• Un grupo de egresados de esta casa de estudios creó una fundación para recaudar fondos que permitan la reposición de equipos robados y brindar ayuda económica para que profesores continúen enseñando, sobre todo, en tiempos de pandemia

La biblioteca es una especie de mapa del alma de su poseedor, una radiografía, un retrato capaz de reflejar la vitalidad de un espacio. Ordenar, unir, intercalar unos y otros libros, dar a cada uno su lugar representa una suerte de depuración que no ha tenido la biblioteca de la Universidad Simón Bolívar (USB), en Caracas. Los ejemplares deben ser resguardados. Libros que habían pasado años juntos, pegados uno al otro, fueron separados al descubrir que las superficies que los rodean se encuentran contaminadas de hongos, polvo, moho y hasta polillas. Otros no tuvieron tanta suerte y su vida útil terminó aceleradamente producto del abandono. Y es que el divorcio de las partes se hizo público a través de las redes sociales. Los estantes vacíos son las nuevas postales de la biblioteca que generó una indignación virtual y un nuevo luto por la pérdida de aquellos espacios. Está vacía, pero resiste.

“Se hizo imperativo decretar la suspensión del acceso a la biblioteca en la sede Sartenejas por presentar un alto grado de contaminación por moho. Este hecho representa un riesgo para la salud de las personas y la posible pérdida de entre el 10 y el 20% de las colecciones existentes. Por falta de recursos y pese a los esfuerzos del personal, no ha sido posible detener el avance de la contaminación, y mucho menos iniciar el imprescindible proceso de descontaminación”, indican las autoridades de la USB en un comunicado publicado el pasado 7 de octubre de 2020.

Foto: Biblioteca de la USB

Desde el exterior han surgido iniciativas para detener el deterioro del que es víctima esta casa de estudios. AlumnUSB es una organización, con sede en Estados Unidos, que tiene a Gabriel Golczer Gatti, egresado de la universidad, a la cabeza.

La idea, cuenta Golczer para El Diario, es que exalumnos que se encuentren en el exterior puedan unirse y realizar un aporte monetario para restaurar las áreas que se han visto afectadas. Además, agrega, las donaciones buscan reponer o instalar equipos que las autoridades no pueden adquirir desde hace algunos años por el escaso presupuesto.

Foto: Víctor Salazar

Para Golczer las imágenes de la biblioteca son demoledoras. Lamenta que por el contexto de la pandemia del covid-19 y que el acceso a la universidad se encuentra restringido, no se puede realizar una evaluación de lo que se necesita para iniciar una campaña de rehabilitación de este espacio. Sostiene que la contaminación y la falta de ventilación generó un desalojo de todos los ejemplares para detener el porcentaje de libros en riesgo de pérdida. 

Foto: Víctor Salazar

Explica que en los últimos meses se han dedicado a la recaudación de libros y materiales de investigación que son donados por parte de universidades estadounidenses. El programa también integra a profesores venezolanos que se encuentran en el exterior y que apoyan con la búsqueda de libros que puedan contribuir con la actualización de la biblioteca de la USB.

Contaminación de los libros

75%

hasta septiembre de 2019

“Nosotros estamos esperando que se reanuden las actividades y que las autoridades rectorales puedan realizar la respectiva evaluación. Posterior a esto, nos deben presentar un plan para que AlumnUSB pueda respaldarlos financieramente”, agregó. 

La fundación se compone de una directiva integrada por siete egresados de la USB, que se encuentran en EE UU, y un equipo de voluntarios que residen en Venezuela, además de una red de egresados y embajadores en el resto del mundo.

Golczer explica que para identificar las necesidades de la casa de estudios se encuentran en constante comunicación con las autoridades rectorales. Luego, comenta, se realiza una campaña de recaudación de fondos para comprar equipos desde el exterior, pues la universidad no recibe el dinero directamente sino que los bienes son enviados hasta Venezuela. 

Golczer señaló que en el país nunca existió una cultura de financiamiento alterno al presupuesto en las universidades, pues no era necesario.

Añade que la fundación también busca identificar a egresados en todo el mundo para canalizar cómo pueden apoyar a la USB, así sea con pequeñas donaciones monetarias. “Uno de los principales obstáculos es que es difícil ubicar más de 40.000 egresados y no hay ninguna base de datos institucional que pueda ayudar en este proceso. Ha sido nuestro principal objetivo porque sabemos que sumando podemos hacer una diferencia en pro de la institución”, dijo.

Una ayuda a través de Amazon

El ingenio viene de todas partes. Desde AlumnUSB se creó una alianza para aportar una suma de dinero a través de una compra en Amazon.

¿Cómo se puede donar? Todo lo que necesita es una cuenta de Amazon. Una vez en el sitio, se le pedirá al usuario que inicie sesión en su cuenta con el nombre de usuario y la contraseña existentes (no necesita una cuenta separada para AmazonSmile).

Luego se le pedirá que elija una organización benéfica para apoyar.

Amazon dona 0.5% de lo comprado a la Universidad Simón Bolívar y sin un costo adicional al comprador.

Este es el link para poder donar: smile.amazon.com/ch/47-5525567.

El programa también busca ayudar a que estudiantes puedan finalizar sus estudios en medio de la crisis humanitaria compleja que afecta al país. AlumnUSB ofrece becas a aspirantes con notas sobresalientes como también reconocimientos y premios a profesores y docentes de la universidad, debido a que el salario mensual que perciben es alrededor de cinco dólares mensuales.

Bajo esta iniciativa se le brinda una premiación y ayuda monetaria a profesores para fungir como un apoyo y mitigar los impactos de la crisis que ya existía antes de la pandemia en el sector docente.

La labor en cifras

249

Profesores han recibido apoyo económico

45

Estudiantes han sido becados

93

Voluntarios a nivel mundial

“Quizás es un poco más fácil recuperar los espacios de la USB, pero no es tan fácil recuperar el talento humano con años de experiencia e investigación que todavía persiste, ante todo pronóstico, en esta casa de estudios”, comentó el biólogo. 

Estudiantes egresados de la USB desarrollan esta iniciativa de diplomacia con egresados venezolanos en el exterior. La idea, dice, es estar preparados para trabajar por la reconstrucción del país desde el lugar en el que estén.

Gabriel Golczer no solo quiere contribuir con que la universidad mantenga sus puertas abiertas, también pretende ser una inspiración para los estudiantes, pues con esfuerzo y dedicación logró convertirse en investigador en la Escuela de Medicina de Harvard, específicamente en un centro dedicado al cáncer. Sus logros son solo un reflejo de profesionales como él que no se olvidan de su casa de estudios. A pesar de haber migrado por la crisis del país, quiere que esta universidad pueda seguir resistiendo.

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