• El vocalista de Soda Stereo falleció el 4 de septiembre de 2014, tras cuatro años en coma. La leyenda del rock latino cantó por última vez en Caracas, donde debió ser hospitalizado horas después por un ACV. Foto: Cortesía Leo Ramírez/Getty Images

El temblor pasó, pero él no despertó. El 4 de septiembre de 2021 se cumplen siete años de la muerte de Gustavo Cerati, considerado uno de los máximos iconos del rock en español. La partida fue larga, marcada por un coma de cuatro años y una despedida que empezó desde un escenario en Caracas.

Junto a Zeta Bosio y Charly Alberti, el vocalista de Soda Stereo creó un fenómeno que agitó para siempre la música no solo de Argentina, sino de todo el continente. Con siete discos de estudio y muchos más recopilatorios y en vivo, batieron récords de ventas, además de ser la primera banda de rock hispanohablante en hacer una gira por toda Latinoamérica. Una voz y sonido que fueron referentes para los grupos que vinieron después.

El 11 de agosto de 2021, día en el que Gustavo Cerati habría cumplido 62 años de edad, se publicó un videoclip inédito del tema “No te creo”, de su tercer disco Siempre es hoy. Fue como si el artista hubiera revivido por un instante para hacer una última aparición en la pantalla. Al video se sumó el 25 de agosto el estreno en YouTube el documental Ahí vamos, con imágenes de sus giras entre 2006 y 2007, así como metrajes exclusivos y comentarios de los músicos que lo acompañaron.

Me verás volver

Con un “Gracias totales”, Cerati cerró un ciclo de 15 años al lado de Soda Stereo. Se despidieron el 20 de septiembre de 1997 en el Estadio Monumental de Buenos Aires, con “De música ligera”, tema convertido en todo un himno de la banda. Fue un final feliz, sin traumas, que incluso les llevó a hacer la gira de reencuentro Me verás volver en 2007, aunque sin expectativas de un regreso definitivo.

Como solista, el músico había cosechado una exitosa carrera que inició en la década de los noventa con los discos Amor Amarillo (1993) y Bocanada (1998). En el nuevo siglo se consagró con Siempre es hoy (2002) y Ahí vamos (2006), este último dejando canciones como “Crimen”, “Lago en el cielo” o “Adiós”. 

Gustavo Cerati durante la gira "Ahí vamos", en 2006
Cerati durante la gira «Ahí vamos», en 2006. Foto: Cortesía

En 2009 Gustavo Cerati lanzó su quinto álbum de estudio, Fuerza Natural. Logró disco de platino en Argentina con más de 20.000 copias vendidas en su primera semana. Fue un proyecto ambicioso, en el que su creador planeaba lanzar un videoclip de cada canción para armar una historia al estilo de las road movies. Solo se estrenaron los videos de “Dejá Vu” y “Rapto”, mientras los de “Magia” y “Cactus” fueron cancelados tras el problema de salud de Cerati.

Habla justamente de las fuerzas naturales internas y externas, las invisibles y las cotidianas. También tiene mucho campo, mucha pampa. Gran parte de la lírica la escribí en una chacra que tengo en José Ignacio, Uruguay. Es como un compendio de mi carrera, pero expansivo; no es una suma de clichés, pero están”, declaró Cerati sobre el disco.

Fuerza Natural tuvo una gira que se dividió en dos tramos. El primero, en 2009, llevó al músico a recorrer México, iniciando en Monterrey el 19 de septiembre. Le siguieron Chile, Uruguay y Argentina. En el segundo, en 2010, recorrió Perú, Estados Unidos, México nuevamente y Colombia, cerrando con un único concierto en Venezuela. Había un tercer tramo que nunca se realizó, y estaba programado para octubre de 2010 en varias ciudades de España. 

En la ciudad de la furia

Gustavo Cerati llegó a Caracas el 14 de mayo de 2010 para el último concierto de la gira. Esa noche estuvo en el club Moulin Rouge, en Sabana Grande, y luego regresó a su hotel. Al día siguiente, si bien manifestó sentir un poco de dolor de cabeza, todos lo asumieron con normalidad. No era tan fuerte como para despertar sospechas.

Del show celebrado el 15 de mayo en el estadio de fútbol de la Universidad Simón Bolívar (USB) solo quienes estuvieron presentes pueden atesorar la emoción que inundaba el ambiente. La experiencia de haber visto, sin saberlo, por última vez al ídolo argentino. Aunque ya había venido antes a Venezuela, la última vez que congregó a tantas personas fue el 29 de noviembre de 2007 en el estacionamiento de La Rinconada, en la gira Me verás volver. Sin embargo, algunos fans relatarían después, quizás intentando buscar algún augurio, que Cerati se agarró una vez la parte de atrás de la cabeza con algo de incomodidad. No hubo más signos durante el resto de la noche.

Gustavo Cerati durante el concierto en el estadio de fútbol de la USB
Cerati durante el concierto en el estadio de fútbol de la USB. Foto: Cortesía

El concierto comenzó con “Fuerza Natural” y cerró con “Lago en el cielo”. Fue la última canción que Cerati pudo cantar en vida. “Bueno, ¿dónde va a ser la rumba?”, bromeó luego de terminar con un solo de guitarra. Se despidió de Caracas y bajó a los camerinos con el resto de los músicos, donde fumó un cigarrillo.

