• Cada 14 de enero, desde 1856, la “Patrona” de Barquisimeto es llevada en los hombros de sus feligreses desde su santuario en Santa Rosa hasta la catedral de la capital larense. La diáspora venezolana ha organizado procesiones en su honor en países como Chile y Perú, además de España, de donde es originaria 

El 14 de enero es un día que congrega a millones de feligreses en torno a una advocación mariana a la que consideran su protectora. El objetivo: orarle, pedirle favores, pagarle promesas o simplemente agradecerle por el cumplimiento de alguna petición. Es, sin duda, una manifestación de fe en la capital larense donde se mezclan turistas nacionales y extranjeros. 

Se trata de la procesión de la virgen de la Divina Pastora cuyo punto inicial es su basílica homónima ubicada en la población de Santa Rosa y su llegada la Catedral de Barquisimeto, donde permanece hasta la víspera del Domingo de Ramos, cuando es devuelta a su santuario. 

Catedral de Barquisimeto | Foto cortesía

El recorrido comprende unos 7,5 kilómetros que se traducen en 7 horas de caminata por las parroquias barquisimetanas. Durante el trayecto, los fieles llevan en hombros a su virgen que luce su típico sombrero, lleva en su brazo izquierdo al niño Jesús y en su mano izquierda un cayado pastoril y un cordero.

Foto referencial 

Este día es un completo desfile de religiosidad. El pintoresco paisaje lo adornan devotos yendo de rodillas, vestidos de nazareno, cantando, rezando y portando figuras alusivas a la “Patrona” de Barquisimeto, como también se le conoce.

Récord. Se trata del peregrinaje mariano más grande de Sudamérica y el tercero en el mundo, solo superado por el de la virgen de Fátima en Portugal y el de la virgen de Guadalupe en México. El estimado de asistencia, de acuerdo con la alcaldía de Iribarren (Barquisimeto), es de 4 millones de personas.

El 5 de enero se realiza la tradicional bajada de la Divina Pastora y la noche antes de la procesión se realiza una vigilia en su iglesia de Santa Rosa donde se reúnen tanto los que la acompañarán a la catedral como los que no pueden asistir, pero aprovechan para despedirla por los próximos tres meses. 

Desde 2019 la Iglesia católica venezolana asumió por completo la operatividad y el manejo de la procesión para evitar conflictos políticos entre fieles y el gobierno regional afín a Nicolás Maduro, aunque el el Ejecutivo regional siempre presta apoyo en materia de seguridad.

Por eso para la procesión número 164 que se celebra este 2020 se dispusieron 9.900 efectivos entre policía y bomberos municipales, protección civil y guardia nacional para resguardar a la ciudadanía durante el trayecto.

En declaración a los medios el alcalde de Iribarren (Barquisimeto), Luis Jonás Reyes, mencionó la víspera que para este martes se dispusieron 145 tarimas, algunas del ayuntamiento y el resto del sector privado, para proveer la logística necesaria a los asistentes. De igual forma, especificó que más de 900 personas estarán a cargo de la limpieza. 

Como antesala a la actividad religiosa, se realiza el acostumbrado maratón “Divina Pastora” que arriba a su 40 edición. El trayecto, que comprende aproximadamente 9 kilómetros de distancia, se lleva a cabo desde el monumento El Obelisco de Barquisimeto hasta la población de Santa Rosa. 

Obelisco | Foto cortesía
Población de Santa Rosa |Foto cortesía

La secretaria general de gobierno de Lara, Carolina García, mencionó que los deportistas contarán con el resguardo de 665 funcionarios de seguridad, así como con 3 ambulancias y 8 puntos de hidratación.

Piden poner fin al conflicto político

A propósito del peregrinaje en honor a la Divina Pastora que está enfocado en los 10 mandamientos judeocristianos, el administrador apostólico de la Arquidiócesis de Barquisimeto, monseñor Víctor Hugo Basabe, pidió a la población no olvidar las circunstancias difíciles que está atravesando la población venezolana.

Monseñor Víctor Hugo Basabe a la derecha. Foto: Arquidiócesis de Barquisimeto

“Es momento propicio para orar por nuestra amada patria y para pedir a la Santísima Virgen que nos consiga de su hijo Jesucristo la sabiduría y la valentía que necesitamos todos los venezolanos para decidirnos a poner fin a este por demás prolongado conflicto político y social que a lo único que nos ha conducido es a una cada vez mayor ruina y destrucción y por ende a un cada vez mayor empobrecimiento de nuestra población”, refirió mediante una nota pastoral.

De igual forma, invitó al clero larense, a la feligresía y a la población en general a mantenerse en “oración ferviente y continuada”. 

“La corrupción, hija primogénita de la anomia y la inmoralidad, debe ser extirpada de nuestras vidas y de nuestras relaciones como terrible pecado contrario a los mandamientos divinos que daña profundamente nuestra relación con Dios y está al origen de todos los males que hoy padecemos”, dijo.

