• El repunte de casos de covid-19 y su aparente relación con una variante brasileña han cambiado el panorama de los venezolanos en pocos días. Foto: EFE

En menos de un mes cambió el curso de la pandemia en el país. El evidente aumento en los contagios diarios hizo que los profesionales de la salud llegaran a la conclusión de que Venezuela atraviesa una segunda ola de covid-19.

Las segundas y hasta terceras olas son fenómenos comunes en casi todo el mundo. Sin embargo, el impacto que dejan depende de la preparación de cada nación. De acuerdo con el gremio médico, Venezuela falló en este aspecto. 

Venezuela es uno de los pocos países que podríamos decir que no se preparó para la primera ni para la segunda ola. Esto es algo que no se puede tapar con un dedo. El resto de las naciones aprendieron y tomaron previsiones como reforzar los protocolos de atención al paciente y la protección de la población en general”, expresó Jaime Lorenzo, director de Médicos Unidos de Venezuela, en entrevista para El Diario.

Esta ausencia de planificación se refleja en cinco aspectos que han marcado esta segunda ola de covid-19 en Venezuela.

1. Incremento de los casos diarios y subregistro 

El reporte oficial que da el régimen de Nicolás Maduro ya refleja un aumento de casos. En el estatus del 30 de marzo de 2021, por ejemplo, los contagios diarios se ubicaron en 1.206 y se registraron 12 muertes. 

Aunque son cifras elevadas en comparación con los casos diarios de enero y febrero de este año, los expertos en materia de salud aseguran que el subregistro debe ser mucho mayor.

“Sabemos que los números reales deben ser mucho más elevados porque tanto hospitales como clínicas están abarrotados. Cada vez es mayor el número de personas que no ingresan por eso y en paralelo ha aumentado la demanda en las redes sociales de medicamentos y equipos para atender a los pacientes en casa”. Así lo explicó Alejandro Risquez, epidemiólogo y pediatra, en exclusiva para El Diario

Risquez le atribuye este incremento al relajamiento de medidas de cuarentena por parte del régimen. También admite que los ciudadanos bajaron la guardia en semanas de flexibilización como la decretada en Carnaval. 

El epidemiólogo estima que en un lapso de dos semanas, aproximadamente del 15 al 28 de marzo, el venezolano pudo notar un cambio en el flujo de los contagios. 

Ya la gente se está dando cuenta de que esto es un episodio anormal, porque la mayoría tiene algún familiar o amigo enfermo o incluso fallecido por covid-19. Aunque las personas lo saben, esto no está reflejado en las cifras. Me imagino que estas se limitan a las pruebas PCR positivas únicamente”, añadió el especialista.
Foto: EFE

Risquez señaló que la variante brasileña también influyó en esta segunda ola de covid-19 en Venezuela, porque las evidencias clínicas demuestran que esta cepa es mucho más contagiosa que la original. 

Jaime Lorenzo detalló que las condiciones precarias del sector salud le dan a esta variante un escenario perfecto para causar estragos. 

“Si no hay control de la enfermedad ni preparación para una segunda ola, no hay cepa que valga. Por eso fue muy irresponsable tomar la decisión de flexibilizar en Carnaval. Esto más las condiciones del sector sanitario le dan a esta variante el momento perfecto para hacer eso para lo que se ha preparado: ser más contagiosa”, indicó.

2. Colapso hospitalario 

El pasado 15 de marzo, la organización no gubernamental (ONG) Monitor Salud denunció el colapso hospitalario en la ciudad de Caracas. En ese momento, dos de los siete hospitales centinela de la ciudad estaban al máximo de su capacidad.

Para este 30 de marzo, el Monitor Salud registró en los centros asistenciales públicos de Caracas y Miranda un total de 694 pacientes con diagnóstico de covid-19. 

  • 180 pacientes están en el Hospital Victorino Santaella, tres en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

• 83 pacientes en el Hospital Pérez de León II.

• 76 en el Hospital general Simón Bolívar de Ocumare del Tuy.

• 61 pacientes en el Hospital Eugenio de Bellard. 

• 29 en la UCI del Hospital Domingo Luciani.

• 50 pacientes en el Hospital de Coche.

• 44 en Hospital Universitario de Caracas, 15 de ellos en UCI, donde ya no hay disponibilidad. 

• 42 casos en el Hospital Pérez Carreño.

• 41 pacientes en el Hospital de Lídice, tres en UCI. 

• 31 pacientes en el Hospital José Gregorio Hernández (Magallanes de Catia). 

• 22 pacientes en el Hospital Vargas. 

• 11 casos en el Hospital JM de los Ríos, donde no funciona la terapia intensiva. 

• 6 mujeres embarazadas con covid-19 en el Hospital José Ignacio Baldó (El Algodonal).

Jaime Lorenzo, director de Médicos Unidos, aseguró que este colapso hospitalario le pasa factura al personal de salud cuando se contagian. Ellos tampoco pueden ser atendidos en sus centros de salud. 

