• La National Geographic Society reconoció el océano Austral en honor al Día Mundial de los Océanos, que se celebró el pasado 8 de junio. Con esto se suma a la lista como el quinto océano junto al Atlántico, Pacífico, Índico y Ártico

Por años se ha debatido si las aguas alrededor de la Antártida tienen suficientes características distintivas para merecer su propio nombre o no son más que una extensión de los océanos Pacífico, Atlántico e Índico. Sin embargo, la National Geographic Society reconoció al océano Austral como el quinto en el mundo.

Alex Tait, geógrafo de National Geographic, asegura que por muchos años los científicos han sabido que las heladas aguas del sur forman una región ecológica distinta, definida por las corrientes y temperaturas del océano.

El nuevo océano tiene un área de 20.327.000 kilómetros cuadrados, lo que lo hace el segundo más pequeño detrás del Ártico. Abarca desde las costas de la Antártida hasta los 60 grados de latitud sur.

La historia del Océano Austral

El primero en hacer referencia a este cuerpo de agua fue el explorador español Vasco Núñez de Balboa a comienzos del siglo XVI, que acuñó el término Mar del Sur para referirse al Océano Austral. Sin embargo, sus límites no estaban claros. En 1796 John Payne marcó el límite norte a los 40 grados en su libro Geographical Extracts, Forming a General View of Earth and Nature; en 1827 el medio Edinburgh Gazetteer lo delimitó a los 50 grados de latitud.

Para 1937 el Océano Austral se extendía entre los 40 y los 55 grados de latitud de acuerdo con la segunda edición de los límites de los océanos y mares publicada por la Organización Hidrográfica Internacional (IHO). No obstante, debido a esa falta de criterio para determinar el límite norte en 1953 fue excluido de la tercera edición del libro.

No fue hasta 2002 cuando la IHO sometió a voto los límites del océano para finalmente decantarse por los 60 grados de latitud y volvió a incluirlo en el atlas. A pesar de haber sido reconocido en los círculos científicos, no es hasta este año que el consenso internacional adoptará su uso.

Características para ser un océano

La principal razón por la que se tardó tanto en reconocer el Océano Austral es que no se define por los continentes que lo limitan sino por la Corriente Circumpolar Antártica, la cual gracias a que no hay ningún continente en su trayecto, completa una vuelta al continente Antártico, a lo largo de la CCA el agua es más fría y menos salada.

La Corriente Circumpolar Antártica (CCA) Es una corriente de aguas frías formada hace 34 millones de años que fluye con la misma dirección que el movimiento de rotación, de oeste a este alrededor de la Antártida en una banda fluctuante que se ubica aproximadamente en latitud de 60 grados sur.

«Cualquiera que haya estado en ese sitio tendrá dificultades para explicar qué tiene de fascinante, pero todos estarán de acuerdo en que los glaciares son más azules, el aire es más frío, las montañas son más intimidantes y los paisajes son más cautivadores que en cualquier otro lugar al que puedas ir”, explicó Seth Sykora-Bodie, científico marino de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y explorador de National Geographic.

Al igual que Sykora-Bodie, la mayoría de los geógrafos consideran que la región tiene suficientes características distintivas para considerarla un océano aparte.

La importancia global del Océano Austral

La decisión de empezar a mostrarlo en los mapas también tiene un impacto en el interés que este levanta en los estudiantes. Y la National Geographic Society espera que ayude con los esfuerzos de conservación del ecosistema. Tait asegura que la decisión impactará en cómo los alumnos ven el mundo a través de los mapas.

Los estudiantes aprenden sobre este mundo a través de los océanos que estudian. Si no incluyes el Océano Austral entonces no aprenden sobre él y cuán importante es”, explica Tait.

Este océano tiene dos funciones muy importantes para mantener el equilibrio global, por un lado ayuda a impulsar la cinta transportadora global que es la encargada de distribuir el calor alrededor de todo el planeta.

Por otra parte, contribuye a almacenar el carbono en las profundidades marinas, pues el agua fría de la ACC es más densa y termina hundiéndose dejando el carbono en las profundidades oceánicas.

El impacto de la pesca industrial en el área ha sido una preocupación durante décadas, en 2016 se creó el Área Marina Protegida (AMP) de mayor tamaño en el mundo al oeste de la Antártida y actualmente se está trabajando para crear más AMP en la región.

El Océano Austral engloba un ecosistema único y frágil, hogar de vida marina increíble como las ballenas, los pingüinos y las focas, apunta Enric Sala, explorador de National Geographic.

También es hogar de ecosistemas únicos como la isla de Georgia del Sur sobre el que pivota gran parte de la fauna de la región.

La adición de un quinto océano es un cambio grande y poco habitual para National Geographic, asegura Tait, pero es un paso para representar de la manera más acertada posible las regiones geográficas en sus mapas.

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