- Luego de la aprobación del juicio político a Donald Trump en la Cámara de Representantes, mucho se habla de los motivos que encierran el procedimiento contra el mandatario estadounidense. Héctor Caravallo fundador y ex presidente del comité cubano americano del Partido Demócrata de la Florida, lo analiza para El Diario
Nancy Pelosi hacía el recuento de una votación histórica en el Congreso de Estados Unidos. “En este voto hay 230 a favor y 197 en contra. Presente hay uno (abstención)”, decía mientras comenzaba a sujetar un mazo, para luego proseguir. “El artículo uno es aprobado”, afirmó. Después de un golpe seco sobre la mesa, resonaron unos tímidos aplausos que acabaron en un murmullo desconcertado: Pelosi no permitió que celebraran la decisión.
La presidente de la Cámara de Representantes y líder de los demócratas, ratificó que Donald Trump se convirtió en el tercer presidente de ese país en afrontar un juicio político. Sin embargo, la probabilidades de que el procedimiento sea fructífero son escasas, por lo que podría tratarse de una jugada política de cara a las elecciones presidenciales de 2020.
“Es un gran día para la Constitución”, pero “un día muy triste para Estados Unidos”, aseguró la líder demócrata.
Este jueves, Pelosi dejó en suspenso el futuro del impeachment, como es conocido el procedimiento legal. La presidente del Congreso aseveró que no enviará los cargos al Senado hasta conocer «el terreno en el que están» en la Cámara Alta y designar a las personas que por ley deben encargarse de trasladar los artículos del juicio político a ese cuerpo legislativo. Actualmente el Senado tiene mayoría del Partido Republicano y su presidente, Mitch McConnell, ya definió el impeachment como «el final predeterminado de una cruzada partidista», que sentará «un nuevo precedente tóxico».
Héctor Caravallo, fundador y ex presidente del comité cubano americano del Partido Demócrata de la Florida, aseguró para El Diario que si bien hay motivos para enjuiciar a Trump por un mal gobierno y fallos en su actitud para supuestamente presionar al mandatario ucraciano Volodímir Zelenski para que investigara al hijo del ex viepresidente y actual candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden, es un error haber iniciado el impeachment a sabiendas de que no existe una mayoría en el Senado capaz de destituir al presidente y de que los demócratas se encuentran en la campaña interna para elegir al candidato para la elección presidencial de 2020.
“Yo soy consciente en que la forma en la que el presidente Trump ha actuado muchas veces puede causar indignación, y eso ha generado una oposición muy fuerte. Ahora bien, cuando nosotros concretamos analizar las reglas del impeachment nos damos cuenta que fue presentado por los padres de la nación para que fuera una gestión bipartidista de la Cámara de Representantes que tomara todo el tiempo necesario y que después fuera llevado al Senado”, comentó el también miembro del comité ejecutivo del Partido Demócrata del condado de Miami Beach.
Caravallo, al igual que varios dirigentes demócratas, considera que “no es recomendable” para el desenvolvimiento de la nación llevar a cabo un impeachment cuando falta poco menos de un año para la elección presidencial. Durante la votación en el Senado, Solo dos demócratas votaron en contra de ambos cargos: los representantes Collin Peterson de Minnesota y Jeff Van Drew de Nueva Jersey. Un tercero, el representante Jared Golden de Maine, votó por uno de los cargos. La representante demócrata Tulsi Gabbard de Hawái, que se postula para la nominación presidencial demócrata, votó presente por ambos cargos.
“Hay muchas cosas que discutir y hay que escoger qué candidato vamos a tener, pero hay muchos demócratas que no estábamos de acuerdo con esta investigación. Pero es por una razón fundamental. Es decir, no por las motivaciones de un mal gobierno, porque sí existe, de fallos muy claros que vemos en la actitud del presidente Trump en muchos momentos, pero el impeachment se hace cuando hay posibilidad de llegar a una decisión en el Senado», señala.
— ¿Cuál cree usted entonces que son las motivaciones de los líderes demócratas que apoyaron el impeachment? ¿Cuál sería el beneficio para el partido?
— Hay muchos dirigentes que piensan que llevar al presidente a un impeachment iba a facilitar que el pueblo americano se interesara por la forma en la que el presidente Trump gobierna el país; cosa que sí hay unanimidad de todos en que lo ha manejado de forma incorrecta en muchos casos. Lo que pasa es que hay unos que piensan que valía la pena llevar a cabo el juicio político para tener una plataforma para denunciar todos los manejos incorrectos que el presidente Trump cometió.
Sin embargo, Caravallo considera que esta estrategia por resultar contraproducente, debido a que los republicanos utilizarán la votación como una estrategia de campaña contra el Partido Demócrata para hacer ver que se está perjudicando al país al crear una polarización negativa entre las fracciones políticas.
El impeachment es, entonces, una misión imposible. Si bien los demócratas lo saben, será la campaña la que determine a quién beneficiará este proceso.
Motivos fallidos
El primer gran desafió que sorteó Trump fue cuando evitó su culpabilidad en la investigación sobre Rusia. El presidente fue acusado por los demócratas de conspirar con Moscú para inclinar las elecciones de 2016 en contra de Hillary Clinton. Finalmente la pesquisa llegó a una conclusión poco clara, pero Trump fue absuelto de obstruir a la justicia o de participar en la intervención rusa.
Otros motivos que llevaron a los demócratas a plantearse un juicio político fue ante las acusaciones al presidente de pagar a una actriz porno, con quien habría mantenido una relación extramatrimonial, para asegurar su silencio antes de las pasadas elecciones presidenciales; o los aparentes beneficios económicos que tuvo la Organización Trump durante la campaña.
La denuncia de un informante secreto fue la que cambió el panorama para los demócratas.