• Los trabajadores del Hospital Pastor Oropeza están vulnerables ante el coronavirus por la falta de agua y equipos de bioseguridad en el centro de salud. Foto: El Informante

Una mascarilla de tela hecha en casa, con doble o triple protección, y envases con agua para lavarse las manos son los implementos que lleva a diario el personal de salud al Hospital Central Pastor Oropeza de Carora, estado Lara. “No es un centro centinela”, aclaró el enfermero Jacobo Querales. Eso no impidió el contagio de más de 30 trabajadores y la muerte de 10 de ellos por covid-19. 

Querales, delegado institucional del Colegio de Enfermeros de Lara en la Seccional Carora, ve con preocupación que el principal hospital de la ciudad carezca de los insumos para enfrentar la pandemia. Además, manifestó su angustia por el aumento de contagios del personal de salud en las últimas semanas. 

El aumento está relacionado con el crecimiento de los contagios en todo el país, pero también con que no tenemos cómo protegernos. Este es un virus que puedes eliminar de las manos con agua y jabón, pero no tenemos eso. Los familiares deben traer agua para asear a sus pacientes y lo mismo hacemos nosotros para beber y mantener la higiene de las manos”, dijo el enfermero en exclusiva para El Diario.
La crisis que deja el covid-19 y la indiferencia en el principal hospital de Carora
Jacobo Querales | Foto: John Romero

Constantes exigencias 

Desde el inicio de la pandemia, el personal de salud del hospital le exige a las autoridades hospitalarias y regionales atender la carencia del servicio en el recinto. 

El pasado 18 de enero fue la última reunión entre los trabajadores y la directiva del Hospital Pastor Ororpeza. En el encuentro se propuso la instalación de un tanque aéreo que garantizara el agua para la Emergencia y el suministro de implementos de bioseguridad. 

Ese día al salir de la reunión nos llevaron 10 trajes de bioseguridad, que son las bragas blancas, pero desde entonces no los han vuelto a entregar. En ese momento el equipo que estaba de guardia tomó los trajes y les dijeron que podían utilizarlos hasta tres veces, pero en realidad ese material es descartable”, señaló Jacobo Querales.

Tras ese episodio, el personal médico y de enfermería continuó presionando a la directiva. La respuesta fue la entrega de algunas batas azules quirúrgicas. Ninguno de los trabajadores recibió tapabocas, el enfermero explicó que la mayoría de ellos usa mascarillas artesanales que hicieron en sus casas para poder protegerse. 

Pocas opciones para pacientes con covid-19

Jacobo Querales aseguró que el centro centinela más cercano al Hospital Pastor Oropeza es el Centro Diagnóstico Integral (CDI) Francisco Torres, ubicado a cuatro kilómetros de distancia.

De acuerdo con el enfermero, este CDI tiene ocho camas operativas y algunos de los trabajadores del hospital que se han contagiado por covid-19 fueron atendidos ahí. “Varios corrieron con la suerte, por llamarlo de alguna manera, de que se enfermaron en un momento que había camas desocupadas”, acotó.

Ante el creciente número de contagios, los trabajadores han propuesto a la dirección del hospital instalar una sala de observación para personas con síntomas respiratorios, en la que puedan recibir los primeros cuidados y ser evaluados por un epidemiólogo.

Querales explicó que, para tomar en cuenta esta propuesta, se debe mantener operativa una ambulancia para trasladar a los casos confirmados a centros especializados. Asimismo reiteró que se deben suministrar insumos médicos suficientes.

“A veces tenemos los pacientes aquí y no tenemos una ambulancia para trasladarlos. Si los familiares no tienen gasolina en sus vehículos es un calvario total movilizar a los pacientes”, añadió.

La crisis que deja el covid-19 y la indiferencia en el principal hospital de Carora
Foto: John Romero

Sin capacidad 

El Hospital Pastor Oropeza de Carora cuenta con al menos 200 camas hospitalarias. Sin embargo, la mayoría no están operativas por la falta de personal e insumos médicos.

Querales detalló que actualmente no cuentan con oxígeno para suministrar a los pacientes con insuficiencia respiratoria, los equipos de imagenología están inoperativos y el laboratorio solo procesa pruebas de VIH y VDRL. 

Tenemos algunos insumos como soluciones y jelcos, pero carecemos de adhesivos y macrogoteros para las vías. Los familiares deben salir corriendo a una farmacia a buscar esos insumos para que podamos suministrar hidratación a los pacientes”, explicó.

Agregó que uno de los servicios más eficientes es el de ecosonogramas. No obstante, admitió que no los suelen usar con pacientes sospechosos de coronavirus. 

Equipos dañados

10

años llevan fuera de servicio las máquinas de rayos X

8

años tiene inoperativo el tomógrafo

Querales lamentó que los profesionales con capacidades para salvar vidas en el hospital no tengan a su disposición los medicamentos, insumos y estudios necesarios para lograrlo. Insistió en que esta situación afecta psicológica y emocionalmente a médicos y enfermeros. 

Nómina reducida 

Merys González, directiva del Sindicato Único Nacional de Trabajadores Públicos de la Salud (Sunepsas), aseguró que la nómina del hospital antes de la pandemia era de al menos 1.200 trabajadores, pero ahora llega a cerca de 200.

González explicó que durante una guardia deberían permanecer en observación cinco enfermeros. Agregó que actualmente queda solo uno por jornada.

Merys González | Foto: John Romero 

“La persona que queda en la guardia debe atender aproximadamente a 10 pacientes en observación, a menos que se presente algo extraordinario como un accidente, con lo que se le pueden sumar muchos más pacientes”, añadió. 

La sindicalista explicó que la deserción laboral en el Hospital Pastor Oropeza responde tanto a las carencias del centro de salud como a los salarios que perciben. Dijo que el sueldo de un trabajador sanitario es insuficiente para alimentar a cualquier familia. 

No hay una renuncia masiva, pero poco a poco los trabajadores se han ido del país y han cambiado de rubro. A algunos los ves ahora trabajando en tiendas, abastos o limpiando casas para poder mantener sus hogares. Esto es muy preocupante porque el hospital podría quedarse sin personal para atender a los ciudadanos”, lamentó González.

La pandemia por covid-19 aceleró el deterioro del hospital más importante de Carora. Mientras tanto, los pacientes y el poco personal que allí se mantiene ven de cerca las consecuencias de una crisis que va consumiendo al sector salud. 

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