• El hacinamiento y las escasas medidas de higiene en los centros de reclusión del país podrían propiciar una alta fuente de contagio de enfermedades en las instalaciones penitenciarias

El 14 de marzo no todas las madres y esposas de los detenidos en los Centros de Detención Preventiva (CDP) ubicados en Caracas pudieron ver a sus parientes. Se suspendieron las visitas en la División Antiextorsión y Secuestros del Cicpc de El Hatillo y también en las sedes de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) ubicadas en Boleíta, El Valle y La Yaguara.

En 238 Centros de Detención Preventiva

224

Reclusos con tuberculosis

96

Reos con enfermedades respiratorias

289

Presos con desnutrición

El cese de visitas familiares responde a la medida preventiva de cuarentena tomada de las autoridades nacionales en vista de la llegada del coronavirus de Wuhan (Covid-19) a Venezuela, donde hasta este 15 de marzo se han confirmado 17 contagios.

La madre de uno de los detenidos en la PNB de El Valle, que prefirió el anonimato, explicó a la ONG Una Ventana a la Libertad (UVL) que, pese a que en ese calabozo permiten visitas a diario, este sábado les informaron que las mismas fueron suspendidas hasta nuevo aviso. 

«Yo casi todos los días veo a mi hijo por 30 minutos, pues pago 40.000 bolívares en efectivo, pero los policías nos dijeron que tienen que tomar medidas preventivas y, además, nos pidieron usar tapabocas, guantes, alcohol o antibacterial», afirmó el familiar.

Carlos Nieto Palma, coordinador general de UVL, indicó para El Diario que en el país 19.208 presos enfrentan condiciones precarias donde el hacinamiento supera el 200%. El Estado venezolano, por ende, no cumple con los estándares internacionales, pues debe haber al menos un custodio por cada 10 reclusos.

“El que los presos estén unos encima de otros hace que sea una fuente de propagación muy rápida del coronavirus. Hemos advertido que existen índices muy altos de tuberculosis en los Centros Preventivos de Detención o reclusos que tienen problemas en el sistema respiratorios. Por ello, si ellos reciben una visita a un recinto carcelario es probable que se contagien, sobre todo porque las defensas de estos presos están muy bajas, por la mala alimentación que tienen y esto los hace más propensos a contraer cualquier enfermedad”, dijo Nieto.
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Foto: La Silla Rota

En 2019 la organización pudo confirmar el fallecimiento de 192 reclusos en calabozos de los cuales 46 perdieron la vida por enfermedades, 40 por violencia entre reclusos, 16 por abuso policial, 34 en fugas y 21 por diversos motivos.

La primera causa de muerte por enfermedad reportada es la tuberculosis, luego están las muertes por enfermedades crónicas como hipertensión, cáncer y VIH, seguidas de enfermedades respiratorias. 

Nieto también recordó que en lo que va de 2020 al menos 9 presos han muerto en los centros penitenciarios Fénix y David Viloria del estado Lara.

“Estos presos no reciben ningún tipo de atención médica y la epidemia de tuberculosis es alarmante en estos centros que se han convertido en cárceles. Algunos presos están uno junto a otro privado de libertad que tiene tuberculosis. Suponiendo que una de las medidas que tome el sistema penitenciario sea suspender las visitas, ¿quién les va a dar comida? El único acceso que ellos tienen a la alimentación es porque se las traen sus familiares”, enfatizó el representante de la ONG. 

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El clamor por medidas humanitarias

Roberto Marrero, jefe del despacho del presidente interino Juan Guaidó, está aislado en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en El Helicoide, en Caracas. No ha podido ver la luz del sol desde hace un mes y en su celda de 2×2 no tiene acceso al agua corriente desde hace un año.

El político cumplió 30 días en el que solo ha podido tener contacto con sus custodios por estar en una celda de aislamiento, sin ventilación, pese a que sufre de asma.

