• Los entrevistados respondieron a la pregunta “¿qué le dirías o aconsejarías a tu yo del pasado (recién casado)?”, y narraron desde su experiencia los retos de vivir en pareja y las enseñanzas del matrimonio  

El matrimonio es una de las instituciones sociales más antiguas del mundo y continúa siendo un concepto importante en la actualidad. Se trata de la unión entre dos personas concertada a través de formalidades legales o ritos religiosos, con el objetivo de establecer una vida en conjunto. 

Día Mundial del Matrimonio: se celebra el último domingo del mes de abril.

En la mayoría de los países, los matrimonios se llevan a cabo para formalizar una relación sentimental impulsada por el amor mutuo; mientras que en otras naciones es costumbre realizar matrimonios concertados con fines que se relacionan más con el crecimiento de un patrimonio, que con amor. 

Este paso en la vida de las personas representa el inicio de una nueva etapa en pareja que podría conllevar nuevos retos y aprendizajes. El equipo de El Diario entrevistó a cuatro personas para conocer lo que han aprendido en los años de casados y, con base en eso, qué le dirían o aconsejaría a su yo recién casado. 

Las enseñanzas del matrimonio retratadas en cuatro testimonios

“Evitamos convertir la convivencia en un campo de batallas”

Las responsabilidades laborales, los hijos y los conflictos familiares pueden influir negativamente en la relación matrimonial. Sin embargo, Antonio Ferreira considera que no hay excusas para dejar que un matrimonio “se quiebre”. 

Tengo 21 años casado y tres hijos. Puedo decir que, así como todas las cosas en la vida, hay días buenos y otros no tan buenos. Es importante no dejar que el estrés y los aspectos del día a día influyan en la relación de pareja, porque si se pierde el amor, se pierde todo”, indicó. 

Ferreira señaló que en el matrimonio no se puede ver a la pareja como “el rival” cuando hay desacuerdos, sino como tu compañero de vida que está en el mismo camino aprendiendo de las mismas experiencias.

“Cuando se tienen hijos siempre hay diferencias en cuanto algunos pensamientos de crianza. Aunque al principio como éramos jóvenes quizás discutimos por esas cosas, aprendimos que era mejor conversar y llegar a acuerdos. Con eso evitamos convertir la convivencia en un campo de batallas”, destacó. 

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El respeto, un aspecto esencial

Para Antonio Ferreira el respeto es esencial en una relación. A su juicio, si se pierde el respeto se pierde el amor, porque los malos tratos y las malas palabras dañan los matrimonios. 

Hay personas que dicen que con los años estas con tu pareja más por costumbre y cariño, que por amor. A mis 52 años de edad puedo decir que si no hay amor y complicidad, no es un matrimonio, porque de eso se trata, de estar con la persona que quieres y seguir viviendo cosas juntos”, agregó. 

Ferreira puntualizó que los aspectos económicos y el entorno familiar pueden generar estrés, pero con los años han aprendido a darse espacios para que cada uno lo canalice a su forma.

“A mi yo del pasado de recién casado le diría que hable más y no sobrepiense tanto las cosas. Antes tenía la costumbre de cómo era el hombre de la casa y responsable de todo, sentía que debía responder a cada necesidad y no decir las complicaciones que se me presentaban, porque así también me criaron”, relató. 

Eso influyó negativamente en sus primeros años de relación, debido a que tenía momentos en los que se aislaba por los problemas. Ferrera indicó que, con el tiempo, aprendió que podía compartir sus preocupaciones con su esposa, “porque dos cabezas piensan más que una”.

“Ella me ha ayudado en muchísimas cosas, a pesar de que llevaba la casa y cuando los niños eran pequeños era bastante con lo que lidiaba, me ayudó a llegar a soluciones en distintas situaciones y viceversa”, añadió. 

Hay que encontrar un punto medio 

Para Irene de Brito, de 30 años de edad, la vida de casada no ha sido difícil. Dos de los factores clave en su relación de más de 7 años han sido la paciencia y el amor, los cuales le han permitido a ella y a su esposo superar los “pequeños inconvenientes” y discusiones durante la convivencia. 

“El matrimonio ha sido hasta ahora un camino bonito. Hay que tener bastante paciencia y  ceder en algunas cosas porque no es solo concentrarse en lo que uno quiere sino ver también qué quiere la otra persona. Se debe tratar de encontrar un punto medio, no ceder a lo que la otra persona quiere siempre ni viceversa, sino encontrar un punto medio en el que se puedan hacer las cosas que ambos queremos”, detalló. 

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Sostuvo que esa estrategia se puede emplear en muchos aspectos, desde las costumbres en la casa hasta pequeñas tareas del día a día. Esto debido a que cada uno estaba acostumbrado a vivir de cierta forma, y ahora esas “formas de vivir convergen juntas” en un mismo hogar. 

“Pero siempre se tienen como terrenos comunes, porque si me casé con una persona es porque tiene una crianza o valores parecidos al mío. Aunque no es la regla general, considero que es importante tomar eso en cuenta al establecer una relación”, agregó. 

En su caso, en los aspectos que son totalmente diferentes, han podido tener una comunicación asertiva donde se encuentra un equilibrio. Para Irene, el matrimonio fue el siguiente paso en su relación que ambos consideraron que tenían que dar tras haber vivido juntos.

