• El presidente electo de Estados Unidos propuso a Antony Blinken como secretario de Estado, a Jake Sullivan como consejero de Seguridad Nacional y Alejandro Mayorkas, como secretario de Seguridad Nacional. Todos han rechazado en múltiples ocasiones al régimen de Nicolás Maduro. Foto principal: AP

Los nombres invitan al entusiasmo en la oposición al régimen de Nicolás Maduro. Antony Blinken, Jake Sullivan y Alejandro Mayorkas, funcionarios que anunció este 23 de noviembre el presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, para desempeñar los altos cargos de su futuro gobierno en materia de seguridad nacional y política exterior, disipan muchas dudas con respecto a su posición con Venezuela. Hombres duros del multilateralismo, proclives a la imposición de sanciones y adalides de la protección a los migrantes, se han mostrado siempre a favor del cambio del gobierno chavista.

Biden y sus funcionarios apuestan a la apertura de la era Obama con Latinoamérica. A juzgar por las declaraciones de Blinken, Sullivan y Mayorkas, la clave de la política con Venezuela pasará, pues, no por una opción bélica sino más bien por un cambio en la relación con Cuba: entienden que, si estabilizan la diplomacia estadounidense con la cubana, podrán convencer al régimen de forzar a un cambio del poder en Venezuela.

Los nombramientos representan, entonces, un cambio de rumbo del discurso beligerante de la actual Administración del presidente Donald Trump. John Bolton, el exasesor de seguridad nacional, lideró un esfuerzo para derrocar a Maduro. Otros funcionarios de la actual Administración, incluyendo al propio presidente, han prometido tener “todas las opciones sobre la mesa”. Un mantra que, al menos hasta ahora, ha funcionado más como una amenaza que como un hecho probable.

Antony Blinken

Defensor del multilateralismo y un experimentado consejero en política exterior, con más de 20 años de colaboración con Biden, será el nuevo secretario de Estado. Sustituirá a Mike Pompeo.

Foto: EFE

Su primera declaración con respecto a Venezuela fue en el año 2015. Y, aunque la política venezolana ha dado muchos giros desde ese año, sus palabras de aquel momento retratan un escenario similar que deberá enfrentar la Administración Biden el próximo año. Se trata del reconocimiento o no la nueva Asamblea Nacional (AN) que se instalará luego de los resultados del 6 de diciembre. Los comicios que han sido catalogados de “fraudulentos” por la oposición al régimen.

En una entrevista con el medio español El País, el entonces subsecretario de Estado de EE UU, aseguró que las elecciones parlamentarias de ese año debían ser creíbles para contar con el aval de su gobierno.

“Hay una fecha para las elecciones. Si van adelante de forma creíble, esto puede reducir la tensión, hacer que la gente sienta que puede trabajar dentro del sistema para impulsar un cambio. Para ser creíble, es importante que la comunidad internacional supervise todo el proceso, no solo el voto”, dijo Blinken. Agregó que el gobierno de Obama siempre estuvo dispuesto a interactuar con Venezuela, “sea con Chávez o con Maduro”.

Lo que pasó en aquellas elecciones parlamentarias ya es historia. La oposición se hizo con la mayoría absoluta del Parlamento, y los resultados fueron reconocidos por la comunidad internacional. Tres años después, con un proceso constituyente y decisiones judiciales para eliminar competencias, el Legislativo proclamó a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela. Esto luego de no reconocer los comicios presidenciales de 2018 en el que el Poder Electoral decretó a Maduro como vencedor.

Sobre el interinato de Guaidó, Blinken coincidió con la Administración Trump de darle su apoyo. “Se hizo lo correcto reconociendo a las fuerzas democráticas y dejando claro que Maduro no tiene legitimidad, reconociendo a la AN para poner más presión sobre Maduro”, declaró en 2019. No obstante, criticó que el actual gobierno puso sus esfuerzos en un quiebre militar como única opción para salir del régimen de Maduro, algo que finalmente no se produjo. “No tienen otra carta para jugar”, criticó.

Blinken se ha referido también a la situación de los presos políticos en Venezuela. Durante su comparecencia ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en el año 2016, exigió la liberación de Leopoldo López y Antonio Ledezma. También pidió el cese a la represión de opositores en Cuba. Fue uno de los primeros representantes del gobierno estadounidense en exigir la liberación de los opositores.

“En Venezuela la detención prolongada y arbitraria de voces críticas debe cesar. La gente ha hecho conocer su deseo de tomar un camino democrático y pacífico”, dijo en aquel momento.

