• Debido a las largas filas en las estaciones de servicio para surtir combustible, Pedro Villegas, un veterinario de 52 años, tiene que trasladarse en bicicleta a su lugar de trabajo para poder atender a sus pacientes

Hace 25 años, cuando Pedro Villegas, comenzó a ejercer como veterinario, jamás imaginó que un día su pasatiempo de manejar bicicleta se convertiría en su forma de traslado al trabajo. No pensó que vería largas filas en las estaciones de servicio para surtir combustible y definitivamente no pensó que en Venezuela habría una crisis como la que hay actualmente. 

El veterinario Villegas tiene 52 años de edad y desde que la escasez de gasolina irrumpió con fuerza en la cuarentena -implementada debido al Covid-19-, tuvo que pensar en una solución para movilizarse hacia los consultorios donde trabaja y poder atender a sus pacientes, ya que no tenía la posibilidad de poder surtir combustible para su automóvil. 

Foto Reuters

El especialista tenía casi 20 años que no manejaba bicicleta, pero no le quedó otra opción que desempolvar su viejo vehículo de dos ruedas. Eso sí, fueron muchos los arreglos que debió hacerle antes de poder usarla.

Cuando me di cuenta de que esto (la escasez de gasolina) no iba a mejorar pronto, llevé la bicicleta a arreglar y tuvieron que hacerle de todo. Ponerle tripas, cauchos, arreglarle las cadenas, incluso no hacía cambios”, explicó en entrevista para El Diario.

Sin embargo, el problema vino después. Cuando retiró su bicicleta del taller se dio cuenta de que luego de tantos años sin manejar no pudo completar ni siquiera una vuelta a la manzana. Tuvo que arreglárselas para regresar a su casa poco a poco, como pudo.

Villegas vive en El Cafetal y hace su trabajo en dos consultorios, uno en La Campiña y otro en Chacao. Al principio, solo utilizaba la bicicleta para trasladarse a Chacao dónde un colega le prestaba su consultorio para atender a sus pacientes y como también posee una motocicleta, esta era la que usaba para ir hasta La Campiña. Prefería hacerlo así mientras lograba adquirir la resistencia que necesitaba para manejar la bicicleta durante trayectos más largos.  

“Desde hace un mes es que estoy utilizando de nuevo la bicicleta. En las mañanas la manejaba un poco cerca de mi casa para poder ir entrenando. Unos días después me dije ‘Chacao tampoco está tan lejos de La Campiña’ y como tenía que ahorrar la gasolina de la moto, pues empecé a irme en bicicleta los días que debía dar consulta. Solo usaba la moto si tenía alguna emergencia”, comentó. 

Ruta aproximada hasta Chacao
Ruta aproximada hasta La Campiña

¿Irse a paro o atender a sus pacientes?

Algo que molestaba mucho al veterinario cuando la escasez de combustible inició, es que los profesionales como él no tuvieran prioridad para surtir gasolina. O que los médicos debieran hacer horas e incluso días de colas. Villegas incluso llegó a pensar que como forma de protesta debían hacer una “huelga de brazos caídos” hasta que les dieran la oportunidad de echar combustible a sus vehículos.

Sin embargo, luego de pensar las cosas con más calma y de recibir llamadas de emergencia por parte de los dueños de sus pacientes, comprendió que eso no iba a ser posible y que, en cierta medida, no era justo para las mascotas que no tenían la culpa de lo que está viviendo el país. 

A mí me dio mucha rabia al principio que no nos dieran gasolina, pero lamentablemente la realidad de los pacientes es otra y uno no se puede sentar a esperar a que esto se resuelva porque sino el paciente se va a morir”.

Villegas ofrece consultas dos veces por semana y con previa cita los días martes y viernes. Comentó que pese a todas las dificultades las personas intentan cumplir los horarios en los que están asignadas las citas. 

Foto Reuters

El veterinario comentó que el viernes 5 de junio, logró poner gasolina en su motocicleta y que probablemente, por ahora, ya no tendría que utilizar tanto la bicicleta. A pesar de que le funciona para hacer un poco de ejercicio, Villegas afirma que ya no es lo mismo, “ya no tengo 20 años”. 

Le impresionó la paciencia que tienen los venezolanos con respecto a la crisis que el país vive. Sin embargo, como todos los habitantes de esta nación, espera que más temprano que tarde pueda ocurrir un cambio en Venezuela que permita tener una mejor calidad de vida.

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