- Los manifestantes exigieron la legalización y despenalización del aborto; la creación de instituciones que apoyen psicológicamente a las víctimas de violencia de género y la libertad de las presas políticas | Foto principal: José Daniel Ramos
Activistas y miembros de la sociedad civil participaron el viernes 8 de marzo en una concentración que se llevó a cabo en Plaza Venezuela, municipio Libertador de Caracas, con el propósito de conmemorar la lucha por los derechos igualitarios de niñas, adolescentes y mujeres en el Día de la Mujer.
“Queremos decidir sobre nuestro propio cuerpo; exigimos un salario igualitario; el cese de la violencia machista, no queremos más feminicidios y casas de abrigo que brinden apoyo psicológico a las niñas, adolescentes y mujeres maltratadas”, expresó Sujeidy Ocho, estudiante de la Universidad Central de Venezuela y militante de la organización de Mujeres Pan y Rosa, en una entrevista a El Diario.
Los asistentes a la concentración escribieron en el suelo con tizas los nombres de las víctimas de violencia de género.
“Nos concentramos para unir nuestra voz por los derechos que aún se nos vulneran como el acceso a las salud sexual y reproductiva. No tenemos cifras sobre feminicidio, el estado hace caso omiso a las mujeres del colectivo LGBTIQ+, los crímenes de odio y la violencia de género se sigue acentuando”, afirmó la activista Dayerlin Guerra.
Mejoras salariales y condiciones laborales
Mary Infante, miembro de la organización Fuerza Vecinal, insistió en que la lucha por los derechos de las mujeres debe influir en mejoras salariales, condiciones laborales y mayor participación política.
«Estamos exigiendo salarios dignos; pensiones dignas; seguro de hospitalización, cirugía y maternidad; que se nos respete nuestro contrato colectivo, (…) la autonomía de la dirigencia sindical», dijo Infante en una entrevista a la agencia de noticias EFE.
Un grupo de mujeres tenía pancartas con las palabras “trabajo” y “esperanza” escritas en ellas, y algunas corearon al unísono consignas como: “No nos damos por vencidas».
«No basta estar ocupada laboralmente para ser mujer trabajadora, porque la mujer que está en cada casa venezolana está luchando y resistiendo por el derecho y por el futuro de todas», aseguró.