• Este 27 de junio se conmemora el Día del Periodista en Venezuela. En esta oportunidad la celebración se desarrolla en medio de una pandemia que representa mayores retos para la profesión. Foto principal: AFP

Restricción de la libre circulación, mayor control sobre la información por parte del régimen, calles vacías, riesgo latente de contraer covid-19, así como la intensificación de una crisis sanitaria, política y social es parte de la realidad que debe enfrentar el periodismo venezolano en 2020.

La forma en la que los comunicadores sociales ejercen su profesión sufrió un giro radical después del 13 de marzo, día en el que se dieron a conocer los primeros casos de coronavirus en el país. 

Foto: Víctor Salazar

Este 27 de junio se celebra el Día del Periodista en Venezuela, pero en esta oportunidad se desarrolla en un contexto único para los profesionales que diariamente registran los sucesos de interés nacional.

“Los primeros días del confinamiento me impactó mucho ver la entrada hacia Petare tomada por un gran número de funcionarios de seguridad y una carpa militar en el hospital Pérez de León mientras había gente afuera esperando para ser atendida por un médico. Fue algo que me hizo darme cuenta de que era cierto lo que estaba pasando”, relató para El Diario, Luis Gabriel Patiño, reportero de Vpi Tv y de Unión Radio, sobre la cuarentena.

¿Por qué se celebra el Día del Periodista? En conmemoración del 27 de junio de 1818, fecha en la que se publicó el Correo del Orinoco, primer periódico de Venezuela.

Observar el contraste de cómo una parte de la población puede lavarse las manos a diario, usar tapabocas y resguardarse en sus hogares; mientras que otros viven en situación de calle sin recibir respuesta de ningún organismo y, por lo tanto, están más expuestos a contraer covid-19, marcó a Patiño, que debe hacer recorridos por la ciudad de Caracas para sus reportes diarios. 

Imagen del 7 de mayo en Caracas. Foto: Fabiana Rondón

Además de la posibilidad de contagiarse, los reporteros de calle deben lidiar con detenciones, acoso o agresiones por parte de funcionarios de cuerpos de seguridad del Estado. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) ha registrado hasta la fecha 40 hechos de este tipo, la mayoría de ellos en estaciones de servicio de gasolina o protestas.

Cronología de agresiones a periodistas durante la cuarentena I

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El 16 de marzo un efectivo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) impidió el acceso de la reportera Mariana de Barros a Caracas.

El 16 de marzo la Policía Municipal de Caracas detuvo a la periodista Ariadna García y a la fotógrafa Tairy Gamboa mientras hacían un recorrido en Catia para reflejar cómo transcurría la cuarentena.

El 21 de marzo funcionarios de las FAES sacaron de su casa al reportero Darvinson Rojas, lo detuvieron y fue liberado 12 días después.

El 24 de marzo la periodista Rosalí Hernández fue detenida por funcionarios de las FAES y estos le borraron su material de trabajo.

El 24 de marzo la comunicadora Beatríz Rodríguez, directora del Diario La Verdad de Vargas, fue sacada de su casa y detenida por la Policía de La Guaira por informar sobre casos de covid-19.

El 25 de marzo fue detenido el periodista Yarnaldo Tovar, corresponsal del medio peruano 360 grados internacional, a las afueras del hospital de Coche en Caracas mientras realizaba su labor informativa. Los funcionarios le quitaron el celular.

El 26 de marzo fue detenido Alexander Zerlin, periodista de Rumbera 94.7 FM, en el estado Cojedes. Un guardia nacional lo acusó de hacer “un alboroto” en una estación de servicio.

El 2 de abril el comandante de la GNB Reinaldo Reyes citó al periodista Adán Contreras para hablar sobre una publicación y el supuesto sobrevuelo de un dron en el municipio Tovar del estado Mérida.

El 7 de abril fueron detenidos la periodista Mayerlin Villanueva y el fotógrafo Luis Cobaría de La Prensa de Táchira cuando intentaban acceder a las instalaciones del cuerpo de bomberos de San Antonio. Decomisaron su equipo y borraron las fotos.

El 14 de abril fue detenido por la Guardia Nacional el periodista y director de TV local, Arnaldo Sumoza, en Guárico. Se encontraba filmando videos en una protesta por agua.