Uno de los puntos que defiende Blinken es la atención de los migrantes venezolanos. “A Trump le encanta defender de boquilla al pueblo venezolano, pero las acciones de su Administración narran una historia diferente”, dijo el pasado mes de septiembre.

«Ayer supimos que el gobierno de Trump estuvo implicado en una política cruel e inhumana deportando a nacionales venezolanos de vuelta al asesino régimen de Maduro a través de un tercer país», recordó Blinken. Se refería a una denuncia del senador demócrata Bob Menéndez.

De acuerdo con el senador de origen cubano y una de las voces más críticas al chavismo en las filas demócratas, el gobierno de Trump se valió de terceros países para seguir deportando a migrantes venezolanos. La estrategia, dijo, le sirvió supuestamente para esquivar una prohibición de vuelos a Venezuela que él mismo decretó en 2019. Menéndez señaló que las deportaciones se produjeron al menos hasta marzo de este año. Aseguró que los vuelos con origen en EE UU hacían escala en Trinidad y Tobago antes de llegar a Venezuela.

Blinken añadió que «estas revelaciones, combinadas con el rechazo inexplicable del presidente Trump a conceder el Estatus de Protección Temporal (TPS) a los venezolanos que ya están en EE UU, dejan claro su indiferencia hacia el pueblo de Venezuela y su sufrimiento bajo el régimen de Maduro».

«Durante la Administración de Trump, Maduro se ha fortalecido y el pueblo venezolano ha empeorado», opinó.

¿Quién es Antony Blinken?

Nacido en Nueva York, se educó en París, Francia, donde su padrastro, un sobreviviente del Holocausto, ejerció la abogacía, y luego trabajó como abogado. En el país europeo se convirtió en bilingüe, desarrolló una afición por el fútbol y coqueteó con convertirse en director de cine. Posteriormente se graduó en la Universidad de Harvard y en la Escuela de Derecho Columbia.

Blinken, de 58 años de edad, estuvo en el Departamento de Estado durante la Administración de Bill Clinton. En 2001 fue asesor de Biden, cuando este fue nombrado presidente del Comité de Relaciones Extranjeras de la Cámara alta. En la era Obama, fue consejero de Seguridad Nacional del entonces vicepresidente del país. Posteriormente fue viceconsejero de Seguridad Nacional de Obama, en cuya Administración acabaría siendo subsecretario de Estado con John Kerry.

Jake Sullivan

Biden anunció a Jake Sullivan como consejero de Seguridad Nacional. Hombre cercano al presidente electo, ha sido pieza clave en sus posturas de política exterior. Y, aunque el archivo de sus declaraciones sobre Venezuela es más corto, de él se conoce su oposición a una intervención militar.

Foto: The Washington Post

Su declaración más importante fue durante el evento de Hudson del 15 de marzo de 2019, titulado Diálogos sobre política exterior estadounidense y asuntos mundiales: una conversación con Jake Sullivan. Allí dibujó lo que podría ser la estrategia de Estados Unidos en los próximos cuatro años.

“Yo diría que una solución militar impulsada por Estados Unidos es un riesgo demasiado grande para entretener y, por lo tanto, Estados Unidos debería centrarse en todas las herramientas no militares que podamos aplicar. Y eso significa duplicar las sanciones y continuar construyendo la coalición internacional en torno a esto y enfocarse particularmente en separar a China, Cuba y Rusia de Venezuela a través de cualquier medio que tengamos disponible porque estos, efectivamente, son los salvavidas. Ahora, si los países de la región, si Colombia, Brasil y otros, deciden que quieren tomar una acción más agresiva, eso depende de ellos. Pero eso no debería ser”, dijo.

Luego de que el moderador presionara por no haber mencionado a México, Sullivan analizó que se debe a la posición que ha tomado el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en favor de proponer un diálogo entre la oposición y el régimen chavista. Sin embargo, animó al gobierno mexicano a ir un paso más allá. “Tiene un papel que desempeñar, y debería dar un paso al frente para desempeñarlo”, dijo.

En opinión de Sullivan, una de las claves para conseguir un cambio de gobierno en Venezuela pasaría entonces por una mejor relación de Estados Unidos con Cuba.

—Más presión sobre Cuba sería parte de esto-, dijo el mediador.

