• Con apenas 11 años de edad ha alcanzado gran popularidad por lo detallistas que son sus esculturas. Además de eso, ha compartido en redes sociales su talento para la música y la escritura 

Cuando Josué Benjamín Figueroa, de tan solo 11 años de edad, entra a algún lugar, lo hace con su caja de materiales bajo el brazo izquierdo y saluda con el derecho. La misma rutina la repite una y otra vez, desde los 4 años, cuando su vida cambió gracias al uso de la plastilina. 

“Estábamos paseando por una juguetería y vimos un muñeco de Mario Bros que me encantó, pero mi mamá no podía pagarlo en ese momento y me fui super triste. Al día siguiente llegó mi papá con una caja de plastilina e hizo un muñeco idéntico al de la tienda, lo que me impresionó mucho”, relató en exclusiva para El Diario

Emocionado y con el muñeco en sus manos, según comenta, jugó todo lo que pudo, hasta que de tanto manipularlo se deshizo. La figura, sus contornos y los colores que la integraban, regresaron a su forma original: simple plastilina amorfa que, días después, le sirvió de materia prima para fabricar otras esculturas gracias a su creatividad. 

A través de los años el pequeño valenciano fue perfeccionando su talento y sus padres, Alex y Elena, le crearon sus redes sociales para documentar cada una de las figuras que creaba. Además del apoyo que obtenía por Internet, sus progenitores han hecho sacrificios para poder proveerle los materiales necesarios para sus diseños. 

Cuando describe sus esculturas no puede dejar de mencionar las más recientes, que considera sus favoritas: los cantantes José José y Alejandro Sanz. En esa colección personalizada se encuentra el Joker, interpretado por Joaquin Phoenix, cuya interpretación le valió un Oscar este 2020.

Sin embargo, la de los dos cantantes no las conserva, pues las regaló el año pasado cuando viajó a México, la primera al cantante español y la segunda a la familia del mexicano, quien había fallecido recientemente.

“Para mí fue muy especial poder entregarle la escultura a Alejandro Sanz. Me dijo ‘Eres un artistazo’ con su acento y después me envió una lámpara, herramientas y un poco del material que uso para las esculturas”, comentó.

Una de las versiones del Joker sí lo acompaña todavía y viaja en la caja de materiales, junto a un Iron Man y un Yoda que hizo hace poco, mientras Josué responde entrevistas, da talleres y conferencias en Caracas. 

Foto: José Manuel Belisario

Aunque las esculturas le han dado popularidad y la oportunidad de viajar por varios países de Latinoamérica, el pequeño artista es consciente de la realidad que vive su propia nación y eso lo hizo saber a través de un libro que se tituló ¿Qué culpa tengo yo?, disponible en  Amazon en físico y digital, en el que cuenta sus experiencias en Venezuela y cómo las afrontó de manera positiva. 

Con la idea de construir un mejor país, Josué también emprendió un proyecto llamado Reto toma mis zapatos, un desafío que lanzó por redes sociales para que las personas donaran ropa y calzado a los niños desfavorecidos. 

Sin duda he visto muchas cosas en mi país, como niños en la calle, sin ropa ni zapatos y creo que ya deberíamos acabar con eso. Lo que más deseo para todos los niños es que estudien, porque nosotros vamos construir un mundo mejor”
Josué Benjamín Figueroa, escultor de plastilina

Mientras está en Caracas dice que lo que más extraña de Valencia (Carabobo) es la rutina diaria en su casa, porque allí puede ver televisión, jugar con sus hermanitas de 1 y 4 años y hacer nuevas esculturas en un cuarto que tiene destinado solo para eso. 

“Ese lugar es muy especial para mí porque tengo todas las figuras que ya he hecho y los materiales para trabajar y pensar en nuevas esculturas”, agregó.

La música y la familia

Foto: José Manuel Belisario 

A los 7 años de edad, Josué ayudó a su papá, quien es productor musical y bajista, a escribir la canción Heroes de verdad, la primera de muchas que publicaría en su cuenta de Instagram.

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De la mano de su padre el niño ha ido practicando y estudiando para presentarse como cantante, tanto en redes sociales como ante un público. 

En su paso por México cantó con la hija de José José, Marisol, y aprovechó para demostrar su talento en varios canales como Televisa. 

De momento no tiene grandes planes, pues dice que lo único que debe pensar es en cuál será su próxima figura de plastilina. Sin embargo, de adulto se imagina como un escultor mucho más habilidoso. También espera continuar cantando y dando conferencias. 

Foto: José Manuel Belisario

Piensa en hacer todo en su momento justo: continuar en la escuela y ver crecer a sus hermanas. “La de 4 años ya  me dijo que cuando sea más grande quiere ser escultora y, bueno, ahora hace videos para su cuenta de Instagram, es muy divertida”. 

Antes de recoger sus materiales y llevar su caja nuevamente bajo el brazo, Josué confesó que uno de sus grandes deseos es que los niños amen el arte tanto como él lo hace y que sigan sus sueños; que tengan siempre en cuenta que la edad no es un impedimento para lograr lo que se proponen. 

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