• “Desde hace muchos años he abogado por las comunidades hispanas sin imaginar que la nuestra (venezolana) iba a necesitar asistencia humanitaria. Hemos hecho cabildeo por el TPS a los venezolanos, pero la diáspora necesita tener una voz más fuerte“, asegura la servidora pública venezolana 

Nancy Navarro emigró de Venezuela con solo 15 años rumbo a la Universidad de Missouri-Columbia, en Estados Unidos, para estudiar Ciencias en Psicología, sin imaginar que 41 años después sería compañera de fórmula de Rushern Baker para la Gobernación de Maryland, uno de los estados más importantes de la unión.

Navarro, cuando se planteaba estudiar en Estados Unidos, tenía como objetivo mejorar su inglés y formarse profesionalmente, pero cuando conoció a Reginald Laurent en 1990 -quien se convertiría en su esposo más adelante- cambió su rumbo de vida, ubicándose definitivamente en los alrededores de Washington DC.

La primera vez que estuvo en Estados Unidos fue en 1975, gracias a que su padre obtuvo una beca de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho para estudiar en la Universidad de Missouri, al volver a Venezuela supo que quería regresar a la región del medio oeste estadounidense para emprender su futuro.

Lucha por la equidad racial dentro del sistema educativo

Aunque quedarse en Estados Unidos nunca fue su plan de vida, le tocó aceptar su “exilio voluntario“, su “hogar adoptivo“. Navarro decidió integrarse en la realidad cultural que vivía y hacer algo positivo en las comunidades cercanas. Primero abogó por el cuidado infantil de calidad, luego se dio cuenta de que los estudiantes latinos no tenían el mismo rendimiento escolar que los blancos y es allí cuando decide postularse como miembro de la Junta de Educación del condado de Montgomery en el año 2004.

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Su trabajo político se ha centrado en este condado, el más diverso del estado de Maryland. Entre sus principales objetivos se encuentran la defensa de la legislación para aumentar la equidad racial, proporcionar recursos a los latinos que luchan por una educación superior y aumentar el desarrollo económico.

Navarro tiene una basta carrera como servidora pública en Estados Unidos, que inició dentro del Sistema de Escuelas Públicas del Condado de Montgomery, en Maryland. Sirvió cinco años en la Junta de Educación y ocupó los cargos de presidenta y vicepresidenta. 

Durante su tiempo en la junta escolar, Navarro cofundó Centro Familia, una organización sin fines de lucro que ayuda al desarrollo económico y educativo de las comunidades latinas y otras comunidades migrantes. 

Nancy Navarro es la primera venezolana en optar a un cargo como vicegobernadora en EE UU

En mayo 2009 dio el salto a la vida política al ser electa miembro del concejo del condado de Montgomery en Maryland, siendo la primera mujer, de origen hispano además, en ascender al cargo público. Posición que aún mantiene.

En octubre de 2011, el presidente Barack Obama nombró a Navarro como miembro de la Comisión Presidencial de Excelencia Educativa para Hispanos, donde se desempeñó en el Comité de Educación Infantil.

“Nunca imaginé estar donde estoy, siempre fui muy introvertida, prefiero el análisis pero las circunstancias se presentaron y es un honor, un orgullo para mí llevar a Venezuela en alto. Ha sido un proceso difícil, única mujer, latina, en el condado. No siempre es fácil pero es posible”, acota.

“Venezuela siempre será mi hogar“

A pesar de haber dejado Venezuela hace cuatro décadas, nunca rompió sus vínculos con el país. Cuenta que todas las vacaciones de verano (agosto) iba con sus hijas Anais e Isabel a su caribe natal: “Exploramos todo el país, solo nos faltó la Gran Sabana. En nuestra casa conectamos con la cultura y la música venezolana”, explica.

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Pero la nostalgia no se apacigua. “Venezuela siempre será mi hogar, aunque tengo más años viviendo fuera que dentro. Sueño con tener un ancla en mi país, una casa en Margarita”, sentencia.

En su hogar se habla inglés, para facilitar la comunicación de la familia -su esposo es de origen haitiano- aunque sus hijas han perfeccionado con los años el idioma de su madre.

Desde diciembre de 2014 Navarro no visita Venezuela, viajó para despedirse de su padre, quien sufría de cáncer en el páncreas. “Ese viaje fue traumatizante, las cosas cambiaron de manera exagerada, el sistema de cuidados médicos, la inseguridad, la escasez (…) Cuando fui en ese momento, prometí que no iba a volver hasta que las cosas cambiaran”.

Lobby por la causa venezolana

“Desde hace muchos años he abogado por las comunidades hispanas sin imaginar que la nuestra (venezolana) iba a necesitar asistencia humanitaria. Hemos hecho cabildeo por el TPS a los venezolanos, pero la diáspora necesita tener una voz más fuerte. Estados Unidos necesita tener en cuenta la situación geopolítica de la región”, lamenta.

Navarro reconoce que el tema migratorio es muy controversial en EE UU. “Independientemente del grupo (étnico o racial) la gente tiene que organizarse a nivel local, regional y federal. Recientemente formamos Venezuelan American Caucus (VAC) para darle voz a la diáspora y hacer cabildeo en el Congreso. Tenemos un grupo de venezolanos que trabaja para aportar a nuestra comunidad”.

La funcionaria sabe que la situación de los venezolanos no ha estado al tope de la agenda geopolítica de Estados Unidos, pero “nosotros (VAC) seguimos promoviendo que el TPS conlleve a la ciudadanía”, asegura. 

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Reconocimientos por su labor en las comunidades desprotegidas

A lo largo de su trayectoria como servidora pública, Navarro ha sido reconocida por numerosas organizaciones por su liderazgo y compromiso en una variedad de áreas de políticas públicas: los niños, los jóvenes y sus familias, la equidad racial y la justicia social, la educación, el compromiso cívico, las mujeres. Empoderamiento, desarrollo empresarial, necesidades especiales y derechos de los inmigrantes, entre otros. 

Ha recibido el Premio a las Mujeres de Logros de la Asociación de Mujeres Profesionales y Empresarias del Condado de Montgomery; el premio a las 100 mejores mujeres de Maryland de 2009 y 2013; el Premio Medalla Presidencial del Sistema Universitario Ana G. Méndez Área Capital; las 150 mujeres más influyentes de Washington en 2013 y 2019; el Premio Campeón 2014 otorgado por los Servicios Comunitarios para Adultos Autistas; el premio Phyllis Campbell Newsome 2017 otorgado por el Center for Nonprofit Advancement.

Solo en 2020, Navarro ha sido galardonada como Miembro de la Comisión del Condado de Montgomery para las Mujeres-Historia de las Mujeres; Homenajeado de la Gala del Centro Juvenil Latinoamericano “Our Youth Matter”, Premio al Espíritu Humanitario del Centro Nacional para Niños y Familias por Diversidad y Equidad, y Premio al Servicio Distinguido a la Educación Pública en la categoría de Pionero Individual.

Independientemente del resultado de las elecciones a gobernador de Maryland en 2022, Navarro asegura que seguirá ayudando a crear políticas sociales que permitan no solo en Montgomery, sino en otras jurisdicciones del país crear iniciativas que den plataformas políticas a líderes que busquen hacer la diferencia.

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