El 15 de abril tres funcionarios del Conas y tres civiles se llevaron de su casa, en San Fernando de Apure, al periodista Eduardo Galindo Peña para que rindiera declaraciones sobre una publicación en su portal web Senderos de Apure.

El 16 de abril el periodista Sergio Novelli, quien se encuentra en Estados Unidos, denunció que una comisión del Dgcim allanó su casa en Venezuela. Se llevaron cuatro computadoras y cinco teléfonos.

El 16 de abril el periodista Elvis Rivas fue detenido por la guardia nacional al terminar su jornada laboral.

El 23 de abril fue detenido el locutor Hidalgo Rincón por funcionarios del Conas en el estado Zulia, luego de salir de una canal de televisión.

El 25 de abril fue detenido por la GNB el periodista Ovidio Mora y su esposa en el estado Delta Amacuro. El hecho ocurrió cuando Mora llevaba comida a su hijo.

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Cronología de agresiones a periodistas durante la cuarentena II

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El 4 de mayo funcionarios de la Dgcim intimidaron al equipo del diario Nueva Prensa en el estado Bolívar, luego de que la periodista Katiuska González tomara una foto en una estación de servicio.

El 7 de mayo milicianos le impidieron la entrada a la periodista Eliana Palencia a un hospital en Falcón, donde iba a entrevistar a una enfermera.

El 8 de mayo Rolando Rodríguez, chofer del diario La Prensa de Lara, fue detenido por funcionarios de la GNB en la estación Don Lau de Barquisimeto cuando filmaba un video.

El 11 de mayo ocho efectivos de la GNB obligaron al periodista Luis López, de La Verdad de Vargas, a borrar el material de la protesta de médicos que cubría en la avenida Soublette de La Guaira.

El 14 de mayo fue detenido el reportero Jesús Segovia por un funcionario de la GNB en la estación de servicio de La India en Caracas. Le quitaron el celular para borrarle fotos y conversaciones de WhatsApp.

El 16 de mayo fue sacado de su casa en Mérida el periodista Daniel Molina por una comisión de la GNB.

El 19 de mayo los reporteros gráficos Milton Moreno, de Palpitar Trujillano, y Alexander Viloria, de Diario Los Andes, fueron obligados por funcionarios del Cicpc y policía a borrar imágenes de un suceso al que daban cobertura en Valera, estado Trujillo.

El 21 de mayo la periodista Marialejandra Meléndez fue detenida y amedrentada por funcionarios de la GNB y personal del hospital Dr. Raúl Leoni en San Félix. La reportera realizaba fotos de la fachada del centro cuando fue abordada por los funcionarios.

El 22 de mayo funcionarios de la GNB borraron el material del reportero gráfico Andrés Rodríguez y revisaron los equipos de otros dos fotógrafos que documentaban la ocupación de las instalaciones de Directv.

El 23 de mayo un funcionario de la Policía de Guárico amenazó al locutor Adixon Hernández, luego de que grabara una denuncia de productores agropecuarios en una estación de servicio.

El 25 de mayo un funcionario de la GNB agredió y golpeó al periodista Danilo Sarmiento en Pueblo Nuevo, estado Falcón. El reportero cubría una protesta por agua.

El 26 de mayo la reportera Carolain Caraballo fue grabada por dos sujetos cuando hacía tomas en el llenadero de cisternas de Lomas del Ávila. Un PNB le pidió sus credenciales y le dijo que podía grabar, pero las personas insistieron en amedrentarla.

El 27 de mayo Pedro García, periodista de UniTV, en Nueva Esparta, fue amenazado con ser detenido por el coronel GNB encargado de la estación de servicio Virgen Del Valle. El funcionario le borró las grabaciones y fotos de su teléfono.

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Cronología de agresiones a periodistas durante la cuarentena III

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El 1° de junio Yelitza Figueroa, corresponsal en Lara del Centro de Comunicación Nacional de la Presidencia (e), fue objeto de censura cuando un guardia nacional le impidió grabar en una estación de servicio en Barquisimeto.

El 1° de junio Eduard Rojas, director de la emisora Tremenda 105.7, fue sacado de su casa y detenido por una comisión de la GNB en Mérida.

