• Resilientes, intentamos satisfacer nuestras necesidades físicas y emocionales sin morir en el intento. En la reclusión pandémica nuestro consumo de erotismo se dispara a niveles estratosféricos

Lo recomiendan infectólogos, sexólogos, gobiernos y hasta la propia intuición: hoy más que nunca hay que hacer el amor a distancia. Entonces nos subimos de tono. Explota el sexting y se calientan las videollamadas. En los encierros, parejas y solitarios corren riesgos de sexoadicción. Los juguetes y el porn se venden como pan caliente. Mientras muchos negocios se ven en aprietos, la lujuria luce boyante. 

Para ponerle rostro a todo esto, conversé vía Whatsapp con una muy cotizada actriz porno quien desde Europa me compartió sus visiones del negocio de entretenimiento para adultos en tiempos del Covid-19. Además de bella, Venus Afrodita es una mujer familiar, espiritual, empresaria y segura de sí misma. Y es venezolana. 

¿Qué tan locos andamos?

En un reciente artículo del Financial Times titulado Condoms and sex toys in demand from social isolators, se asegura que si bien el coronavirus ha paralizado amplios sectores de la economía mundial, para productores y proveedores de condones y juguetes sexuales “el mercado está en auge”. 

En el sur de Alemania hubo en marzo un aumento del trescientos por ciento en las ventas de estimulantes sexuales para hombres y mujeres. La demanda de “trajecitos de fantasía” se multiplicó por treinta y se quintuplicó la comercialización de paquetes gigantes de preservativos (de los de 100 unidades). ¿El vibrador más vendido en Inglaterra? Se llama Whisper Rabbit y es el más silencioso. Los clientes le dan cada vez más importancia al ruido mientras tienen gente en el hogar.

En Latinoamérica entes públicos decretan el confinamiento, sí, pero en Buenos Aires han ido más lejos invitando a los ciudadanos a quedarse pegados en el tele-sabroseo, si así prefieren, siempre que no salgan de casa. Como lo leen: esta misma semana el Ministerio de Salud de Argentina recomendó el sexo virtual como alternativa para asegurar la distancia social. La concupiscencia goza, al menos en el Sur, de bendición gubernamental. ¿Se sumará algún otro país a la iniciativa?

La sexóloga venezolana Jenny Marques @holasexologa, cuyas consultas privadas están creciendo de manera exponencial, ha constatado que entre los paisanos el sexo está tomando un rol protagónico. De setenta a ochenta por ciento de quienes le contactan y que viven en Venezuela, que son clase media, emprendedores y pequeños empresarios confinados en dinámicas de teletrabajo, están aprovechando la cuarentena para hacer cosas de pareja que tenían olvidadas, incluyendo el sexo. Sin embargo, advierte que “el confinamiento también puede dar pie a adicciones”, bien sea a las relaciones o a la masturbación, pues si se ocupa en esto todo el tiempo de ocio “pueden terminar enviciados”. La doctora concluye recomendándonos que mejor una vez al día para no desarrollar dependencia.  

¿Y la pornografía? Forbes.com afirma que en su décimo aniversario el gigante Pornhub ya superaba 81 millones de visitas por día solo en los Estados Unidos. Allá en el Norte la cuarta parte de todas las búsquedas en internet están relacionadas con sexo y treinta y cinco por ciento de las descargas online son porno. Dato curioso, ¿saben cuál es tradicionalmente el día más popular del año para ver porno en ese país? El Día de Acción de Gracias. Es predecible que en esta temporada de encerronas se romperán nuevos récords en el consumo libidinoso.  

Pero el mundo triple equis ya no es predio exclusivo de las grandes productoras. Las redes sociales y la accesibilidad a plataformas de pago cada vez más sencillas han revolucionado estos servicios, permitiendo que los consumidores puedan comunicarse directamente con sus estrellas favoritas. El porno ya no solo es privado, también es personalizado. Y en esa jugada ya están algunos venezolanos. 