“Terminamos el show y lo fui a saludar al camarín. Y yo ahí lo vi muy pálido. Estaba cerca de mí y le dije: ¿te sentís bien?”, contó en una entrevista el sonidista Adrián Taverna. Cerati negó sentirse mal, pero al momento de tomarse una foto con su banda, comenzó a descompensarse, incapaz de articular palabras. Minutos después un asistente lo encontró tendido sobre el sofá.

Bomba de tiempo

“Informamos que luego de finalizar el show de anoche, Gustavo sufrió una descompensación por una subida de presión debido al estrés y agotamiento, de la que se está recuperando favorablemente”, dijo el comunicado publicado en las redes sociales del artista después del incidente. 

Cerati fue trasladado al Centro Médico Docente La Trinidad, donde en un principio no pudo ser atendido debido a un corte de luz. De acuerdo con Infobae, llevaron al músico a otras clínicas a realizar estudios hasta que regresó la electricidad. Al volver, los médicos de inmediato determinaron que se trataba de un accidente cerebro vascular (ACV). Aunque lograron estabilizarlo, ya había entrado en estado de coma. El 18 de mayo ameritó una cirugía.

El neurólogo Vladimir Fuenmayor confirmó que el músico había sufrido un evento vascular isquémico, con afasia de expresión. El déficit neurológico producido por la disminución del flujo sanguíneo en su cerebro fue tan grave que aún de haber despertado, le habría sido imposible recuperar el habla y sus funciones motrices.

Mucho se ha especulado sobre los detonantes del ACV, desde los excesos del rockero hasta hábitos poco saludables como el cigarrillo y la obsesión por el trabajo. Lo cierto es que Cerati padeció por años de hipertensión, además de un cuadro de trombosis que le obligó a posponer varias presentaciones en 2006. 

La madrugada del 7 de junio de 2010 un avión ambulancia salió del aeropuerto internacional de Maiquetía para repatriar a Cerati a Argentina. Fue ingresado en la clínica ALCLA de Buenos Aires, donde pasó en cama los siguientes cuatro años. Aunque se mantuvo una esperanza que florecía con cada leve movimiento o gesto del paciente, poco se pudo hacer luego.

En abril de 2014 la madre de Cerati, Lilian Clark, dijo: “Está entero. No sufre para nada, así que ahí estamos, al pie del cañón, esperando el milagro”. El ex líder de Soda Stereo fue declarado muerto la mañana del 4 de septiembre, por un paro respiratorio. El director de la clínica, Gustavo Barbalace, aseguró que el cantante se fue pacíficamente, en un momento donde no había nadie en su habitación. Simplemente dejó de respirar.

Cae el sol

La muerte de Gustavo Cerati coincidió con el día de los Premios Gardel 2014, que galardonan lo mejor de la música argentina. Esa noche el ambiente, sin celebraciones, estuvo lleno de homenajes y respeto hacia la leyenda del rock.  El funeral fue el 5 de septiembre, en el Palacio de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. El luto también recorría las calles entre los fans congregados alrededor del edificio.

La entonces presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, decretó dos días de duelo nacional con banderas a media asta. Los exmiembros de Soda Stereo, especialmente Zeta Bosio y Charly Alberti, acompañaron a la familia en el velorio. Su carroza fúnebre paseó por diferentes avenidas en su camino al cementerio de La Chacarita, donde fue enterrado tras una ceremonia privada.

Funeral de Gustavo Cerati
Foto: Luis Ignacio Roncoroni/EFE

Figuras como Charly García, Dante Spinetta (hijo de Luis Alberto Spinetta) o Miguel Mateos estuvieron presentes en el funeral. Otros como Andrés Calamaro, Fito Páez, Joaquín Sabina, Shakira, Juanes, Ricky Martin y Residente también expresaron sus condolencias. Era un duelo internacional en la música latina.

Un dato curioso es que si bien Cerati no era asiduo seguidor del fútbol, se consideraba hincha del Racing Club de Avellaneda. Justamente en 2014 el equipo ganó el campeonato de Primera División de Argentina, título que dedicaron al músico.

Adiós

El documental de Netflix Rompan todo (2020) dedica a la Sodamanía el capítulo titulado “Rock en tu idioma”. No es para menos. Con Soda Stereo el rock argentino salió de su enclaustramiento y atravesó las fronteras de toda la región. Se convirtió en un fenómeno que movió legiones de fanáticos y marcó el comienzo del apoyo de las grandes casas disqueras a las bandas que tocaban en español. Grupos como Enanitos Verdes, Café Tacuba o Maná lograron un espacio de proyección internacional gracias a esto.

Del mismo modo, tanto con Soda Stereo, como en solitario, Gustavo Cerati es considerado el tercer eslabón de la trinidad del rock argentino, junto a Charly García y Luis Alberto Spinetta. Siendo el más joven de los tres, se convirtió en un parteaguas generacional entre la contracultura predominante en la década de los setenta, y los nuevos sonidos de los ochenta y noventa. Temas como “Persiana Americana”, “Cuando pase el temblor” y “Ella usó mi cabeza como un revólver” todavía son coreados en fiestas desde México hasta la Patagonia.

Siete años después de su partida, Gustavo Cerati puede verse como una figura inalcanzable y claroscura, pero para nada fuera de foco. Mientras haya personas capaces de reconocer la melodía inicial de “De música ligera”, su legado seguirá vigente. Y en el viento perdurará el eco de la última canción que interpretó en Caracas: “Vamos despacio/ para encontrarnos/ El tiempo es arena en mis manos/ Un lago en el cielo/ es mi regalo”.

Funeral de Gustavo Cerati
Foto: Cortesía
Noticias relacionadas