• De acuerdo con una antigua leyenda de los países alpinos, existe un ser de apariencia demoníaca, similar a los sátiros y faunos, que aparece junto a San Nicolás, pero con el objetivo de enjaular a los niños que se portaron mal. En Austria se celebra el festival que hace alusión al mítico personaje

Navidad es, para muchos, sinónimo de alegría. Es tiempo de reencontrarse con familia y amigos. Los niños esperan durante todo el año la llegada de Nochebuena para recibir sus obsequios por parte de Papá Noel, un personaje —de múltiples nombres en la cultura occidental— con abundante barba blanca y traje rojo que, con su particular ¡Jo, jo, jo, jooo!, vuela por todo el mundo a bordo de su trineo impulsado por renos.

Durante el último mes del año es común escuchar villancicos, así como ver casas y locales decorados con arbolitos o pinos alusivos a la fecha. Los católicos adornan sus pesebres para, según la tradición, emular el nacimiento de Jesús la noche del 24 de diciembre. Sin embargo, dentro de aquella época pintoresca, donde se entremezclan tradiciones, tiene lugar una figura temida de origen nórdico: el Krampus, la antítesis de Santa Claus.

Se trata de un demonio navideño, popular en los países alpinos, que acompaña a San Nicolás, pero a diferencia de este último, no promete regalos, sino llevarse al inframundo a los niños que se portaron mal. Un castigo muy severo si se toma en cuenta que se trata de infantes que pueden corregir su conducta. 

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San Nicolás junto al Krampus. Foto: VerenaObermaier / Pixabay

En cuanto a sus características físicas, el Krampus posee enormes cachos curvados —uno en cada extremo de la frente—, una enorme lengua roja, cuerpo peludo y pezuñas de cabra. Su nombre deriva del alemán antiguo krampen que significa “garra” y se dice que es el hijo de la diosa Hel en la mitología nórdica. Tiene un parecido a los sátiros y faunos de la mitología griega. 

En un contraste de nieve y humo, la bestia mítica hace su aparición con el chirriante sonido de cadenas oxidadas, cencerros, palos de abedul y una enorme jaula a su espalda donde promete encerrar a los pequeños que tienen mal comportamiento. 

Aunque existen diversas versiones de su aparición, sus orígenes pueden encontrarse en la época previa a la consolidación del cristianismo, cuando en Europa era común practicar ritos como forma de pagar tributos a los dioses relacionados con la agricultura para obtener una buena cosecha. Esas celebraciones coincidían con el Solsticio de Invierno, donde las personas se vestían como demonios y pedían comida en las calles. 

Vetado de la tradición decembrina

Por mucho tiempo la Iglesia católica prohibió la aparición del Krampus en las fiestas navideñas al considerarlo una entidad maligna. De igual forma, durante la Segunda Guerra Mundial, los fascistas austríacos también condenaron su figura al señalar que se trataba de un invento de los socialdemócratas. 

En el poema de 1822 de Clement Moore, profesor de literatura oriental y griega en Nueva York, llamado Una visita de San Nicolás al que hoy en día se le conoce como La noche antes de Navidad y que condensa todo lo tradicional a la fiesta decembrina, tampoco se lo menciona. 

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Foto: Cortesía

No obstante, el Krampus ha sabido ganar popularidad en Alemania, Hungría, República Checa y Austria. De hecho, en este último país específicamente en las ciudades de Graz y Salzburgo, se celebra con especial énfasis la Krampusnacht (noche del Krampus), un festival realizado del 5 al 6 de diciembre para rememorar la aparición del demonio navideño en la víspera de Nochebuena de acuerdo con la tradición alpina.

Durante esa noche, centenares de jóvenes salen a las calles disfrazados del Krampus para asustar a todos con sus particulares trajes. En algunos casos, recrean escenas donde les quitan los niños a sus padres. También suelen quitarles objetos a quienes los observan, aunque luego se los devuelven. 

En esas celebraciones es común observar a Sankt Nikolaus (San Nicolás en alemán) pasar de primero siendo secundado por un grupo de krampus, que actúan como sus vasallos con la misión de identificar a quienes no han tenido buena conducta durante el año. 

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Krampusnacht en Austria durante la noche del 5 de diciembre de 2018. Foto: Cortesía

Reaparición en la cultura popular

La figura del demonio de la Navidad ha servido para inspirar diversas series de televisión y largometrajes. Entre los más destacados figura la película Krampus de Michael Dougherty estrenada en 2015. En 2017 hizo aparición el filme Alpatrum, que relata la leyenda de este personaje mítico. En ese mismo año también se estrenó Mother Krampus de James Klass.

Existen, asimismo, numerosos videojuegos donde el Krampus ha servido para inspirar numerosas criaturas y en internet ha servido para dar origen a varios creepypastas. Sea cual sea el caso, se trata de una figura que ha ganado especial relevancia durante los últimos años y parece quedarse durante las fiestas navideñas para actuar como vigilante de la conducta. 

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