• El concepto nació en las calles de Bangkog en Tailandia a mediados de 1994 y tímidamente se expandió por algunas regiones de Asia. Desde mediados de 2012 se volvió una tendencia gastronómica desde Estados Unidos hasta las principales capitales de Europa. En Caracas los primeros helados tailandeses llegaron en 2019 para el deleite de los más curiosos

La técnica del Itim Pad permaneció por casi dos décadas oculta en los negocios de comida callejera en Tailandia, hasta que a través de las redes sociales se popularizó por su atractivo aspecto exótico de helado enrollado, sumado a la ventaja de ser una preparación realizada al momento, frente al comensal, lo que rápidamente lo destacó como un concepto instagrameable. Las fotos y videos sobre estos curiosos helados, elaborados con espátulas sobre un planchón frío, comenzaron a cautivar a los foodies alrededor del mundo. 

Elías Cisneros, propietario de Thaiceroll, se topó con el Itim Pad en Florida (Estados Unidos) y desde que realizó el primer helado thai comenzó a soñar con dedicar su vida a la heladería artesanal, trayendo la idea a Caracas. “Mi hermano tenia este proyecto en Tampa, Florida. Estando yo de visita comienza él a montar su local. Jamás pensé que yo iba a trabajar en esto, pero un día llegaron las máquinas y pedí que me dejaran hacer un helado. Desde que agarré las espátulas e hice el primero no podía casi dormir, pensando en que quería dedicar mi vida a la heladería thai”, comenta Cisneros para El Diario.

“Los helados tailandeses son como un traje a la medida”

Con esa frase describe Elías Cisneros, uno de los pioneros en traer esta tendencia a Venezuela, a la heladería tailandesa. Sobre las características que lo diferencian de los clásicos helados europeos, el ahora heladero artesanal resalta que el halado thai se ejecuta al momento, utilizando una plancha que se denomina anti-grill, pues a la inversa de un grill esta trabaja al frío entre -20 y -26 grados centígrados; a partir de ahí la base se va aireando, con el uso de las espátulas, y se mezcla con los sabores que se van agregando. Logrando obtener un helado hecho frente a la mirada del comensal en pocos minutos. 

En la heladería Thaiceroll, ubicada en el pueblo de El Hatillo en Caracas, hay ya más de 50 sabores, con combinaciones que se adaptan al paladar de cada cliente. A través de su cuenta en Instagram @HeladosThaiceRoll se observa el amplio catálogo de ingredientes locales que han servido de base para sus helados. Desde golosinas nacionales como Torontos, Samba, Pirulin, o Cri-Cri; pasando por bebidas como el ponche navideño o la Frescolita; hasta algunas mezclas que incluyen frutos criollos como el pimentón, la parchita o el cambur. La técnica es tailandesa en origen, pero los sabores son venezolanos.

Nosotros hacemos una propuesta adulta, que no nos gusta llamar gourmet. Vamos haciendo helados para cada paladar, como cuando mandas a hacer un traje a la medida. Logramos que mientras comes el helado te preguntes ¿Qué está pasando aquí? Y el paladar entre en cortocircuito. Por ejemplo, se me ocurre un helado de semillas de sésamo, con un caramelo praliné, toques de sal rosada del Himalaya, jengibre y nibs de cacao. Así surgen locuras que funcionan”, detalla el creador de la marca Thaiceroll.

Una apuesta arriesgada en Venezuela 

Cuando yo estaba en la heladería en Florida veía la cara de sorpresa de la gente y decía ¡wao! Si esto es así aquí en Estados Unidos imagínate como sería en Venezuela. Me preguntaba ¿Cuándo va a llegar esto a Caracas? Porque para entonces los socios de mi hermano pensaban en abrir en Orlando o en Miami. Si les insinuabas Venezuela me decían que era una locura abrir en un país quebrado, porque ciertamente es bastante complicada la situación; pero siempre he creído que una buena propuesta, con calidad, concepto, buen servicio, en Venezuela podíamos pegar, porque pareciese que somos un país bendito”, resalta Elías Cisneros al consultarle sobre los retos de traer un concepto gastronómico de este estilo a Caracas.

Elías montó uno de los primeros puestos de helados asiáticos en el país en 2019, con un carrito modesto en el centro comercial Terras Plaza, en Terrazas de Club Hípico. Al principio los clientes pensaban que se trataba de un puesto de chicha o cocada. La marca apelaba a un video en el teléfono para mostrar el proceso y el helado final.  Actualmente en la capital venezolana hay al menos dos propuestas destacadas con este concepto de helados elaborados en planchas de frío: Thaiceroll, que ahora se encuentra en El Hatillo; y Enrolados, quienes incluyen los Ice cream rolls en su menú, junto a las merengadas y fresas con crema, en un local en la urbanización Los Palos Grandes. 

El itim Pad, o el helado tailandés como también le llaman, se ha ganado un puesto en el espacio de las heladerías caraqueñas. Una opción ideal para los más curiosos, quienes buscan que el helado sea toda una experiencia. Muchos lo han degustado sin imaginarse que los inicios de esta técnica de helados, elaborados al instante, se remonta a los puestos ambulantes del lejano Bangkok y que su incursión en el mercado occidental es relativamente reciente.

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