“Roberto cumplió un mes sin poder tener contacto con los otros presos. En la última visita de sus familiares únicamente en un sitio donde no se puede hablar en privacidad porque sabemos que es un estudio de grabación. El Sebin monitorea cada palabra que decimos. Él está confinado a 23 horas y media al día a estar en una celda que ni siquiera tiene ventilación y corre el riesgo de estar expuesto a ser contagiado por coronavirus”, denunció Reynaldo Marrero, hermano del preso político, para El Diario. 

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El Helicoide | Cortesía

La juez que llevaba el caso, Isis Gutiérrez, fue destituida el 20 de diciembre de 2019 y hasta que no se asigne a un nuevo juez el caso estará interrumpido. Joel García, abogado de Marrero, aseguró que el comportamiento de Gutiérrez demostró imparcialidad y “eso no le conviene al régimen de Nicolás Maduro”.

A Marrero lo acusaron presuntamente de legitimación de capitales, asociación para delinquir, conspiración y ocultamiento de armas de guerra y explosivos. Desde el 21 de marzo de 2019 fue privado de libertad. 

“En vista de la declaración del coronavirus como pandemia, y que una de las prevenciones para no contraer esta enfermedad es lavarse las manos, estamos exigiendo una medida de casa por cárcel para preservar su salud. Sería un homicidio que Roberto contraiga esa enfermedad por la injusticia de estar en un lugar insalubre”, puntualizó su hermano.  

Medidas de protección

Mientras los casos del Covid-19 aumentan en el mundo, varios países han tomado medidas para evitar que se incremente el número de contagios, uno de los casos más extremos es el de Irán, donde el Gobierno liberó a 70.000 presos para evitar su propagación..

El jefe del Poder Judicial de la nación, Ebrahim Raisí, explicó este martes que se ha dado prioridad a aquellos con enfermedades crónicas.

España

Las Instituciones Penitenciarias de España, ampliadas ahora a todas las cárceles, implicarán la suspensión de todas las comunicaciones familiares de convivencia e íntimas de los presos. Solo se permitirán las ordinarias, debido a que se producen en locutorios separados por una mampara de cristal.

Únicamente se permite el acceso a personal funcionario, laboral y personal extrapenitenciario cuya labor sea imprescindible, por lo que queda excluida por tanto la entrada a voluntarios de ONG, entidades colaboradoras o profesionales acreditados, entre otros.

Asimismo, se suspenden los traslados entre centros, salvo aquellos que obedezcan a razones excepcionales, sanitarias o judiciales. Se cancelarán las salidas programadas, así como el resto de salidas tratamentales. 

Por el contrario, sí se mantienen los permisos penitenciarios y las salidas por aplicación del artículo 100.2 del reglamento. No obstante, todos los ingresos de libertad o de permiso tendrán que permanecer en observación sanitaria en módulos separados del resto de internos.

Argentina

La población bajo la lupa en Argentina está compuesta por unos 640 presos mayores de 65 años. La Cámara Federal de Casación Penal de ese país comunicó la necesidad de dar “trámite urgente” a las presentaciones de detenidos que integran este grupo de riesgo”. 

Por lo pronto, desde el Ministerio de Justicia, que tiene bajo su órbita al Servicio Penitenciario, dispusieron un protocolo de contingencia ante la pandemia mundial de coronavirus. Básicamente, contempla medidas de vigilancia sanitaria y prevención en concordancia con disposiciones del Ministerio de Salud. 

Los reclusos tendrán restricciones de los traslados y de visitas que hayan estado en países afectados por la pandemia o en contacto con personas que hayan presentado síntomas compatibles con coronavirus. 

En el protocolo establecido por el Ministerio de Justicia se dispone que ante la aparición de casos sospechosos habrá aislamiento en las celdas con puerta cerrada y ventilación. Según se estipula, se podrán aislar dos o más pacientes en una misma habitación respetando normas de aislamiento de contacto.

Grupos locales e internacionales de derechos humanos han denunciado las condiciones a las que hombres y mujeres han estado sujetos e indicaron que las prisiones de Venezuela tienen un largo historial de condiciones deplorables. Sin embargo, hasta la publicación de este reportaje, la ministra de Asuntos Penitenciarios, Iris Varela, no se ha reportado con respecto a este tema, mientras que los casos confirmados de pacientes con coronavirus siguen en aumento en el país.

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