“Todo se resuelve hablando”

Irene de Brito relató que durante el noviazgo, ella y su pareja emigraron y vivieron varios años en Perú junto a su papá, quien había emigrado poco antes que ellos, por lo que se enfrentaron a diferentes retos, no solo por estar en otro país, sino por la convivencia entre su novio y su papá. Sin embargo, sostuvo que tener el apoyo de su pareja fue de mucha ayuda. 

Después de 6 años de noviazgo, tomaron la decisión de casarse al tener la oportunidad de regresar a Venezuela y celebrar este momento especial junto a sus familiares y amigos más cercanos.

Luego de un año y medio de casada legalmente, Irene de Brito señaló que ha aprendido ciertas cosas que, a su juicio, tenía que ver y resolver por ella misma. 

“A mi yo recién casada le diría que todo se resuelve hablando y que cuando sientes que algo te está afectando, antes de reaccionar y ser reactiva a lo que la otra persona pueda decir o hacer, primero hay que pensar y hablar”, precisó. 

Destacó que a veces se reacciona sin pensar realmente lo que se quiere decir, lo que no va a llevar a ninguna solución y quizás podría crear un problema más grande.

En el matrimonio y en la vida se buscan soluciones. Todo se puede resolver analizando los pros y los contras de la situación que se está presentando. Siempre que sientas que algo está mal o tienes alguna preocupación, no puedes quedarte callada, no hay que guardar y acumular, sino hablar en el momento indicado”, explicó.

Además, indicó que es necesario tomarse un tiempo corto para pensar y luego hablar.   Considera que si se tiene amor, paciencia y respeto se van a resolver las cosas, valores que han fortalecido a lo largo de su relación. 

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Las enseñanzas del matrimonio retratadas en cuatro testimonios

Las adversidades son parte de la vida y del matrimonio

Claribel García siempre soñó con formar una familia. Cuando tenía un año de relación con su pareja, decidieron vivir juntos y poco después nació su primera hija, quien ahora tiene 27 años de edad. 

Tras 8 años de convivencia, lo que para ellos ya era como un matrimonio, tomaron la decisión de casarse oficialmente.

Con casi 22 años de casados, Claribel sostuvo que las adversidades y las luchas son parte de la vida y del matrimonio. Con el tiempo, crecieron y aprendieron juntos a llevar cada aspecto del día a día, sin dejar de lado la relación. 

“En las relaciones hay altas y bajas. No todo es fácil, uno con los años tiene que aprender a decir las cosas, porque las discusiones siempre van a estar pero hay que tratar de no perder el respeto al hablar. Tiene que haber amor hacia la pareja, porque si una relación es difícil, imagínate tenerla sin amar a la persona”, agregó.

García comentó que es importante también dejar definido el rol de cada uno en la relación, algo que aprendió con los años. A su juicio, se debe dejar al hombre tener las responsabilidades de padre y cabeza del hogar, por lo que le ha tocado ceder en su costumbre de querer tener el control de todo. 

“Eso me ha funcionado para tener una mejor convivencia”, destacó. 

Alimentar la tolerancia y la comunicación

Claribel García indicó que a su yo del pasado le aconsejaría que debe entender que hay que tener paciencia y ser más tolerante con la pareja, así como tener una buena comunicación. 

Esto es esencial para poder sobrellevar los malos entendidos, porque todos somos diferentes y cuando te casas estás empezando a vivir una travesía con una persona que viene con valores y costumbres diferentes a las tuyas”, añadió. 
Las enseñanzas del matrimonio retratadas en cuatro testimonios

El matrimonio es una montaña rusa

Rossy Guillén emigró y se casó en el año 2016 en Portugal con su novio de la adolescencia, e inmediatamente se mudaron al Reino Unido. En ese entonces tenían 6 años de novios y ella 23 años de edad. 

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“(La vida de casada es) una montaña rusa, pero así es la vida. Lo bueno es tener a alguien que está contigo en las buenas y malas”, destacó. 

Comentó que siempre creyó en el matrimonio y desde que la relación fue creciendo sabía que quería casarse. Sin embargo, primero quería terminar sus estudios. Aunque tenía la idea de vivir junto a su pareja antes de casarse, “por cosas de la vida” se casaron primero. 

En el año 2022 tuvo a su hija, Mérida. Señaló que junto a su esposo está viviendo otra etapa del matrimonio, aprendiendo de todas las experiencias de tener una familia. 

“Hay que buscar crecer en pareja”

Con 8 años de casada, Rossy Guillén, de 31 años de edad, explicó que a pesar de que la gente siempre dice que hay que amarse a sí mismo primero y luego a tu pareja, no hay que dejar de un lado el crecimiento juntos. 

“Hay que buscar crecer en pareja y hacer actividades juntos, porque sino pueden crecer cada quien por su lado, que también es válido, pero hay más probabilidades de separarse si crece cada uno por su lado”, resaltó. 

Además, precisó que en lo personal y en el matrimonio es importante saber llevar las finanzas y trabajar en ellas. Por lo que indicó que algo que le aconsejaría a su yo del pasado es invertir y ahorrar en plataformas dedicadas a eso. 

Aunque el matrimonio implica compromiso, respeto, tolerancia y amor, es inevitable que surjan momentos difíciles. Estos cuatro testimonios coinciden en que lo que realmente marca la diferencia es cómo enfrentarán juntos, o cada uno por su lado, las adversidades.

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