• El ambicioso hotel fue cerrado, abandonado e inaugurado en varias ocasiones por distintos gobiernos

Una estructura de 59,50 metros de altura y 14 pisos yace sobre la montaña de El Ávila desde el 29 de diciembre del año 1956. Este hotel fue bautizado con el nombre de un investigador alemán que se dedicó a descubrir y documentar gran parte de la geografía, flora y fauna venezolana. Se trata del Hotel Humboldt, un edificio que durante sus 56 años de historia generó controversia por distintos motivos.

Actualmente la polémica continúa, pues en 2018 se reinauguró luego de seis años de promesas gubernamentales y es, a pesar de la crisis, una de las locaciones más lujosas de Venezuela.

Alexander Von Humboldt

Nació en Berlín en el año 1769 y fue un polímata: geógrafo, naturalista, humanista, astrónomo y explorador pursiano. Era miembro de la Royal Society y la American Philosophical Society. Además, la Academia de las ciencias en Berlín lo honró como «el principal científico de su época».

En el año 1799 llegó a Venezuela por Cumaná y recorrió gran parte del territorio por dos años. Sus expediciones incluyeron las costas orientales, el conjunto de montañas que actualmente conforman El Ávila, el río Orinoco y sus afluentes.

Viajó e investigó otras regiones de América y Asia durante varios años. Falleció en el año 1858.

Orígenes del Hotel Humboldt

La propuesta de un complejo que uniera a Caracas con el litoral llegó al gobierno venezolano de la mano del conde Vladimir de Breten. Este ingeniero ruso fue formado en Francia y llegó a venezuela en 1954. 

De acuerdo con el libro Hotel Humboldt, un milagro en El Ávila, ese año De Breten le presentó a Julio Bacalao Lara, ministro de Obras Públicas del gobierno de Marcos Pérez Jiménez, una iniciativa para un sistema de teleféricos como destino turístico.

Posteriormente el gobierno comisionó al ingeniero Gustavo Larrazabal para la gerencia del proyecto del teleférico y al arquitecto Tomás José Sanabria, un joven venezolano que obtuvo su título de arquitectura en la Universidad de Harvard, para diseñar el hotel que iría en la cima de El Ávila. 

Según la web Plataforma de Arquitectura, Sanabria realizó una expedición de 10 horas hasta la cima de la montaña antes de presentar su primera propuesta de diseño. El primer resultado fue un proyecto de 13 habitaciones y un casino, que permitiría estabilidad económica para el complejo. Sin embargo, el planteamiento fue rechazado por el gobierno, que se negó a la construcción del casino y pidió un número más alto de habitaciones. 

En mayo de 1956 se inició la construcción del Hotel Humbolt. Para su realización se estableció un plazo de 200 días. No obstante, las obras culminaron un día antes de vencerse ese plazo y la inauguración ocurrió el 29 de diciembre de 1956.

Foto: Colección Sanabria

En ese momento el hotel se convirtió en un instrumento político y un emblema de prestigio y modernidad para Venezuela. 

Abandono y recuperación 

El monumental hotel entró en crisis pocos años después de su inauguración. La estructura solo se mantuvo operativa desde 1957 hasta 1961. En el año 1965 se le entregó la concesión del edificio a la cadena hotelera Sheraton, pero bajo esta administración tampoco tuvo éxito, por lo que volvió a cerrar. 

Durante la década de 1970 fue entregado al INCE y posteriormente funcionó como hotel escuela. En 1977 un incidente con un cable tensor paralizó el sistema teleférico y provocó nuevamente el abandono del hotel. 

Foto: Colección Sanabria

En 1986 fue reinaugurado junto con el sistema teleférico de Caracas y desde entonces hasta 1989 funcionó como escenario para fiestas privadas y reuniones gubernamentales. En marzo de ese año el hotel fue privatizado y la concesión fue entregada al Consorcio Inversora Turística Caracas (ITC) por 30 años. 

El gobierno de Hugo Chávez le revocó la concesión a ITC por “desacato e incumplimiento” en el año 2007. Se alegó que la empresa alteró y dañó las instalaciones del hotel e incumplió el objetivo de explotar su potencial turístico. 

La reestructuración del Hotel Humboldt se inició en 2012 bajo las instrucciones de Chávez. En 2013, Nicolás Maduro decidió continuar con las obras que le darían una nueva vida a este icono de la montaña. 

Reinauguración del Hotel Humboldt

El Hotel Humboldt fue inaugurado nuevamente por Nicolás Maduro en el año 2018. En aquel momento, el mandatario aseguró que sería el primer hotel de Venezuela en obtener una calificación de siete estrellas. Sin embargo, fue certificado con cinco estrellas

Desde entonces, el complejo también comenzó a fijar los costos de sus servicios a precios internacionales, esto a pesar de la crisis social y económica que atraviesa Venezuela desde hace varios años. 

Estos hoteles que estamos abriendo y todos los hoteles del país están autorizados, como es natural, a cobrar en divisas convertibles; pero este hotel, el Humboldt, va a ser un hotel modelo, piloto, para que se cobren todos los servicios en petros para que produzca riquezas convertibles para nuestro país”, señaló Maduro en una transmisión televisiva en 2018.

Entre los lujos y la crisis 

El pasado 18 de enero de 2020, el régimen de Nicolás Maduro autorizó la inauguración del casino del Hotel Humboldt. Esta instalación es objeto de controversia en medio de la crisis social del país. 

Foto: El Diario

La pandemia por covid-19 y la cuarentena decretada en marzo por el régimen limitó de nuevo las operaciones del hotel y su casino durante gran parte del año. No obstante, el pasado 7 de noviembre se registró un evento en el hotel que fue altamente criticado por los venezolanos. 

En esa fecha se estrenó la zona de coctelería y cenas con previa reserva. Un video que circuló en las redes sociales mostró cómo los bartenders del Humboldt crearon una versión del popular trago Blody Mary en una presentación similar a una transfusión de sangre. 

Los usuarios en las redes sociales cuestionaron la referencia que, en medio de una emergencia humanitaria compleja, parece ser insensible. Además, muchos se sorprendieron con el precio de los cócteles. 

La periodista Esther Yáñez, quien publicó el video, aclaró que los tragos tienen un costo de entre nueve y diez dólares. Mientras que los platos rondan los 20 dóĺares. Agregó que las habitaciones son 30% más costosas que las de los hoteles de lujo en la ciudad de Caracas. 

El ambicioso proyecto que nació en el gobierno de Marcos Pérez Jiménez luchó durante años por mantenerse a flote. Este lujoso hotel sigue en la actualidad rodeado de controversias que empañan una hazaña de la ingeniería y la arquitectura del siglo XX en Venezuela. 

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