• El régimen de Nicolás Maduro asomó la posibilidad de flexibilizar las medidas de bioseguridad para el asueto de Semana Santa. Sin embargo, Venezuela está registrando un incremento de casos de covid-19 debido a la flexibilización anunciada entre diciembre y febrero.

Una situación caótica. Así describe la académica e investigadora de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales (Acfiman), Gioconda Cunto de San Blas, el repunte de casos de covid-19 registrado en Venezuela y el colapso que viven los hospitales.

En el país hay un aumento de casos desde las últimas semanas, a pesar de la llegada de las vacunas de Sputnik-V y Sinopharm contra el coronavirus. La experta afirma que esto se debe, fundamentalmente, a la relajación de medidas que hubo en diciembre, a propósito de las fiestas navideñas, y en febrero, por el asueto de Carnaval. 

Para esos dos momentos, el régimen de Nicolás Maduro anunció una flexibilización amplia para el disfrute de las festividades, pausando así el esquema 7+7 que se viene aplicando en el país desde el inicio de la cuarentena.

El pasado 3 de marzo, se registraron los primeros casos en Venezuela de la variante brasileña denominada P.1. A pesar del repunte de casos, el colapso de los hospitales que se encuentran al límite de su capacidad y la llegada de la cepa del covid-19, el régimen asomó la posibilidad de implementar días de flexibilización amplia para Semana Santa. 

Cunto de San Blas destaca la crisis a la que se enfrentan los hospitales del país, los cuales se encuentran al máximo de su capacidad con pacientes de covid-19 y otras patologías. Los centros de salud no cuentan con camas suficientes para atender a la cantidad de personas que llegan buscando atención médica. 

Una flexibilización amplia en Semana Santa podría traer más casos. La situación es realmente alarmante. Yo espero que esa medida la estén reconsiderando en función de lo que ya está pasando ahorita” , explica la académica Gioconda Cunto de San Blas en entrevista para El Diario.

Según la Acfiman, Venezuela cuenta con un promedio de 8,7 camas hospitalarias para 10.000 personas mientras que el promedio en América Latina es de 30 camas por 10.000 habitantes. 

“En este momento a alguien se le presenta una situación de covid-19, o cualquier otra cosa que amerite una hospitalización, y no hay cómo ubicar a la gente”, precisa. 

Repunte de casos y colapso hospitalario, el resultado de la flexibilización amplia
Foto durante una protesta médica el pasado 12 de marzo. Foto: © Leonardo Fernandez Viloria / Getty Images

Déficit de pruebas

La falta de insumos y de personal de salud es uno de los factores que influyen en este colapso operativo de los hospitales. Además, la especialista destaca que en Venezuela no se realizan la cantidad de pruebas diagnósticas para covid-19 necesarias en el país por lo que el registro de casos que existen en Venezuela pueden no corresponder con la realidad. 

“Se van a escapar muchos otros que deberían dar positivo y que no se están detectando porque simplemente no se están haciendo las pruebas suficientes”, explica. 

Colombia realizó el 17 de marzo de 2021 un total de 34.091 pruebas diagnósticas, divididas entre pruebas PCR y antígenos, y ha procesado un total de 12.096.795 pruebas desde el inicio del confinamiento. Chile realizó 70.195 pruebas PCR el 17 de marzo, para un total de 10.343.273 test en total. Sin embargo, desde el inicio de la pandemia, Venezuela ha realizado un total de 3.023.794 pruebas, según cifras del régimen.

En el informe de febrero de 2021, Acfiman precisó que Venezuela realizó para la primera semana de enero de este año un promedio de 17 pruebas PCR-RT por mil habitantes, lo que representa una capacidad de diagnóstico inferior reportada en otros países de Latinoamérica. Esta falta de pruebas masivas dificulta el registro preciso de contagios en el país.

Estimaciones El estudio estima que en diciembre se pudo haber registrado un contagio de 2.000 a 3.000 personas diariamente.