Foto: EFE
Es doloroso, pero es una realidad que algunos profesionales han dedicado gran parte de su carrera a un centro hospitalario y este no pueda brindarle atención cuando la necesita porque está al máximo de su capacidad. Recientemente escuchamos que se llamaba a hospitalizar nuevamente a todos los casos positivos, pero ante la alta demanda ha imperado el criterio clínico a la hora de hospitalizar”, agregó Lorenzo.

3. Aumento de mortalidad del personal de salud 

Entre el 19 y el 28 de marzo de 2021 fallecieron 39 personas que pertenecían al sector salud debido al coronavirus. En total, la cifra de decesos dentro del gremio es de 408, de acuerdo con el registro de Médicos Unidos.

Entre los 39 fallecidos se encuentran especialistas de distintas áreas. Entre ellos dos odontólogos, un auxiliar de nutrición, un mensajero, una empleada perteneciente al departamento de administración, nueve personas del personal de enfermería y 18 médicos cirujanos.

El pasado 9 de febrero de 2021, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reflejó en su boletín epidemiológico que Venezuela figura con una tasa de letalidad de trabajadores de la salud de 7,21%, la más alta en 15 países de América.

Foto: Médicos Sin Fronteras

El vocero de Médicos Unidos señaló que, con los registros que han podido levantar en el mes de marzo, pareciera que la tasa de mortalidad de personal sanitario sería mayor en esta segunda ola de covid-19 en Venezuela. El especialista lamentó que no se haya dado prioridad de protección a los trabajadores de la salud en todo el desarrollo de la pandemia. 

Lorenzo explicó que en la mayoría de los países se redujo la letalidad en el sector sanitario durante las segundas olas de contagio porque se extremaron las medidas de bioseguridad e higiene.

4. Demanda de servicios de oxígeno 

Debido al aumento de contagios por covid-19 en el último mes, la demanda por el oxígeno en Caracas y el resto de Venezuela se ha incrementado. Ahora es más complicado encontrar un lugar con disponibilidad.

Alejandro Risquez aclaró que este fenómeno se debe a que los especialistas han perfeccionado las técnicas y protocolos para atender y monitorear a pacientes con covid-19 desde casa. 

Gracias al monitoreo de la oxigenación en la sangre con un oxímetro de pulso, los médicos tratantes pueden determinar si es necesario que una persona reciba oxígeno complementario en su domicilio. Esto baja un poco la presión en los centros de salud por falta de camas hospitalarias. 

Recientemente, el equipo de El Diario consultó con distintos centros de venta y distribución de oxígeno en la región capital. En la investigación se determinó que alquilar una bombona de oxígeno puede tener un costo de entre 150 y 200 dólares. Además, las recargas se cotizan entre 20 y 30 dólares. 

La disponibilidad de los servicios y sus costos varían dependiendo de lo establecido por las empresas. 

Eneida Laya, ministra de Comercio, anunció este 30 de marzo que su despacho junto con la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos de Venezuela (Sundde) supervisarán la comercialización de oxígeno medicinal en el territorio nacional.

5. Retrasos en las vacunaciones  

Hasta la fecha, Venezuela solo ha recibido 750.000 dosis de vacunas contra el covid-19: 250.000 de la Sputnik V (Rusia) y 500.000 de Sinopharm (China). En total, estas dosis alcanzan para inmunizar a 375.000 personas. 

Risquez señaló que además de ser insuficientes para la población en general, también lo son para el sector salud. 

Definitivamente la priorización al personal de salud no se ha cumplido como se esperaba. Han quedado muchos centros de atención médica sin ni siquiera llegarle vacunas y en centros ambulatorios grandes han sido insuficientes, no han cubierto la mayoría de las personas médicos, enfermeras y personal de salud”, destacó el epidemiólogo.
Foto: EFE

Agregó que en algunos centros asistenciales solo se vacunó el personal de atención y triaje de covid-19. Esto deja vulnerable a un alto porcentaje de trabajadores sanitarios. 

“Recordemos que al menos 80% de las personas contagiadas son asintomáticas y cualquier trabajador puede tener contacto con ellos”. 

Esta cantidad de vacunas también contradice el plan del régimen de vacunas a 70% de la población y generar inmunidad de rebaño. 

Otro aspecto que resalta en la insuficiencia de vacunas en el territorio nacional es que el régimen no ha aceptado el ingreso de al menos 1.400.000 de vacunas de AstraZeneca a través del mecanismo Covax de la Organización Mundial de la Salud. Su argumento es que la vacuna de AstraZeneca no es segura para el pueblo venezolano. 

La segunda ola de covid-19 en Venezuela es una realidad. La respuesta del régimen hasta ahora ha sido radicalizar la cuarentena; mientras que el sector salud y la población en general enfrentan los embates del colapso sanitario y la falta de preparación para una de las peores fases de la pandemia en el país. 

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