La organización Cedice Libertad presentó los resultados del informe Economic Freedom of the World 2026, elaborado por el Instituto Fraser de Canadá, en el que Venezuela ocupó la última posición tras registrar una puntuación de 2,94 sobre 10.
La publicación, difundida el 6 de octubre, ubicó al país en el puesto 165 por segundo año consecutivo entre la totalidad de las economías evaluadas.
Cedice Libertad explicó que la posición de Venezuela en el fondo de la tabla no respondió a un hecho aislado, sino a un deterioro en los pilares evaluados por el Instituto Fraser, sobre todo en materia de seguridad jurídica, inestabilidad monetaria y la carga de trámites que limitan el desarrollo de las actividades productivas, el ahorro y la inversión en el país.
«Ese conjunto de condiciones constituye una de las principales debilidades de Venezuela. La posición 165 refleja, en consecuencia, un entorno en el que las decisiones económicas están condicionadas por múltiples obstáculos institucionales y regulatorios», afirmó Cedice Libertad.
Factores que influyen en la posición de Venezuela
La organización no gubernamental (ONG) agregó que la falta de garantías sobre los bienes, el incumplimiento de contratos y la ausencia de tribunales independientes restan alcance a la libertad para emprender y resolver disputas comerciales.
En el ámbito monetario, la investigación evaluó el crecimiento económico, la capacidad de planificación financiera y el poder adquisitivo de los ciudadanos, aspectos que para una economía como la venezolana adquiere relevancia después de años marcados por fuertes desequilibrios monetarios y pérdida del poder adquisitivo, indicó Cedice Libertad.
“La existencia de empresas privadas, por sí sola, no garantiza libertad económica si iniciar una actividad, mantenerla o competir depende de una estructura regulatoria que imponga obstáculos excesivos”, explicó la ONG.
Por otra parte, el Instituto Fraser destacó que una menor escala fiscal no se traduce automáticamente en mayor libertad si persisten deficiencias en seguridad jurídica, regulación o apertura comercial.
«En el caso venezolano, mejorar su posición en el índice requeriría cambios que van mucho más allá de una medida económica específica. El país tendría que avanzar simultáneamente en seguridad jurídica, protección de la propiedad, estabilidad monetaria, apertura comercial, condiciones para la inversión y reducción de barreras regulatorias que afectan la actividad empresarial y la competencia», sentenció Cedice Libertad.
Posiciones en el ranking
El reporte posicionó a la economía venezolana por debajo de Zimbabue (3,62 puntos), Sudán (4,16 puntos), Libia (4,29 puntos) y Myanmar (4,44 puntos), países que también figuraron entre las cinco últimas posiciones de la medición.
En el extremo opuesto, el listado internacional estuvo encabezado por Hong Kong (8,53 puntos), Suiza (8,45 puntos), Singapur (8,43 puntos), Nueva Zelanda (8,38 puntos) y Estados Unidos (8,21 puntos).
Los datos divulgados por Cedice Libertad revelaron que Chile figuró como la economía con mayor puntaje de la región al ocupar la casilla 20 con 7,85 puntos.
Le siguió Guatemala en la posición 26 (7,76 puntos), Costa Rica en la 28 (7,75 puntos), Perú en la 45 (7,20 puntos), México en la 77 (6,83 puntos) y Brasil en la 85 (6,64 puntos).
Asimismo, Colombia y Ecuador quedaron en el puesto 97 (6,45 puntos); mientras que en los tramos finales del continente se ubicaron Bolivia en el lugar 144 (5,47 puntos) y Argentina en el 151 (4,86 puntos).
Metodología para realizar el índice mundial
La metodología empleada por el Fraser Institute analizó 46 componentes y subcomponentes distribuidos en cinco grandes áreas de estudio:
– Tamaño del gobierno
– Sistema legal y derechos de propiedad
– Estabilidad monetaria
– Libertad de comercio internacional
– Regulaciones
Cada variable recibió una calificación en una escala de cero a diez puntos para determinar en qué medida el marco institucional y las políticas públicas de cada país garantizaron la toma de decisiones económicas.
Entre los factores examinados por la institución canadiense, el punto referido al sistema legal y la protección de los derechos de propiedad evaluó aspectos como la independencia judicial, la imparcialidad de los tribunales, la protección de activos y el cumplimiento de los contratos.
De acuerdo con las cifras del reporte anterior, citadas en la presentación de Cedice Libertad, Venezuela registró en este renglón, como en años anteriores, una puntuación de 2,48 sobre 10, lo que la ubicó en la casilla 161 a escala global.
Con respecto al componente de estabilidad monetaria, la investigación contempló el crecimiento de la oferta de dinero, la variación y los niveles recientes de inflación, además de la facultad de los ciudadanos para mantener cuentas en divisas.
En ese sentido, el informe señaló que la variabilidad en los precios impactó la preservación del ahorro, la planificación financiera de los actores económicos y la celebración de contratos a largo plazo.
En relación con el marco regulatorio, la medición ponderó las condiciones de acceso al crédito bancario, las normativas del mercado de trabajo, los trámites para el establecimiento de empresas y las barreras burocráticas.
Por su parte, la sección de comercio internacional midió la estructura arancelaria, la gestión aduanera, la convertibilidad monetaria y los controles a los flujos de capital. El factor sobre el tamaño del gobierno analizó el nivel de consumo público, la inversión estatal, las transferencias, subsidios e impuestos.
Otras variantes en el informe
Junto a la clasificación por países, el documento del Instituto Fraser expuso una comparación entre el 25 % de las economías con mayor libertad económica y el 25 % ubicado en el estrato inferior.
Para el instituto, las naciones pertenecientes al primer grupo registraron ingresos promedio 6,9 veces superiores a los del bloque menos libre, mientras que los ingresos del 10 % de la población con menores recursos resultaron 7,1 veces más elevados.
El análisis contempló además una diferencia de 14 años en la esperanza de vida entre ambos grupos, así como variaciones en métricas de mortalidad infantil, percepción de corrupción y desempeño ambiental.
Además, el informe señaló que el promedio global de libertad económica no ha retornado a las cifras previas a la pandemia de covid-19, periodo en el cual diversos gobiernos incrementaron el gasto público, las regulaciones y los controles comerciales.