• La banda de rock venezolana estrenó “Último round”, la primera canción de su próximo EP. Sebastián Ayala, baterista de la banda, conversó con El Diario acerca del tema, los cambios y la emoción de volver

La emoción se percibe en la voz de Sebastián Ayala, baterista de La Vida Boheme. Muchas de sus palabras se enlazan con una risa y la alegría que desborda tiene una razón: la banda venezolana regresó con una nueva canción luego de tres años de ausencia. 

La Vida Boheme. Banda fundada en Caracas en el año 2006 y actualmente sus integrantes residen en México. Está conformada por Henry D’Arthenay, Sebastián Ayala, (ambos miembros fundadores); Héctor Tosta y Daniel Briceño.

“Último round” es un inicio, nunca ha sido un final. Este tema les permitió a los integrantes de la banda reconectarse con los adolescentes que alguna vez fueron y revivir la época en la que hacían música sin tener que pensar demasiado. Disfrutaron el proceso y ahora disfrutan el resultado. 

Una idea que Tosta tenía desde hace mucho tiempo, y otras que fueron surgiendo a su alrededor, resultaron en una canción que refleja el espíritu de cuando todos los miembros de la banda tenían 18 años de edad.  

Todo salió demasiado rápido, demasiado espontáneo y estuvo increíble. Creo que eso se ve reflejado y espero que la gente lo etienda y lo sienta”, dice Ayala en exclusiva para El Diario.

El baterista expresa que estaban desesperados por lanzar nuevas canciones hechas con los dos nuevos miembros de la banda. Desde hace mucho tiempo quieren continuar expresándose usando la música como vehículo para llevar sus ideas al mundo.

Los cuatro se encerraron en un estudio a crear el nuevo contenido de la banda y no le avisaron a nadie: solo ellos sabían lo que sucedía. Cuando la diversión se apoderaba de su creatividad se instalaba con firmeza para ayudarlos a inventar. 

Ya no somos los mismos cuatro: yo siento que somos otra banda sin salirnos de lo que hemos estado diciendo durante años, pero con ese colorcito nuevo. El momento para nosotros es muy emocionante, ver cómo la gente está respondiendo, ¡imagínate, la emoción es desmedida!”, expresa entre risas.

La idea de Tosta evolucionó hasta llegar al estudio de grabación en Nueva York, Estados Unidos, donde trabajaron con los productores Rudy Pagliuca, Carlos Imperatori y Héctor Castillo. Durante el proceso aprendieron acerca de composición y arreglos para hacer que la canción tuviese más sentido y fuese más divertida y dinámica. Para ellos, fue increíble. 

Nueva York los nutrió mucho musicalmente: Ayala no tiene dudas pues siempre han seguido la movida musical electrónica y rockera de La Gran Manzana. A su juicio, esas influencias se reflejan en la canción. 

Galardones

En 2011 recibieron nominaciones a los Latin Grammy por “Mejor Álbum de Rock” (Nuestra) y “Mejor Canción de Rock” (Radio Capital).

En 2013 ganaron un Grammy Latino en la categoría “Mejor Álbum de Rock” (Será).

En 2014 alzaron el gramófono por “Mejor Video Corto” por la canción “Flamingo”.

La nueva etapa

La Vida Boheme decidió iniciar un nuevo camino con una canción que les hiciera sentir muchísima emoción. El plan es terminar el año con un EP (extended play) conformado por temas que, al igual que “Último round”, les hace sentir emociones, incluso más fuertes. 

Para Sebastián Ayala la palabra perfecta para definir el nuevo inicio de La Vida Boheme es inquietante: le “pican” los dedos por seguir haciendo música y desea mostrarle a la gente lo que han venido trabajando. “Es inquietante en el buen sentido, como cuando eres más chamo y no sabes controlar tus emociones”, explica. 

Ayala respira profundamente. Del nuevo camino le emociona trabajar con Tosta y Briceño y con todo el equipo de trabajo que se ha sumado al proyecto. Para él es un honor tenerlos en la banda.

Sus planes para 2020 no fueron afectados cuando la normalidad del mundo se detuvo por la llegada del Covid-19. La pandemia funcionó para que la banda venezolana se activara como nunca antes lo había hecho.

“Yo nunca antes había hecho tanto en el proyecto. Obviamente trabajamos muy duro, somos un a banda independiente, tenemos que dejar el resto, pero primera vez que yo siento que estamos dejando el resto como nunca antes. Sin lugar a dudas nos afectó pero de manera positiva”, expresa con emoción. 

El próximo año esperan poder estar nuevamente sobre un escenario, aunque Ayala piensa que es poco probable. Su último toque antes de la pandemia y de la nueva etapa fue en diciembre durante el Cusica Fest: un festival que reunió durante dos días a bandas como Desorden Público, Viniloversus, Los Amigos Invisibles, Los Mesoneros, Okills, Tomates Fritos y Anakena.

El Cusica Fest fue increíble. Fue super brutal verlos a todos y abrazarnos con familiares, amigos y seguidores”, expresa.

Ensayaron durante días para el concierto y el reencuentro con el público venezolano fue asombroso. Cuando regresaron a México lo hicieron con las energías renovadas y con ganas de hacer mucha más música de la mejor manera. 

Con la vibra que absorbieron en Caracas, La Vida Boheme ha vuelto para musicalizar la vida de los venezolanos y continuar escribiendo su nombre en la historia musical como una de las bandas de rock más importantes del país. 

Este artículo de El Diario fue editado por: Génesis Herrera |Irelis Durand

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