• José Ruiz, un habitante de Yaritagua, estado Yaracuy, se popularizó en las redes sociales debido a su ingenio y talento. La imagen del Nazareno que recreó con paquetes de arroz emocionó a los venezolanos dentro y fuera del país

Una imagen de un Nazareno naranja y negro, hecho con paquetes de arroz en un anaquel de un supermercado en Yaritagua, estado Yaracuy, recorrió las redes sociales durante la tercera semana de cuarentena colectiva para prevenir el contagio de coronavirus en Venezuela. 

José Ruíz solo habla lo necesario, pero con emoción. Su voz suena alegre, jovial y soñadora. Su nombre es común, pero la razón por la cual se viralizó en las redes sociales sobrepasa los límites de lo ordinario. El joven de 19 años de edad es el autor de la obra que emocionó a los venezolanos. 

Como un joven de su edad, Ruíz tiene sueños que aspira cumplir. La inspiración, que le ha valido el reconocimiento de los venezolanos, incluso le ha abierto las puertas hacia una nueva meta: estudiar en una academia de arte.

Recuerda cómo surgió la idea en su mente y cómo al buscar imágenes se dió cuenta de que podía realizar aquello que había visualizado. Asegura que quiso innovar, al unir el arte con su trabajo, y lo logró. 

Eso salió por los momentos que se están viviendo”, relató en exclusiva para El Diario.

Esa obra no es la única que ha realizado. “Oremos por el mundo”, un oso y un conejo, realizados en contexto con el Día del Amor y la Amistad, también forman parte de sus trabajos. 

Asegura que ha hecho más, pero no tuvo la posibilidad de fotografiarlas porque no tenía un teléfono para hacerlo. 

Las personas que acuden al supermercado a realizar sus compras fotografían sus trabajos, lo felicitan y lo motivan. 

Su hobbie favorito siempre ha sido dibujar, pasión que comparte con su hermano mayor, quien le enseñó algunas técnicas para mejorar sus habilidades. Luego, comenzó a aprender y descubrir por su propia cuenta. 

“Desde pequeño he dibujado y he querido aprender, pero en realidad no hice cursos: solamente aprendí mientras veía a mi hermano dibujar y ya”, explica.  

José comenzó a trabajar en el Hiperlíder de Yaritagua tras graduarse como Bachiller en Ciencias para ayudar a su familia.

“Mis padres no tenían cómo darme para estudiar y comencé a trabajar para ayudarlos a ellos”, expresa.

Sus padres al ver la obra que realizó le dijeron que tiene un gran talento y que siempre lo van a apoyar en su camino. “Me dicen que siga pa’lante, que siempre van a estar conmigo y que esto es una puerta que se me está abriendo”, destaca. 

Nunca esperó el reconocimiento y el apoyo que ha recibido desde que se viralizaron las imágenes de su trabajo. Todo ha sido inesperado. 

Me siento muy feliz, esto es un vuelco de la vida para bien. ¡Naguará, me siento muy orgulloso de lo que estoy haciendo, me ha apoyado mucha gente y voy a salir adelante con esto!”, precisa.

Cuando se viralizaron las imágenes de las obras, José no tenía redes sociales para leer los cientos de mensajes de admiración, apoyo y agradecimiento que le escribían. Decidió abrir una cuenta en Instagram que en menos de dos días alcanzó los 37.500 seguidores. 

“Gracias por el apoyo que me están brindando por las redes sociales y por tantas puertas que se me están abriendo”, señala. 

Su día a día

Yaritagua es la capital del municipio Peña del estado Yaracuy, un entidad que no escapa que los problemas que afectan a la sociedad venezolana. 

Cuando no está en casa, está en el trabajo. Su hogar es el espacio donde, junto a su familia, ve televisión y escucha música. Sus géneros favoritos son la salsa y el merengue. 

Aunque en la mayoría de las entidades del país la mayor preocupación son las fallas recurrentes en el servicio eléctrico, para Ruíz el panorama es otro. A pesar de que la luz  falta en ocasiones, la interrupción del servicio del agua es la realidad que le afecta a diario.

“En mi casa no llega casi agua. A veces es que la sueltan y van a agarrar en la bomba, pero no llega a mi casa como tal”, dice.

Debido a la cuarentena para prevenir el contagio del coronavirus a José se le ha dificultado el traslado hacia el supermercado que queda alejado de su hogar. Ante la falta de transporte, al joven le ha tocado irse caminando o pidiendo que alguien le haga el favor de acercarlo hasta su lugar de trabajo.

Pienso que deberíamos tener un poco más de fe en Dios ya que pronto, muy pronto, saldremos de esto”, expresa.

José habla con seguridad acerca de lo que desea lograr y asegura que se ve dedicándose al arte en el futuro: quiere seguir haciendo exhibiciones en el supermercado y perfeccionar su trabajo, sueña con poder apoyar al talento venezolano para que continúe creciendo. 

“Los sueños se hacen realidad. Me gustaría seguir haciendo arte, llegar muy lejos y que se resalte mucho el talento venezolano”, detalla. 

Estudiar para crear 

Una de las personas que ha decidido apoyar a José es el artista venezolano Oscar Olivares, quien le ofreció una beca de un año para estudiar dibujo en la Academia Olivares. 

Para mí el arte no se trata de ser el mejor, sino de ser diferente y por supuesto en lo que hizo José hay algo super diferente, distinto a todo lo que hemos visto hasta ahora: fue algo que llamó la atención de todos y que es más guiado por un propósito elevado que en su caso fue hacer una obra de Jesús, sin importar la creencia que tengamos él estaba haciendo una obra desde el amor y eso me marcó muchísimo”, dice Olivares en exclusiva para El Diario.

Al ver la imagen del Nazareno, Olivares pidió ayuda mediante sus redes sociales para contactar a José. En menos de dos horas lo logró, se comunicó con él y le ofreció la beca para estudiar el programa de 12 niveles en su academia de dibujo online. 

El curso está diseñado para perfeccionar la manera de dibujar y de hacer arte, pero también para aprender qué hacer con su talento, cómo generar ingresos y cómo manejar la carrera artística. 

“No es solamente dibujar bien, hay muchos artistas que dibujan excelente pero su trabajo quizás no es valorado o quizás no han tenido el éxito que ellos pudieran llegar a tener. Nuestra idea es formar artistas que vivan plenamente de su talento y que puedan dejar una huella imborrable en la historia de arte tanto en Venezuela como en otras partes del mundo”, explica Olivares. 

El artista venezolano también ha servido como puente para que otras empresas se puedan acercar a José, quien necesita una computadora y acceso a Internet para poder estudiar en la Academia Olivares. 

“José en ningún momento pidió nada más, nosotros lo que le estamos dando es una oportunidad de educarse y formarse mucho más”, agrega.

El talento de José Ruíz se convirtió en su carta de referencia, esa que le permitirá ahora formarse académicamente y labrar su futuro. Una idea que en su mente parecía buena se transformó en una realidad: es un artista que cuenta con el respaldo de los venezolanos que conocieron su talento y lo difundieron en las redes sociales.

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