• El venezolano forma parte del equipo de luchadores de la serie web del Campeonato Nacional de Lucha Libre (CNL) de Chile. Axel Ochoa, conocido como El chamo de oro, conversó con el equipo de El Diario sobre su historia dentro y fuera del ring, esa que ha crecido conforme pasan los años y que ha mutado, al igual que el mismo deportista

Cuando llegó a Chile en 2018 llevaba consigo una maleta con pocas cosas. Al igual que otros venezolanos, fue víctima de xenofobia. Incluso, se sintió humillado en muchas ocasiones, pero un día, cuando trabajaba vendiendo maní confitado en la ciudad de Santiago, recibió una llamada que le cambió la vida. Le ofrecieron participar en una serie web de lucha libre. Un año después, Axel Ochoa, conocido como el Chamo de oro, dio sus primeros pasos en los rings chilenos.

Desde 2019 Ochoa forma parte del equipo del Campeonato Nacional de Lucha Libre (CNL), una empresa fundada en 2015 por el exluchador Jorge Salazar Espinoza, para difundir el deporte de contacto. La misma tiene su serie web y realiza eventos grabados y en vivo de lucha libre profesional de entretenimiento.

El venezolano participa en la serie web de CNL y su última lucha la tuvo el sábado 19 de febrero, donde resultó derrotado. Pero la consigna de el Chamo de oro es no rendirse, eso lo aprendió desde que inició en este deporte. El joven de 29 años de edad relata que espera participar en la próxima temporada, como lo ha hecho desde que inició en CNL.

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Del diamante al ring

Axel Ochoa es oriundo de Maracay, estado Aragua. Desde muy joven se mostró atraído por el beisbol, deporte que practicó como pitcher hasta los 18 años de edad. Aunque resaltó por su talento, una lesión le impidió que pudiera seguir jugando. Dijo que se sintió “mal, atrapado y frustrado”.

Yo quería llegar a las Grandes Ligas como todo beisbolista, pero por cuestiones del destino me lesioné el menisco rotador, para un pitcher eso es lo peor que puede pasar. Era de bajos recursos y no tenía el dinero para una operación. Fue frustrante”, señaló para El Diario el luchador libre venezolano.

Ya desde los 16 años de edad inició a ver la lucha libre estadounidense por televisión. “Cuando conocí la lucha libre fue amor a primera vista”, subrayó. La lesión lo impulsó a ver aún más las luchas. Detallaba cómo eran los encuentros entre Óscar Gutiérrez, El rey misterio, y Eduardo Guerrero, conocido como Eddy Guerrero, en la World Wrestling Entertainment (WWE).

A Ochoa le llamó la atención las máscaras que usaban. Empezó a indagar sobre la lucha libre y desde entonces, relata, se quedó en ese mundo que le dio la oportunidad de desarrollarse como persona y profesional. En un principio su familia no lo apoyó, pues no era un deporte que se viera comúnmente en la cultura venezolana, como el fútbol o beisbol. “Nunca me rendí y me enfoqué”, completó.

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El nacimiento del Huracán Ochoa

Los primeros encuentros de Axel Ochoa con la lucha libre se dieron en un ambiente de precariedad. Se reunía con algunos luchadores y personas ligadas al deporte en Venezuela de lo que él considera “la época dorada”. Con el tiempo empezó a entrenar regularmente.

Su entrenador fue Roberto Scclen, conocido como el Chiclayano JR. Ochoa expresa que fue las personas que más lo apoyó y lo mantuvo enfocado durante los entrenamientos. Siempre estuvo presente para él, tanto dentro como fuera de él. Le mostró también el arte de la lucha libre y el cómo armar a un personaje.

Tras un tiempo entrenando, pudo subirse al ring para un combate. Se vistió de azul y, con una máscara en su rostro nació su personaje, el Huracán Ochoa. Su debut fue en Santa Cruz, en su estado natal, en junio de 2013, en un enfrentamiento contra su propio maestro.

Su familia veía su afición a la lucha libre como un hobbie porque era algo que desconocían. Estudió diseño gráfico, pero no pudo terminar la carrera, por la crisis económica y tuvo que generar ingresos, como cualquier otro ciudadano en el país, “en lo que saliera”.

Las precariedades de ser luchador libre en Venezuela

Tras tener varios encuentros le surgió la idea de organizar él y otros noveles del deporte con otros luchadores y amigos una serie de combates que permitirían que mejoraran sus prácticas. Tuvo eventos gratuitos con su grupo en sitios pequeños y uno en la Embajada de Estados Unidos en Caracas.

Era bastante complicado porque no muchos conocían sobre la lucha libre y nosotros cuando íbamos a entrenar en un ring, era de boxeo y muchos entrenadores de esa modalidad no nos querían allí, por lo que teníamos que dar dinero para poder entrar entrenar”, subraya Ochoa, quien dice que llegó a entrenar en parques con gramas, sitios que le permitían hacer sus maniobras.

Iniciaron haciendo los eventos una o dos veces al año y luego aumentaron hasta hacer, al menos, un combate al mes. De esta iniciativa nació en 2016 el Aragua Professional Wrestling, que luego se convertiría en Venezuela Professional Wrestling. En un ámbito más profesional, Áxel Ochoa cambió su nombre a Hunter o Dark Hunter.

En ese ámbito de querer superarse y buscar mejores oportunidades económicas el Chamo de oro decidió irse de Venezuela. Se despidió de su grupo en un evento en diciembre de 2017. “Fue muy emotivo para mí despedirme de lo que habíamos creado en conjunto durante años. Me afectó, pero yo estaba enfocado. Ya había investigado si había lucha libre en Chile y me di cuenta de que había bastante potencial en el deporte”, completó.