Vestuario de la Divina Pastora

Cada año, como es tradición, esta advocación mariana luce un vestido distinto a cargo de diseñadores que suelen hacer fila para elaborarlo. En este 2020 su traje fue una ofrenda de la congregación de hermanos de La Salle. La pieza, que contrasta entre blanco y negro, está ambientada en el arte gótico y la Francia de los siglos XVII y XVIII, según reseña La Prensa de Lara. 

Foto: Panorama

Orígenes de la devoción y el peregrinaje

La “Patrona” de Barquisimeto tiene sus inicios en Sevilla (España) cuando en 1703 se le presentó en un sueño al fraile capuchino Fray Isidoro de Sevilla. Luego de eso, el religioso acudió al taller del pintor Alonso Miguel de Tovar para solicitarle que la retratara. El 8 de septiembre de ese mismo año se le hizo el primer culto público en esa ciudad española.

Posteriormente, en 1705 el escultor Francisco Ruíz Gijón elaboró la imagen de esta advocación mariana para que hiciera su primera procesión en españa. Un año después los frailes capuchinos la trajeron a los llanos de Caracas. 

El portal Infocatolica.com reseña que la llegada de esa virgen a la iglesia de Santa Rosa de los Cerritos, cercana a Barquisimeto, se dio con el sacerdote Sebastián Bernal y por confusión. El padre pidió a un escultor que hiciera la réplica de la Virgen Inmaculada de la Concepción para la Iglesia de Santa Rosa y para la Iglesia de la Concepción de Barquisimeto le solicitó, al mismo escultor, que hiciera una imagen de la Divina Pastora. 

Divina Pastora en Santa Rosa. Foto: @malede7 / Twitter

El artista, se dice que por analogía con los nombres, invirtió los encargos. Según la tradición católica, cuando Bernal quiso corregir el error y enviar a la Divina Pastora a la iglesia de Barquisimeto, los indígenas no pudieron levantarla porque había aumentado su peso. El padre interpretó esto como una señal divina y dejó a la virgen en Santa Rosa.

La primera procesión en Lara de esta advocación mariana data del 14 de enero 1856 debido a la epidemia de cólera que desde hace dos años azotaba varias partes del país y luego se extendió a la capital larense. 

Ese día el presbítero José Macario Yépez (vicario foráneo de Barquisimeto) convocó una rogativa en la zona de Tierritas Blancas para que fuese llevada la Divina Pastora desde su templo y el Nazareno desde la iglesia de la Concepción afín de pedir que erradicaran aquella enfermedad. 

De acuerdo el testimonio católico venezolano, la virgen logró disminuir hasta erradicar por completo el cólera cuya última víctima fue el propio padre Yépez quien en su lecho de muerte se le escuchó ofrecer su vida por la salvación de la población.

Un hecho previo que ayudó a consolidar la veneración de la Patrona barquisimetana data de 1812, cuando el devastador terremoto del 26 de marzo desplomó su templo por completo aunque ella quedó intacta. 

El 14 de enero de 1956, a propósito del centenario de su procesión, el entonces papa Pío XII autorizó que se realizara la Coronación Canónica a la Divina Pastora, para resaltar su devoción. 

Sin embargo, no todo es positivo para la Divina Pastora, pues su figura no ha quedado exenta de actos vandálicos. El 26 de mayo de 2011 un grupo de antisociales destrozaron parte de su monumento ubicado en distribuidor Santa Rosa. Reseñas de la prensa local detallan cómo el rostro de la imagen recibió un disparo. El 14 de marzo de 2015 violentaron su museo y le robaron la corona, y un año más tarde una escultura de ella fue quemada en la avenida Lara.

Procesión de la virgen pastora en otros países

La diáspora venezolana ha llevado consigo la migración de parte de su cultura y la veneración de la Divina Pastora no escapa de esa realidad, tanto así que el domingo 12 de enero los connacionales en Santiago de Chile realizaron una procesión con una réplica de la virgen barquisimetana llevada desde Buenos Aires.

Procesión de la Divina Pastora en Chile. Foto: El Impulso

El recorrido, de un poco más de 2 kilómetros, se realizó desde la parroquia Latinoamericana hasta la Iglesia Santísimo Sacramento ubicada en la capital chilena. El año pasado se realizó una actividad similar en ese país.

Mientras tanto en Lima (Perú) cientos de devotos larenses salieron por tercer año consecutivo en procesión desde la iglesia de Santa Rosa de Lima hasta la parroquia de La Milagrosa en el distrito de Miraflores. En Ecuador y Argentina los venezolanos también organizan misas en honor a la virgen, aunque en menor medida.

Desde 2014 los fieles de la Divina Pastora en Sevilla (España), de donde es originaria, suelen realizar una procesión en simultáneo con la que se efectúa en Barquisimeto gracias a la permisología para realizar la actividad en esa ciudad que se logró con la ayuda de los frailes capuchinos. 

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