El 1° de junio fue detenido por funcionarios policiales municipales el directivo y conductor de Mágica 93.3FM, Jorge Cortez, en Ciudad Ojeda, estado Zulia. El hecho ocurrió cuando Cortez grababa testimonios en la estación de servicio de central de las Morochas.

El 2 de junio militares intentaron quitarle el teléfono a la reportera gráfica Lizaura Noriega, del Portal Noticias en Zulia, la periodista registraba la militarización del Hospital Universitario en Maracaibo cuando la abordaron y pretendieron meterla al Hospital a la fuerza.

El 3 de junio un funcionario de la GNB intentó intimidar a la periodista María Fernanda Bolívar en el estado Anzoátegui. El hecho ocurrió cuando la periodista documentaba la situación en una estación de servicio.

El 3 de junio funcionarios de la GNB prohibieron a equipos reporteriles de El Informador y PromarTV grabar en una protesta por gasolina en Cabudare, estado Lara.

El 4 de junio Carol Romero, periodista de la emisora Candela 91.9 FM, fue golpeada y detenida por funcionarios GNB luego de grabar un altercado entre guardias y civiles en la estación de servicio del kilómetro 7 de El Junquito de Caracas. Fue luego de más de 30 horas de detención arbitraria.

El 5 de junio funcionarios de la Dgcim detuvieron al equipo de Vpi Tv en la estación de servicio de Chuao en Caracas.

El 5 de junio funcionarios de la Guardia Nacional obstaculizaron labor de las reporteras Virginia Serrano del diario El Tigrense y Shiley Gómez de radio Fe y Alegría en Anzoátegui. Estaban dando cobertura a una protesta en el sector norte de El Tigre donde la población exigía la entrega de cajas CLAP.

El 5 de junio la Policía de Guárico detuvo al reportero gráfico independiente Carlos Padilla por fotografiar una protesta.

El 18 de junio fueron detenidos los periodistas Mimi Arriaga (coordinadora del portal web 800 Noticias) y Marco Antoima. El 22 de junio les fueron imputados delitos previstos en la denominada Ley contra el odio.

El 24 de junio funcionarios la Policía de Bolívar arrebataron el celular al corresponsal de Vpi Tv en Anzoátegui, José Ramírez, y luego lo obligaron a borrar imágenes de una detención en el Bulevar 5 de Julio en Barcelona.

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Más allá de la pandemia

El reportero Luis Gabriel Patiño considera que una característica del periodista es que puede adaptarse a las situaciones de crisis y dar una buena cobertura de los hechos, a pesar de los obstáculos. 

Creo que el periodista venezolano siempre tiene la disposición de dar lo mejor de sí hasta en los peores momentos y eso es algo que disfruto mucho”, indicó el comunicador.

Sin embargo, ser periodista no siempre estuvo en los planes de Patiño. Luego de graduarse de bachiller en el Colegio Italo-Venezolano de Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, enfrentó el dilema de decidir entre la carrera de Arquitectura o la de Comunicación Social. 

Luis Gabriel Patiño

Para su familia, el periodismo era una carrera sin futuro, por lo que había pensado en descartarla, pero al ver el pénsum de Arquitectura decidió, en último momento, inscribirse en Comunicación Social. 

Luego de cinco años se graduó como licenciado en esa profesión (mención corporativo), pero su primera experiencia profesional fue en televisión, algo que, según comenta, marcó toda su carrera. 

Tras varios años como reportero en la región oriental, recibió en 2019 una oferta para ser ancla del noticiero de fin de semana en Globovisión. Aprovechó la oportunidad y viajó a Caracas, ciudad donde continuó como reportero del Circuito Unión Radio. En enero de 2020 se retiró de Globovisión para formar parte del equipo de Vpi Tv. 

No todo ha sido fácil. Llegar a Caracas sin conocer a nadie y siendo yo también un desconocido para todos es muy duro. Más allá de que sabía quién era mi jefe directo cuando llegué, uno no puede estar seguro de quién puede ser una mano amiga en momentos así”, expresó.

El Caracas su vida laboral se hizo cada vez más activa, por lo que dejó su entretenimiento y momentos de ocio a un lado por mucho tiempo. Admite que le agrada la persona en la que se convirtió, pero a veces siente que necesita un respiro. 