Venus Afrodita

Indira Veruska Alcina Maldonado nació, con muy buena genética, en Maracay, en diciembre de 1992. Esta eterna enamorada de Choroní sintió desde adolescente atracción por el erotismo y no se equivocó; ese mundo se convertiría en su pasión y también su principal fuente de ingresos. 

“Venus es la diosa de la fertilidad y del amor en la mitología romana. En la griega, Afrodita es la diosa del sexo. Soy una fusión de las dos: mucho amor por dentro y también mucho fuego” explica risueña cuando le interrogo por su nombre artístico. 

Hace 4 años se fue a Cataluña, gracias al también actor porno español Nacho Vidal, quien le echó una mano en todo. 

Termina de almorzar con su hija, con quien vive, y atiende por fin mi llamada.

Venus, ¿cómo llevas estos días de pandemia, de encierro?

Hay muchas muertes. Pero yo no veo nada de noticias, no quiero llenar mi energía con nada negativo. Estoy muy dentro de mí. Estoy en mi casa, con mi niña, con mis cosas. Lo que todo el mundo ve como un desastre yo lo veo como un momento hermoso para estar conmigo misma. Es lo que estoy haciendo. 

Tu familia está en Aragua. ¿cómo es tu relación con ellos y tu trabajo? 

Al principio estaban reacios [a aceptarme como actriz porno] pero luego lo entendieron. Ahora bromeamos sobre eso. Mis tías, mis abuelos, mis hermanos, mis hermanas, mis padres… Podemos hablar fluidamente de todo esto sin problema. Les cuento qué me han escrito, si me han pedido o mandado tal o cual foto, o si estuve en una escena y pasó tal cosa… y con ellos todo es una ‘coña’, como dicen acá en España. Mi familia siempre ha sido muy divertida. No tengo nada de qué avergonzarme y ellos están orgullosos. Mi familia es hermosa.  

¿Y qué tal con tu chama?

Mi hija va para 10 años. Está al tanto que su madre trabaja entreteniendo público adulto, mediante películas que solo pueden ver los adultos. Como las de Superman, Hulk, pero para adultos. Ella tampoco tiene nada de qué avergonzarse.         

¿Cómo es trabajar en la industria del entretenimiento para adultos?

La gente piensa que se entra en este mundo por el deseo, la pasión. Los hombres sueñan que estarán con todas las actrices. Pero no es tanto así. Acá en el gremio hay mucha pelea por los puestos de trabajo en las producciones. Hay comentarios de gente malvada, que quieren hacerte quedar mal para obtener ellas el trabajo. Pero yo soy profesional. Voy a mi set, hago lo mío y ya. Hay mucho egoísmo, poca gente buena en el porno. Tengo un grupo de actrices que son mis amigas. No peleamos sino que nos damos trabajo. Si uno comparte sale más trabajo para todos. 

¿Cuál es tu visión de pornografía y salud?

Desde antes del coronavirus acá en Europa hemos exigido a las productoras grabar con preservativo: somos un grupo grande de personas con quienes se tienen relaciones íntimas y ya se han visto casos de sífilis, gonorrea, clamidia. Es complicado. 

¿Y cómo va el negocio ahora que estamos en distanciamiento social?

En Los Ángeles no han parado la producción pornográfica. Pero en Europa lo que estamos haciendo son “solos”. Hacer la producción una misma para ofrecérsela al fan. Es el tiempo de los ‘creators’ que generamos nuestro propio contenido. Es más: yo descubrí que los fans son celosos. Solo quieren verme a mí. 

¿Qué tal la demanda de esos contenidos generados por ti en estos días de encierro?

Las subscriciones en onlyfans.com tenían un costo más o menos elevado por ser un servicio privado. Sin embargo, ahora la gente no tiene tanto poder adquisitivo porque no están trabajando, entonces ¿qué hicimos los estrategas del porno? ¡bajamos los precios! Ahora que hay más gente con tiempo libre y que quiere desahogarse, las subscripciones son masivas. Se duplicaron, se triplicaron. Yo tenía entre 50, 100, máximo 200 fans… ahora tengo más de 500. 

