- De acuerdo con especialistas en salud mental, el aumento de diagnósticos de depresión y ansiedad está directamente relacionado con la crisis generada por el coronavirus
Durante la pandemia por covid-19 se ha producido un deterioro de la salud mental de gran parte de la población mundial. Los abruptos cambios que vinieron con la propagación del coronavirus y el hecho de que el final de esta crisis sea incierto sobrecarga de estrés a las personas.
Venezuela no es la excepción a esto. Los ciudadanos deben lidiar además con los agentes estresores asociados a la emergencia humanitaria compleja y a la crisis política previas al covid-19.
Expertos médicos coinciden en que, desde el pasado mes de marzo hasta la fecha, en Venezuela se atraviesa el peor momento de la pandemia. Esta realidad no solo impacta la salud física del venezolano, también la mental.
Sleiman explicó que el cerebro humano tiende a darle prioridad a las noticias negativas una vez que aparecen por ser mucho más impactantes. Esto empuja a la persona a agregar información sobre este tema.
La psicóloga advierte que este se puede convertir en un círculo vicioso que exacerba los síntomas de angustia en la persona, por lo que sugiere intentar identificar esos sentimientos y dosificar el consumo de información relacionada con la pandemia.
Ansiedad y depresión
De acuerdo con Sleiman, el aumento de diagnósticos de depresión y ansiedad durante la pandemia es evidente durante sus consultas diarias. Sin embargo, esto también ha sido demostrado en estudios científicos mundiales.
“Cuando hablamos de ansiedad nos referimos a síntomas como agitación, nerviosismo, respiración acelerada, sudoración, temblores, un flujo muy intenso y rápido de pensamientos de peligro, mucho miedo y la necesidad de querer adelantarse al futuro”, detalló.
Con respecto a la depresión, aclaró que es un trastorno que se manifiesta más allá de la tristeza. Pueden aparecer dolores físicos, irritabilidad, cambios de humor y alteraciones abruptas en los hábitos de sueño y alimentación.
La aparición de estos síntomas responde a que la pandemia mantiene en constante estado de estrés a la población. Además, a esto se le añade el duelo por las distintas pérdidas que deben afrontar las personas.
La especialista insistió en la importancia de atravesar cada momento del duelo y permitirse sentir las emociones que lo acompañan.
Aclaró que en el caso de la muerte de un ser querido es necesario hacer un ritual de cierre con el que se pueda despedir a la persona. Indicó que cuando no es posible ver a la persona o realizarle un funeral para evitar los contagios por covid-19, se puede hacer un rito personal en casa.
“Nos hemos acostumbrado a estar en un mundo cada vez más globalizado, con la tecnología que nos facilita la vida y las respuestas en Internet son muy rápidas, por lo que a veces queremos que nuestros procesos emocionales sean también rápidos, especialmente cuando estamos frente a algo doloroso. El duelo es desagradable, implica sentir rabia, culpa y muchas otras cosas que debemos transitar a nuestro ritmo”, agregó.
Expresó que quien acompañe a alguien mientras atraviesa un duelo debe evitar frases como “el tiempo lo cura todo”, “todo pasa por algo”, “ya no siente dolor” o “por fin descansó”, debido a que no tienen efectos positivos ni minimizan el dolor de la persona.
En cambio, sugiere escuchar los sentimientos de quien está sufriendo y permitirle que los exprese libremente.
Control de factores
Zena Sleiman precisó que detectar qué factores de la vida se pueden controlar y cuáles nos pueden ayudar a llevar una vida más saludable psicológicamente. Indicó que enfocarse en aspectos que no se pueden manejar causa mayor ansiedad.
“La pandemia es algo que no se puede controlar, no se pudo prever, porque es una situación de emergencia a la que se le dio respuesta inmediata a los síntomas físicos, pero ahora estamos viendo las secuelas del impacto psicológico del covid-19 en Venezuela y el mundo”, dijo la especialista.
En ese sentido, sugirió evitar pensar demasiado en aspectos como el curso de la pandemia, las medidas de cuarentena ni en cómo actúan otras personas frente a esta situación, debido a que son cosas fuera del control de las personas.
La especialista recomendó enfocarse en las medidas que puede tomar la persona para protegerse del virus y a sus afectos: lavarse las manos, usar mascarilla, mantener la distancia física y permanecer en casa.
También aconsejó tomar el control de la información que se consume. Alegó que se puede invertir mayor tiempo en leer contenido educativo, formativo o que nutra alguna habilidad y evitar las noticias negativas.
El papel del miedo en la pandemia
Sleiman expresó que durante la pandemia muchas personas han manifestado vivir con miedo por distintos motivos. El temor a contagiarse, morir, perder un empleo o ver morir a un ser querido son algunos de los más comunes.
Señaló que esa emoción ha jugado un papel determinante en la pandemia, debido a que el miedo al virus y a sus efectos en el cuerpo humano es lo que hace que las personas cumplan con medidas de bioseguridad.
“Los excesos no son buenos. Sentir miedo constantemente podría llevar a desarrollar una fobia o una paranoia por sentir que nunca más se va a poder salir de casa. Obsesionarse con el tema del coronavirus no es sano, porque no nos va a permitir desarrollarnos plenamente en otros aspectos”, argumentó.
En ese sentido, cuando el miedo paraliza e impide otras funciones físicas o mentales se debe buscar ayuda profesional.
Crear rutinas, comer sanamente, organizar el hogar, delegar responsabilidades, dedicar tiempo para sí mismo y llevar eso en equilibrio con las medidas de bioseguridad podrían ser opciones para llevar una vida saludable psicológicamente.