—Creo que una combinación de más presión sobre Cuba y mostrarle a Cuba que podría haber algo para ellos si estuvieran dispuestos a ayudarnos a resolver esto. No creo que el hecho de que la administración Trump adopte la posición que tomó con respecto a Cuba, una especie de retroceso en el alcance de la administración Obama, haya sido fundamentalmente en los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos. Y esta es una de las razones. Creo que si tuviéramos mejores canales hacia La Habana en este momento y nos sentáramos con Raúl Castro y dijéramos, mira…

—Bueno, con los diplomáticos cayendo presa de enfermedades misteriosas, fue un poco complicado.

—Eso es cierto. Eso es verdad. Yo todavía, hasta el día de hoy, no estaba en el gobierno durante ese tiempo, así que no tengo idea de hasta qué punto fueron los cubanos o, ya sabes, cómo fue todo. Pero yo diría que por qué, ya sabes, el vínculo de Cuba con Venezuela tiene una dimensión revolucionaria. Pero creo que la dimensión central es el combustible barato. Y si Estados Unidos pudiera construir una puerta B para Cuba que dijera, ya sabes, aquí tienes una manera de reemplazar los problemas de combustible de Venezuela, ahora trabaja con nosotros para sacar a Maduro de aquí, eso es algo que vale la pena explorar, para estar de acuerdo con la presión que podamos ejercer.

¿Quién es Jake Sullivan?

Sullivan tiene títulos universitarios y de derecho de Yale y una maestría de Oxford. Se desempeñó en la Administración Obama como asesor de seguridad nacional del vicepresidente Joe Biden y director de planificación de políticas en el Departamento de Estado de Estados Unidos, así como subjefe de gabinete de la secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Es miembro senior no residente del Programa de Estrategia y Geoeconomía de Carnegie y miembro distinguido de la familia Magro en Dartmouth College.

Alejandro Mayorkas

Habrá por primera vez un latino al frente del Departamento de Seguridad Nacional, el ministerio encargado de implementar y gestionar las políticas migratorias. Se trata de Alejandro Mayorkas.

Foto: Bill Clark/CQ Roll Call

“Y mientras que esta agencia afecta a todos, dado su papel crítico en asuntos de inmigración, estoy orgulloso de que por primera vez el departamento estará liderado por un inmigrante, un latino”, declaró Biden este lunes al proponer a Mayorkas para el cargo.

El Departamento de Seguridad Nacional podría tomar un sentido más de apoyo hacia la migración venezolana, política hasta ahora ausente en la Administración Trump.

En un artículo de opinión escrito para Univisión en apoyo a la candidatura de Biden, Mayorkas aseguró que “al deportar a los cubanos que solicitan asilo en nuestro país y rehusar otorgarles un estatus de protegido a los venezolanos en Estados Unidos, Trump inflige daño a las mismas personas que deben ser protegidas por nuestras leyes humanitarias”.

Añadió que, bajo una eventual administración del demócrata, se apoyaría a las familias cubanas y venezolanas. Con respecto a estas últimas, sacó a relucir unas de las banderas de los demócratas durante la campaña: la aprobación del Estatus Legal de Protección (TPS).

“La ley de los Estados Unidos provee que a estos individuos se les pueda otorgar el Estatus de Protección Temporal, que le permite a los individuos quedarse en los Estados Unidos cuando las condiciones en sus países no les permiten regresar sin peligro debido a conflictos armados, desastres u otras condiciones adversas. Es una aplicación directa de ley diseñada para proveer alivio humanitario a los individuos desplazados. Con TPS estos venezolanos podrían trabajar y cuidar de sus familias aquí, y a través de remesas proveer ayuda a sus parientes en su país de origen”, escribió.

Recalcó que el presidente Trump ha negado esta opción a los venezolanos. “El poder de la democracia regresará con toda su fuerza”, concluyó.

¿Quién es Alejandro Mayorkas?

Hijo de una familia judía -su padre criado en Cuba, su madre natural de Rumania-, Mayorkas nació en La Habana en 1959 y salió hacia EE UU solo un año después, junto a su hermana, como cientos de miles de cubanos. “Mi esperanza, y la esperanza e intención de mi padre, siempre fue volver juntos y que yo tuviera la oportunidad de entender su juventud y los lugares y las experiencias de su juventud con él”, declaró hace cinco años, cuando viajó a Cuba para negociar y firmar con el Gobierno de Raúl Castro importantes acuerdos en el área de transportes y de seguridad nacional

Ya fue subsecretario de Seguridad Nacional durante el segundo gobierno de Barack Obama, entre 2013 y 2016.

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