¡Qué éxito…!

Ha sido un crecimiento súper grande. Aparte se venden productos por mensajes. Por ejemplo el fan que quiere un video especial diciendo su nombre o fotos con “equis” atuendo, y se le venden a otro precio. Es una venta por pedidos y encargos. Lo que ellos quieran.

Tus fans, ¿son hombres, mujeres, parejas…?

Setenta a ochenta por ciento son hombres jóvenes, de 18 a 24 años. El resto son hombres más maduros que tienen 40 hasta 60 años. Dos o tres por ciento son mujeres, pero me abordan de otras maneras. Me piden tips de maquillaje, de posiciones sexuales, de cosas que quieren hacer con sus parejas en las que yo puedo orientarlas.     

¿Eres tu propia mánager?

Claro.

¿Es cierto que estás estudiando?

Sí. Estudio programación neurolingüística.

¿Y cuál es la conexión entre la programación neurolingüística y tu trabajo? 

Tengo mucho contacto con diferentes tipos de personas. Quiero mantener una comunicación fluida para poder persuadirles y conseguir mis objetivos. Digamos con marcas de ropa, clubes donde hago actuaciones o bailes… Como soy mi propia mánager necesito tener una buena base comunicativa para cerrar negocios con ellos. Me preparo en técnicas y sistemas que se basan en mejorar mis estrategias. Llegar al éxito con eficacia, sin bloqueos. 

Eres una venezolana en Barcelona. ¿Qué tal te trata la ciudad? 

Si supieras que muy pocos amigos venezolanos tengo. Me siento bien. Me he adaptado muy bien. Me encanta el sistema, me encanta la cultura. Estoy muy feliz. Conocí gente muy hermosa que es como mi familia de aquí. Tengo mi hija, mis gatos, mi perro, mi casa, mi vida hecha. Eso sí, cuando viajo a Venezuela… [se toma una pausa] Allá me encanta más.

Este es un tiempo de muchos cambios y tú lo has sabido entender…

Una de las capacidades que tiene el ser humano es renovarse. Si una cosa no funciona intentamos otra. Este momento para muchas personas es trágico, pero yo como actriz que no estoy trabajando con productoras y que estoy generando mis propios contenidos estoy vendiendo como nunca. Ahora el fan está caliente, tiene más tiempo de estar en casa, está saturado de su familia y de encontrarse con las mismas versiones de sí mismo todos los días y quiere desahogarse. Es ahora cuando más cantidad de ventas tengo en chats, en videos, en fotos, en ‘costumes’, en subscripciones de OnlyFans…      

¿Qué mensaje le da al mundo una mujer tan llena de amor?

Ámense y acéptense a sí mismos. Este es un momento hermoso para vernos, examinarnos, conocernos. Nunca en la historia se nos habían dado un momento así, para nosotros. Aprendamos a apreciarlo. No veamos oscuridad en esto de no poder salir. El fin no es regresar a la normalidad. El fin es alimentar nuestra conciencia, porque lo que estábamos haciendo no estaba bien. Se ha recuperado la naturaleza increíblemente ¡apenas con dos meses de encierro de la humanidad! Esto quiere decir que sí podemos tener una vida más saludable, nosotros mismos y con el planeta. Y así como evolucionamos con la tecnología o la medicina y muchas otras cosas también hay que trabajar la conciencia. Tenemos mucho tiempo ahora. Este es el momento para hacerlo.  

Déjanos una recomendación para quien quiera verte actuar, tus redes sociales…

De producción privada hay muchas, pero de producción gratuita busca en cumlouder.com “Luxury and Lust” de Venus Afrodita con Rob Diesel. Quedó muy chula esa peli. En redes sociales me consiguen como @venusafroditaofficial en Instagram y en Twitter @venusafroditahd; o chequeen spozis.com/venusafrodita.

Horacio Blanco

Veinticinco de abril veinte veinte

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