugar en Santander, con unos 2 mil asistentes, y en Palma de Mallorca, con alrededor de 3 mil participantes, mientras que las previstas para esta tarde en Barcelona y ciudades aledañas fueron suspendidas debido a las adversas condiciones meteorológicas.
El presidente de la patronal española (CEOE), Antonio Garamendi, expresó este sábado su respeto a las protestas por la vivienda, pero adelantó que actuaría en el caso de que se convoque una huelga general porque, a su juicio, eso sería “ilegal”.
Los partidos se preparan ante un posible adelanto electoral
En medio del periodo de reflexión abierto por Sánchez para estudiar un adelanto electoral, tanto el PP, principal partido de la oposición, como algunos socios del Ejecutivo se declaran preparados para estos posibles comicios.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, afirmó este sábado que Sánchez no debería “amagar más” con convocar elecciones, sino hacerlo de una vez porque España tiene “el derecho a decidir ya”, y garantizó que si él llega al poder aprobará su propuesta sobre vivienda en su primer mes de mandato.
Por su parte, la vicepresidenta segunda del gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, dijo que la decisión de adelantar las elecciones es únicamente de Sánchez, pero aseguró que la izquierda está “absolutamente” preparada para una cita con las urnas si se produce antes de lo previsto.
Precisamente, el movimiento de izquierda Sumar, socio minoritario del gobierno y del que forma parte Díaz, se reúne este domingo para analizar la situación de la vivienda y con la incógnita aún de quién será su cabeza de lista para las próximas elecciones.
Sumar baraja presentarse a los comicios con el nombre de “Frente Amplio”, abre la puerta a más partidos de izquierda como Podemos y fuentes de la coalición señalan a EFE que algunos sectores están reclamando la implicación de determinados ministros del gobierno para acelerar la decisión sobre el próximo cabeza de lista.
Algunos de los miembros de la coalición, como IU, creen “necesario que el pueblo tome la palabra” y que “la indignación que ya está llenando las calles se note también en las urnas”, según su portavoz en el Congreso, Enrique Santiago.
En la misma línea, la eurodiputada y número dos de Podemos, Irene Montero, dijo: “Nosotras estamos preparadas”.