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Chile, el país que le abrió las puertas a Áxel Ochoa, el Chamo de oro

EL 20 de enero de 2018 salió de Venezuela con la ambición de poder surgir en Chile sin abandonar el deporte que lo enamoró en su infancia. Debutó en el país austral en junio de 2018 en la promoción National Strike Force, en ese momento, sin máscara y sin nombre artístico.

Llegó inspirado por los luchadores chilenos que trabajaron para empresas japonesas y norteamericanas. “Quería tratar de que mi familia se sintiera orgullosa, pero después entendí que el que se tenía que sentir verdaderamente orgulloso por lo que estaba haciendo era yo”, dijo Ochoa.

Debutó en 2019 en CNL, en el quinto episodio de la primera temporada de la serie de luchadores web. Estando en Chile pudo triunfar en dos torneos, en el Campeonato Trasandino de ese año y en 2021 en el Campeonato Metropolitano de CNL.

En Chile tomó el alias el Chamo de oro, para resaltar sus orígenes. Decidió cambiarlo porque Huracán es “uno de los nombres más cotizados”, a su juicio. La producción de la serie web de CNL influyó en la decisión, porque querían destacar a un venezolano haciendo lucha libre.

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Cuando luché por primera vez lo hice con un chileno. Tenía miedo, pues pensé que me iban a odiar por ser de otro país y la xenofobia que a veces está presente. Estaba asustado, pero cuando salgo me quedo perplejo, porque me aplaudieron, incluso compatriotas con la bandera de Venezuela. Tuve que contener las lágrimas de la emoción porque tenía que salir a luchar”, comentó Ochoa.

En personaje

El luchador libre venezolano destacó el nivel de producción en su llegada y durante su estadía en CNL. Este espacio le brindó la oportunidad, no solo de surgir económicamente, sino también de aprender en un nivel profesional. Para él, el deporte de contacto sirve para ejercitarse y desenvolverse ante el público.

Los espectadores saben cuando Ochoa entra en combate, no solo porque suele estar con su bandera tricolor, lo reconocen cuando suena Obligado a dejarte de la banda venezolana de punk metal Dischord. La canción cuenta su historia, como la de muchos venezolanos que emigran buscando mejores oportunidades. En ese momento Ochoa entra al ring.

Sus movimientos destacados son el DDT y el german suplex, seguido de un running knee. A estos él les llama tanto “el Chamo especial” y como el “Caracastrike”, respectivamente. En el primero, uno de los luchadores cae hacia atrás alzando a su oponente y llevando su cabeza al ring. Los otros sirven para atacar a su contrincante.

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“Algunos personajes son villanos, en mi caso soy un luchador bueno, técnico, baby face, conocido también como al que quiere el público y el que apoya. Eso simboliza mi personaje”, explica el Chamo de oro.

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Axel también explica que la lucha libre es un deporte de espectáculo, en el que se tiene que aprender algo de teatro para poder mostrar al personaje. Se tiene que mostrar una actitud “ruda o agresiva”. No obstante, él relata que los que lo conocen saben que es bondadoso, cómico, amoroso y me gusta ayudar a los demás.

“Hice bien al darle entender al público que no soy uno de esos venezolanos que quieren hacerle mal a Chile. Soy una persona que viene a aportar y dar lo mejor de sí. No todos somos malos”, resalta Ochoa, quien cada vez que sale al ring ora, se habla a sí mismo, se motiva y piensa en hacerlo mejor, en nombre de Venezuela.

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Axel Ochoa sí piensa en volver a Venezuela

Para Axel Ochoa, “la lucha libre lo es todo”. Considera que tiene mucho para aportar y señala que en Venezuela hay muchos jóvenes que no pueden cumplir el sueño de practicarlo por distintas deficiencias, “pero lo practican igual, en el suelo, colchonetas, porque tienen esa meta”, dice el luchador. En los próximos años quiere llevar sus conocimientos a Venezuela.

Quiero que en mi país no solo se voltee a ver al fútbol o el beisbol, sino también a la lucha libre para que aprendan de ese mundo, ese arte y que se den cuenta que en la época dorada de la lucha libre hubo referentes importantes y que, incluso, en la generación de ahora hay mucho potencial”, relató.

Él considera que hace falta compromiso, inversión y ganas para potenciar el deporte en el país. Explica que la lucha libre fue más reconocida que el béisbol, en su momento, y que Venezuela era un destino que recibía a muchos luchadores destacados de otros países.

De momento, espera viajar, conocer otros países y su cultura de lucha libre para aprender mucho más, así como ganar campeonatos en nombre de Venezuela. Aparte de luchar en CNL, espera hacerlo en otras agrupaciones. Hoy recuerda cuando veía las luchas entre el Rey Misterio y Eddy Guerrero, pues lo hicieron soñar en llegar algún día a la industria estadounidense.

Axel Ochoa siempre llevó consigo a Chile el guante de beisbol que usaba cuando jugaba en su país, para él simboliza lo que fue su pasado. Dos meses antes de ganar el título Metropolitano, murió su abuelo, con quien era muy apegado. Dice que quería que lo viera triunfar. A pesar de que no lo tiene presente, señala que lo acompaña y guía cada uno de sus pasos desde entonces, pues fue uno de los pocos que lo apoyó cuando nadie creyó en él.

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