• La atención temprana y oportuna a niños, niñas y jóvenes con discapacidad se dificulta en el país por los altos costos y la falta de condiciones en el sistema público 

Las personas con discapacidad en Venezuela se enfrentan a múltiples desafíos más allá de sus condiciones. La crisis humanitaria, política y social ha hecho que los servicios de atención pública colapsen y acceder a ellos es cada día más complejo. 

Algunas situaciones relacionadas con la pandemia por covid-19 pusieron en evidencia esta falta de inclusión. La Confederación de Sordos de Venezuela (Consorven) denunció esto en reiteradas ocasiones cuando sus representantes notaron la ausencia de información sobre prevención y bioseguridad para personas con discapacidades. 

Día Internacional de las Personas con Discapacidad

La Organización de Naciones Unidas (ONU) declaró el 3 de diciembre como Día Internacional de las Personas con Discapacidad en el año 1992 con el objetivo de promover los derechos y el bienestar de quienes viven con alguna discapacidad.

Un ejemplo de ellos fue la inexistencia de intérpretes de lengua de señas en los anuncios y comunicaciones oficiales sobre el covid-19. Solo algunas de las propagandas sobre jornadas de vacunación impulsadas por el Ministerio de Salud tenían esta herramienta. 

Esta organización realizó recientemente una encuesta a personas con distintas discapacidades sobre si se habían vacunado. En la consulta hallaron que 9 de cada 10 personas de este grupo no fueron vacunadas contra el covid-19. el mismo promedio de personas negó tener información suficiente de las jornadas de inmunización. 

Atención adecuada y terapias 

Esta falta de accesibilidad no es algo que llegó con la pandemia. En Venezuela, al igual que en varios países de Latinoamérica, todavía hay obstáculos para acceder a diagnósticos y terapias adecuadas para ciertas discapacidades, así lo aseguró Jason Ochoa, coordinador de psicología de Autismo Dejando Huella en entrevista para El Diario. 

Cuando una persona con discapacidad busca apoyo significa que su grupo familiar también requiere una intervención. En un país como Venezuela se presentan muchas limitaciones a la hora de encontrar instituciones con servicios que apoyen a toda la familia, con tratamientos actualizados para realmente lograr que esa persona pueda valerse por sí misma”, expresó.

Ochoa explicó que cada discapacidad es distinta, puede representar alguna alteración en un sentido o en el desarrollo cognitivo. Cualquiera de ellas puede comprometer la independencia y la autonomía para realizar actividades de la vida diaria. Agregó que el objetivo de una atención temprana es lograr esa independencia. 

El psicólogo comentó que los niños y niñas que están dentro del espectro autista necesitan recibir atención integral que involucre a su círculo familiar desde temprana edad. 

Foto: Terapia Ocupacional Pediátrica

“En Venezuela es muy difícil encontrar unos canales que puedan asistir a las familias, eso hace que el diagnóstico sea tardío y se dilatan muchos los tiempos de asistencia y tratamientos”, añadió. 

Alegó que cuando las terapias no se hacen con una alta intensidad y frecuencia es difícil consolidar esos logros con el tiempo. 

Educación y conciencia sobre las personas con discapacidad

El especialista indicó que, de acuerdo con su experiencia, el sistema educativo venezolano tiene deficiencias al abordar y trabajar con niños, niñas y jóvenes con discapacidad. Esto pese a que existen programas de educación especial. 

Señaló que en el país se debe reforzar el entrenamiento a las instituciones y personal docente para ampliar la conciencia sobre ciertas discapacidades. 

Es muy importante reforzar esta formación en todas las áreas porque ciertamente se ha perdido un poco esta conciencia sobre el autismo y otras discapacidades. Nosotros siempre estamos haciendo campañas con Dejando Huella buscando generar ese impacto”, afirmó Jason Ochoa.

El experto en salud mental insistió en la importancia de brindar esas herramientas a servidores públicos como policías, bomberos y paramédicos. 

“Si estas personas tienen, por ejemplo, un mínimo conocimiento del espectro autista al dirigirse a ellos pueden manejar ciertas situaciones. De los contrario, podrían ser muy autoritarios y detonar algunos comportamientos que se interpreten como una conducta delictiva o de riesgo”, detalló. 

Una conducta agresiva frente a alguna persona con este tipo de discapacidad que además esté ansiosa o asustada causaría una respuesta inadecuada. Por esto sugirió que las instituciones públicas deberían contar con información de reconocimiento a personas con discapacidad y sus familiares. 

Cómo debe ser la atención temprana y multidisciplinaria

Ochoa aclaró que cada discapacidad debe atenderse de forma diferenciada. Sin embargo, en el caso de los trastornos de desarrollo cognitivo resaltó que lo ideal es trabajar desde los primeros años de edad. 

En el diagnóstico de autismo se habla de una alteración del desarrollo de ciertas áreas relacionadas con la interconectividad del cerebro como un desarrollo atípico del sistema nervioso central. Cuando nosotros realizamos terapia en los primeros años de vida, cuando la plasticidad del cerebro tiene toda la capacidad de poder regenerar o compensar esas áreas que de repente vinieron un poco defectuosas, ya aprovechamos lo que son los periodos críticos de la infancia”, argumentó.

Además de ser temprana, la atención del espectro autista debe ser multidisciplinaria. En los equipos de trabajo pueden intervenir psicoterapeutas, psicopedagogos, terapeutas ocupacionales y terapeutas de lenguaje. No obstante la participación de estos profesionales puede ser costosa y por ello es difícil que se realice con frecuencia. 

Foto: Clinitalia

Al postergar las consultas, los resultados no son tan eficaces y las alteraciones se pueden mantener. En ese sentido el especialista recalcó que los familiares deben recibir orientación para que los logros en las terapias se materialicen en la cotidianidad. 

“Cuando una persona que está dentro del espectro del autismo va a cualquier modalidad de terapia entra en cierto encuadre, un ambiente con determinadas condiciones, un contexto, pero la vida de estas personas no ocurre en los centros terapéuticos sino con sus familias”, enfatizó. 

Con el tiempo, la frecuencia de las terapias y la orientación a la familia  marcará la diferencia entre un desarrollo adecuado y la manifestación de dificultades en áreas conductuales, psicomotoras y de socialización. 

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