• En El Diario conversamos con Andrea Varvaro, gerente de Alimenta la Solidaridad, para conocer sobre su labor en medio de la pandemia que afecta a Venezuela y el mundo

El coronavirus (Covid-19) que se ha esparcido por el mundo ha cobrado más de 100.000 vidas y mantiene paralizada a la sociedad, condenando a las personas a un confinamiento que aún no tiene signos de finalizar.

Aunque el Covid-19 llegó a Venezuela, y se han activado las medidas para afrontarlo, como la cuarentena social, existen áreas que no se pueden detener, como las ONG o fundaciones que se dedican a llevar comida a las comunidades más necesitadas, los servicios de distribución de alimentos, los centros de salud y los cuerpos de seguridad. 

Las ONG que trabajan para llevar alimento a las bocas de muchos niños y personas de comunidades populares, cumplen una tarea fundamental, debido que son estas personas de bajos recursos quienes pueden verse mucho más afectadas con esta situación.

En El Diario conversamos con la gerente de la Organización Alimenta la Solidaridad, la cual lleva comida a miles de niños en el país. 

Andrea Varvaro, gerente de Alimenta la Solidaridad, expresó que los comedores que tiene la organización en 14 estados del país siguen operando bajo dos premisas.

Beneficio nacional. En Venezuela están funcionando 107 comedores, en 14 estados del país. Atienden a más de 14.000 niños.

La primera es que han aumentado y promovido mayores niveles de higiene y salubridad, así como mecanismos de control.

Han dado tapabocas, guantes y desinfectantes a las personas que trabajan en los comedores, al igual que han generado una campaña de sensibilización para educar a la población sobre lo que es el Covid-19, cómo prevenirlo y qué mecanismos tomar para evitar el contagio.

La segunda es sobre el funcionamiento de los comedores, para promover el tema del distanciamiento social, los niños no están comiendo en los espacios previsto para eso, sino que junto a sus padres recogen la comida y la consumen en sus hogares.

Las madres están cocinando en grupos de máximo tres personas para dar cumplimiento a las medidas sanitarias.

“En Alimenta la Solidaridad hacemos énfasis siempre en que los niños tienen alimentos en el comedor, porque es la única manera de garantizar al cien por ciento que es el niño quien se está comiendo la comida; sin embargo, en este momento evidentemente escapa de nuestras manos porque la prevención es el bien superior que está predominando actualmente”, detalló Varvaro.

Agregó que las madres encargadas están constantemente generando la sensibilización a los padres para recordarles que la comida es de lo niños.

Organización Alimenta la Solidaridad

Fue fundada en 2016 por Roberto Patiño. La ONG tiene como misión desarrollar soluciones sostenibles a los problemas alimenticios de las familias venezolanas, proporcionando un almuerzo diario a niños en situación de riesgo nutricional como consecuencia de la crisis humanitaria que vive el país.

Varvaro indicó que en vista de la cuarentena social la demanda ha aumentado notablemente más que la inasistencias. En el momento actual que vive el país y la crisis agravada en temas alimenticios en las comunidades, son muchos más los niños que van a los comedores pidiendo apoyo. “Sin embargo, en este momento, no tenemos la capacidad de atender más niños” de los registrados hasta el momento.

La movilización de los niños y padres para buscar las comidas que brindan en los comedores de Alimenta la Solidaridad no se ha visto afectada por la cuarentena, debido que estos centros están en zonas cercanas a donde vive la gente beneficiada.

En este momento, la resiliencia que ha demostrado el venezolano a nivel comunitario ha sido inmensa y admirable, cuando pensamos que la cosas se ponen más difíciles y el reto cuesta arriba, han demostrado que es cuando más capacidad de actuación tienen para hacerle frente a la crisis”, enfatizó Varvaro.

La sociedad civil también ha brindado su apoyo

Varvaro puntualizó que las escasez de la gasolina generó una situación muy complicada en el país y que la organización debe cumplir con la distribución de alimentos semanalmente. 

Relató que el 9 de abril, en el estado Carabobo, no tenían forma de distribuir la comida, por falta de combustible, por lo que un grupo de ciclistas se organizó para ayudar a entregarlas.

“Esto es una demostración de que parar nunca es una opción, sino que más bien esta crisis nos hace más fuertes”, señaló.

Asimismo, explicó que en Aragua ha sido caótico el tema del combustible, pues la semana pasada tuvieron que apelar a la sociedad civil para que los apoyara. “En Táchira la situación es compleja, al igual que en Zulia, Anzoátegui y Lara”, agregó.

La escasez de la gasolina ha afectado a todos los estados, sin embargo la capital tiene un poco más de acceso, de acuerdo con ella.

Fallas en los servicios básicos no son un impedimento

El gas también ha sido un problema para los comedores que brinda la organización, unos están cocinando a leña porque no tienen acceso a ese servicio.

Además, las fallas en el servicio de agua las padecen casi todo el año. Aún así las madres siempre están organizadas para hacer frente y resolver.

Andrea Varvaro precisó que los aportes han aumentado, cuentan con muchas empresas solidarias que han ayudado a visibilizar el problema en sus redes y han ayudado a levantar la voz para sumar personas que apoyen. 

“El apoyo ha sido muy bueno en estos momentos”, concluyó.

Las fundaciones no detienen sus comedores por la cuarentena

La fundación Comparte por una Vida mantiene su labor de brindar alimentos a niños en varios estados del país, cumpliendo con las medidas de sanidad. En los comedores trabajan solo dos personas y las comidas son servidas en los envases que llevan los padres para que sus niños las consuman en casa.

En Ciudad Guayana, estado Bolívar, la Fundación Me Diste de Comer sigue trabajando a pesar de la cuarentena y la crisis de la gasolina. Ampliaron las medidas de seguridad sanitaria tanto para las cocineras como para los beneficiarios. 

En los cuatro comedores que mantienen: tres en San Félix y uno en Unare, se están entregando cerca de 450 almuerzos en envases para llevar, no solo a niños sino también a ancianos y familias de escasos recursos.

Aunque el país esté en cuarentena y con problemas constantes en los servicios básicos, la labor de estas fundaciones es brindar la ayuda no solo a los pequeños de la sociedad, sino también a las personas de bajos recursos, quienes ya vienen afectadas por la crisis socioeconómica que vive Venezuela.

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