La administración de Donald Trump detalló este lunes 26 de octubre su hoja de ruta para la transición en Venezuela, que contempla una reforma judicial y electoral, antes de que la mandataria encargada, Delcy Rodríguez, declare vacante la Presidencia y active un plazo constitucional de seis meses para celebrar elecciones, previsiblemente en 2027.
El plan llega un día después del regreso al país de la líder opositora María Corina Machado, tras casi un año fuera, y a poco más de una semana de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos.
El plan forma parte de las negociaciones que Washington impulsa desde agosto entre el chavismo y un bloque opositor encabezado por Dinorah Figuera, al que por ahora no se ha sumado la premio Nobel de la Paz.
Reforma del Tribunal Supremo y del Consejo Nacional Electoral
Un alto funcionario del Departamento de Estado explicó a la prensa que representantes de la oposición vinculados a la Asamblea Nacional elegida en 2015 e integrantes del oficialismo han designado una comisión para proponer a 32 magistrados del TSJ, cuyos integrantes serán principalmente profesores de derecho y juristas.
La Asamblea Nacional actual, presidida por el chavista Jorge Rodríguez, hermano de la mandataria interina, deberá aprobar los nombres del nuevo TSJ, que Washington espera que esté en funciones a mediados de diciembre.
El funcionario describió el Supremo como la institución más poderosa del país y un instrumento del régimen de Nicolás Maduro, capturado por fuerzas estadounidenses en enero, y consideró imprescindible renovarlo para evitar que pueda anular resultados electorales.
La segunda fase contempla reformar y renovar el Consejo Nacional Electoral (CNE), cuyas conversaciones avanzarán en paralelo a las del TSJ, aunque Washington espera que el nuevo organismo quede constituido poco después.
El objetivo es convertirlo en una instancia técnica encargada de organizar las votaciones y comunicar los resultados, retirándole la facultad de decidir qué partidos pueden inscribirse y qué candidatos concurren, una competencia que, según Washington, permitió inhabilitar a Machado en 2024.
Los nuevos miembros serán propuestos por un comité de expertos y no necesitarán ratificación parlamentaria.
Plazos para las elecciones y supervisión internacional
Una vez renovados ambos organismos, Washington espera que Rodríguez declare la vacante permanente de la Presidencia, lo que activaría un plazo constitucional de seis meses para celebrar elecciones presidenciales, las primeras desde las de 2024, en las que el CNE proclamó la victoria de Maduro pese al fraude denunciado por la oposición.
El alto funcionario advirtió de que también será necesario garantizar que los partidos puedan operar y hacer campaña, los candidatos desplazarse libremente y la oposición acceder a la prensa y las redes sociales.
Defendió asimismo la participación del chavismo en la transición, al argumentar que los procesos democráticos pacíficos suelen requerir la colaboración de sectores del poder saliente, como ocurrió en España y Portugal.
El funcionario atribuyó el principal retraso del calendario al terremoto que obligó a concentrar durante unas ocho semanas los esfuerzos en la respuesta humanitaria, aunque aseguró que el proceso avanza según lo previsto.
Declaraciones de Marco Rubio y el retorno de Machado
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Washington evalúa la cooperación de Rodríguez por sus acciones y destacó que las autoridades interinas han cumplido hasta ahora los compromisos acordados, incluidas las reformas políticas y económicas.
Rubio advirtió de que Estados Unidos conserva una influencia considerable gracias a las sanciones y las licencias que permiten determinadas actividades económicas, y avisó de que habrá problemas si las autoridades interinas intentan sabotear el proceso.
También negó que se haya ofrecido inmunidad judicial a Rodríguez, a su hermano Jorge o a otros integrantes del gobierno encargado a cambio de facilitar la transición.
María Corina Machado regresó el domingo 25 de octubre a Venezuela, de donde salió en diciembre de 2025 tras pasar más de un año en la clandestinidad por la represión posterior a las elecciones de julio de 2024.
Rubio negó que Estados Unidos obstaculizara su regreso y aseguró que solo se lo desaconsejó personalmente inmediatamente después del terremoto, cuando Washington priorizaba la llegada de ayuda humanitaria.
Añadió que, semanas antes, la administración había comunicado a las autoridades encargadas que la opositora debía poder regresar sin problemas.
Según el secretario, los impedimentos posteriores estuvieron relacionados con terceros países que no querían verse involucrados en la cuestión venezolana.
Machado ha criticado el acuerdo petrolero impulsado por Washington y defiende la celebración de elecciones en 2027, a las que aspira a presentarse.
Rubio sostuvo que las discrepancias sobre ese pacto son independientes del proceso democrático e invitó a la oposición a participar en las negociaciones, según reportó EFE.