Patiño cree que una de las situaciones más difíciles que viven los periodistas venezolanos es ser víctimas de abusos por parte de jefes y directores de medios de comunicación. Considera que las personas que ejercen estos roles deben ser conscientes que están a cargo de seres humanos que también se cansan, enferman y cometen errores.

Ataque a la prensa en cuarentena

60

hechos registrados

40

ocasionados por funcionarios

10

en estaciones de servicio

“Es muy duro que venga un jefe de un medio a pegar cuatro gritos a quien cometió un error que, en la mayoría de los casos, se puede enmendar. Además que quienes se llevan la peor parte somos los periodistas que pateamos la calle y nos exponemos a diario”, añadió. 

Destacó que ha tenido más experiencias buenas que malas en los medios de comunicación y que sus compañeros y jefa de Unión Radio han sido como una familia que encontró en Caracas. 

Con ganas de seguir sumando momentos únicos en su camino como periodista, Patiño es un representante del gremio que lucha por defender la información y la veracidad en un país dominado por la censura. Así como otros colegas, está enamorado de su profesión.

El reto más grande del periodismo venezolano

Marco Ruiz, secretario general del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Prensa (SNTP), asegura que el mayor obstáculo para el ejercicio del periodismo es la “dictadura de Nicolás Maduro”, que no permite a los periodistas trabajar en un país democrático y en el que la crítica está prohibida. 

“Quienes manejan el poder no soportan la disidencia ni el cuestionamiento, más bien refuerzan un modelo en el cual se niegan las garantías para el ejercicio de los derechos de todos los ciudadanos. En ese contexto son muchísimas las restricciones que tenemos los periodistas venezolanos para el ejercicio de nuestra profesión”, indicó el periodista en entrevista para El Diario

Marco Ruiz. Foto: Caraota Digital

Explicó que los voceros del régimen han normalizado el discurso que criminaliza a los periodistas y medios de comunicación por cumplir las funciones de denunciar e informar. Añadió que estos políticos se apoyan de un “amplio catálogo de leyes” que obstruyen la labor de los medios y promueven la censura. 

Entre algunos de esos textos incluyó a la Ley de responsabilidad social en radio, televisión y medios electrónicos, la Ley de telecomunicaciones y el Código Orgánico Procesal Penal, que abordan el tema de los medios de comunicación, según dijo, con un “criterio de perseguir y castigar”. 

Ruiz insistió en que una medida que dejó herido el periodismo nacional fue la monopolización de los medios impresos a través de la importación y nacionalización de papel. “Se premia y se castiga a los periódicos de acuerdo a la línea editorial que tengan”, 

La dificultad más grave y más reciente que enfrentan los periodistas son los bloqueos selectivos contra medios de comunicación digitales, lo que viola el derecho al libre acceso a Internet”, añadió.

El secretario del SNTP señaló que la presencia de la pandemia por covid-19 en Venezuela ha empeorado las condiciones para los periodistas, debido a que, según comenta, el régimen ha centralizado la información sanitaria y criminaliza a quien acude a fuentes “no oficiales”. 

“Se pretende establecer una línea única de información, a través de un guion que se lee todos los días en los canales del Estado”, sentenció.

Doble encierro. El SNTP ha registrado más de 30 detenciones a comunicadores sociales por buscar información en estaciones de servicio, centros de salud, y mercados populares.

Dijo que el amedrentamiento en contra de profesionales y trabajadores de salud por ofrecer declaraciones a periodistas también reduce el número de fuentes a la que pueden acudir los medios. 

Para este 2020 Ruiz considera que el reto más grande del periodismo es subir la cuesta de la censura que, a su juicio cada día es más alta. “Cada vez conoce mecanismos más sofisticados y que cada vez denota más la intención definitiva de silenciar a los medios que quedan y a los nuevos que han surgido precisamente frente al acorralamiento de los medios tradicionales”.

El vocero del SNTP insiste en que los periodistas venezolanos seguirán luchando por vencer esos obstáculos durante la pandemia del coronavirus y en lo que está por venir en el futuro, siempre con la premisa de que el periodismo debe buscar la verdad y ejercer contraloría social para que los ciudadanos puedan estar mejor informados.  

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