La crítica situación de salud que enfrenta Venezuela implica que el ciudadano debe aplicar estrictamente las medidas de bioprotección recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde el inicio de la pandemia. 

“Si no se toman estas normas mínimas que sugirió la OMS se van a enfermar y, tal como está ahorita, el sistema de salud en Venezuela no va a poder responder. O se cuidan o lo más probable es que se contagien”, precisa. 

Plan de vacunación inexistente

La confusión reina en el proceso de vacunación que inició en Venezuela el 18 de febrero. Las vacunas Sputnik V y Sinopharm arribaron al país y la inmunización comenzó en los hospitales “centinelas” destinados a atender pacientes con covid-19. Sin embargo, no se conoce un plan claro de vacunación ni la población que tiene prioridad en estas jornadas, además del personal de salud y los docentes. 

La académica Gioconda Cunto de San Blas cuestiona que exista un plan claro de vacunación  en el país, siguiendo las recomendaciones de la OMS. Precisa que lo ideal sería que el sistema de salud venezolano logre vacunar a 70% de la población. Sin embargo, señala que la cantidad de vacunas que ha llegado al país no cubren la demanda.

Repunte de casos y colapso hospitalario, el resultado de la flexibilización amplia

El 13 de febrero llegó a Venezuela un cargamento de 100.000 dosis de vacunas Sputnik V y el 6 de marzo arribó un segundo lote con la misma cantidad. El 2 de marzo el país recibió un total de 500.000 vacunas Sinopharm. La especialista señala que esta cantidad de dosis es insuficiente, debido a que si se estima vacunar a un 70% de la población venezolana se requieren al menos 14.000.000 de vacunas, sin contar la segunda dosis que requiere esta inmunización. 

“Nada de eso ha llegado al país y lo que ha llegado son cientos de miles nada más, ni siquiera un millón de dosis al país”, señala. 

La Academia Nacional de Medicina de Venezuela, en su boletín 18 publicado este 18 de marzo, estima que para intentar cortar la cadena de transmisión del covid-19 se necesitaría inmunizar al menos 15 millones de venezolanos mayores de 16 años.

La ONG Médicos Unidos de Venezuela reportó extraoficialmente la muerte de 354 trabajadores de la salud desde el inicio de la pandemia. Esta cifra representaría casi el 25% del total de muertes registradas en el país por covid-19.Por esta razón la Academia Nacional de Medicina y el sector salud clama por la aplicación urgente y prioritaria de la vacuna a todo el personal hospitalario. 

Bioseguridad estricta

Con la llegada de la variante P.1 a Venezuela se aplicaron medidas estrictas en Miranda, Distrito Capital, La Guaira y Bolívar. Debido a esta nueva cepa y el repunte de casos, la especialista insiste en la responsabilidad de protección del ciudadano para evitar un posible contagio. 

Estas medidas incluyen el uso estricto del tapabocas, lavado de manos constante, uso de guantes y caretas, evitar las aglomeraciones de personas y las visitas. 

“Yo entiendo que la gente está cansada de estar en su casa, de tener un ritmo de vida que no es el usual. Lamentablemente es lo que nos ha tocado vivir y la gente tiene que ser responsable no solo por sí misma sino por los demás. Es una situación donde la gente tiene que asumir su responsabilidad además de la responsabilidad que puede tener el Estado, que la tiene y mucho. Pero también cada ciudadano está susceptible a estar contagiado aunque no tengamos síntomas”, afirma. 

Mientras otros países realizan test y jornadas de vacunación masiva, el sistema de salud venezolano se enfrenta a una situación crítica. Dentro de las paredes de los hospitales la realidad es grave y supera la capacidad de acción del personal de salud. Mientras tanto, expertos y académicos piden no flexibilizar las medidas de bioseguridad mientras no se garantice la vacunación masiva para gran parte de la población. 

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