• La violencia, el abuso y la falta de acceso a la educación fueron los principales problemas que se han registrado durante la pandemia por covid-19. Foto: AFP

Para Carlos Trapani, coordinador del Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap), el Día del Niño no solo implica celebrar la infancia sino tomar una posición en defensa de los derechos de los niños. Ante esto, el Estado y el régimen de Nicolás Maduro se mantienen en silencio.

La pandemia por covid-19 intensificó problemas de vieja data en el país como el trabajo infantil, la deserción escolar, la falta de acceso a la alimentación, el abuso físico, sexual y psicológico. 

En una investigación que presentamos en Cecodap vimos que de cada 10 casos que se llevan a los consejos de protección, 6 no reciben respuesta. Con eso uno se da cuenta de la fragilidad institucional que incide en materia de infancia. Tanto es así, que no hay datos oficiales de ningún derecho y tampoco hay presupuestos para políticas públicas especializadas en infancia”, dijo Trapani en entrevista para El Diario.

En el año 2021 varios hechos han puesto en evidencia cómo se vulneran los derechos fundamentales de los niños en Venezuela. 

Derechos de los niños se vulneran en Venezuela en medio del silencio del Estado
Foto: EFE/ Rayner Peña R

Niños afectados por la violencia armada y los enfrentamientos 

Trapani explicó que las familias expuestas a enfrentamientos con armas de fuego y violencia de bandas son una población altamente vulnerable. Recientemente se registraron varios tiroteos en la Cota 905 y otros sectores en el oeste de Caracas. 

La violencia se intensificó cuando la banda que operaba en el sector disparó indiscriminadamente hacia distintas zonas residenciales. Esto dio origen a un operativo policial mixto de dos días para tomar el control de la Cota 905. 

En medio de los enfrentamientos, un adolescente resultó herido por un disparo. Permaneció hospitalizado, pero días después falleció. “Dicen que fue una bala perdida, pero las balas siempre van dirigidas a herir a alguna persona, eso ocurrió en la Cota 905”, agregó.

El también abogado denunció que durante y después del conflicto no hubo ningún plan de atención psicosocial para las familias afectadas. 

Abel Saraiba, coordinador del Servicio de Atención Psicológica de Cecodap, ofreció recientemente una serie de consejos para proteger y preparar a los niños en situaciones de violencia armada como esa. 

Entre las recomendaciones destacó: 

– Alejarse de las ventanas

– Identificar las partes más vulnerables de la vivienda y mantener la distancia

– Evaluar si es posible salir del lugar del conflicto

– Buscar en lugar más seguro para resguardarse 

– Replegarse a las partes internas de los edificios

– Dar instrucciones claras a los niños y explicar el motivo de esas indicaciones 

– Darle al niño un ejemplo positivo sobre medidas de prevención

Desplazamiento forzado en contexto de violencia

Trapani detalló que los enfrentamientos en el oeste de Caracas se pueden comparar a otros conflictos armados como el ocurrido en Apure durante los meses de marzo y abril.

El efecto colateral del desplazamiento forzado es el principal punto en común que tienen estos dos sucesos. En el caso de Apure, muchas familias se vieron obligadas a abandonar su estado.

En la Cota 905, los organismos de seguridad del Estado dieron la orden de abandonar varias casas. Sin embargo, no se les dio una alternativa de a dónde ir.

“No hubo ningún plan público para paliar el efecto. No hubo ningún tipo de refugio, de asistencia o de protección, más allá de algunas iniciativas de organizaciones”, indicó.

Escuelas cerradas y la proliferación del trabajo infantil 

En el contexto de la pandemia se cerraron las aulas y las clases se tomaron a distancia. No obstante, las deficiencias para acceder a la educación por falta de dispositivos, Internet o electricidad hicieron que este derecho se vulnerara. 

En casi dos años no tenemos cifras oficiales de cuántos niños salieron del sistema educativo y cuántos lograron mantenerse. Tampoco hay variables sobre la calidad de la educación que han recibido”, destacó Trapani.

Los bajos salarios que perciben los educadores afectan directamente a uno de los pilares fundamentales en la educación de los niños.

Estas deficiencias se suman a la crisis económica que lleva a niños y adolescentes a trabajar para generar un ingreso extra en sus hogares. 

Derechos de los niños se vulneran en Venezuela en medio del silencio del Estado
Foto: AFP

“Es importante tener en cuenta que pueden aparecer las peores formas de trabajo infantil y de trabajo informal. Entre sus causas vemos a la pandemia, la pérdida de capacidad de compra de la familia, el cierre de las  escuelas y no hay planes de asistencia a la familia, más allá de los CLAP que suelen ser insuficientes”, explicó el abogado.

El vocero de Cecodap aclaró que no existe una estadística oficial sobre aumento o dismiución del trabajo infantil. Sin embargo, alertó que tarde o temprano habrá más niños trabajando que estudiando,  si los desencadenantes del trabajo infantil no se atienden. 

Aumento de distintos tipos de abuso 

Trapani reveló que desde Cecodap se ha presenciado un aumento en el abuso físico y el maltrato dentro de las familias. Agregó que la prolongación de la pandemia, la cuarentena y las dificultades económicas que vienen con ellas hacen más tensa la dinámica en el hogar. 

“El tema del confinamiento obligado incrementó el tema del castigo físico y el maltrato, pero también aumentó las situaciones de abuso sexual. Generalmente son familiares o personas cercanas a los niños los principales agresores”, añadió. 

Usualmente, explicó Trapani, el agresor se acerca a la víctima formando una relación de confianza hasta cometer el abuso. En consecuencia, el niño es expuesto a violencia sexual, lo que puede afectar directa o indirectamente sus proyectos de vida. 

El abogado detalló que en Venezuela existe mucho miedo a denunciar este tipo de abusos en entidades del Estado. Uno de los motivos principales es la posibilidad de que el delito quede impune. 

Pareciera que las redes sociales son el medio más efectivo para hacer una denuncia y no la Unidad de Atención a la Víctima del Ministerio Público. Es tan contradictorio que el mismo Ministerio Público da respuesta en Twitter, entonces ahí creo que es necesario fortalecer los mecanismos de prevención y los protocolos de intervención para que cualquier víctima tenga la confianza de denunciar un hecho violento”, agregó.

Con respecto a otras violaciones de derechos a los niños, Cecodap recomienda siempre acudir a los Consejos de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes como unas unidades de atención primaria, porque son los entes más cercanos a la comunidad. 

Estos consejos tienen la competencia para conocer los casos individuales. También se puede acudir a las Defensorías del Niño, policías administrativas o al Ministerio Público, debido a que todos ellos son órganos receptores de denuncias.

Pese a esto, el abogado reveló que cada uno de estos órganos tienen fallas estructurales, por las que el Estado debe hacer un esfuerzo para que estas instancias fortalezcan su capacidad técnica, operativa y resolutiva. 

Noticias relacionadas