• La lucha de las mujeres venezolanas por lograr una representación paritaria en los cargos públicos ha ido teniendo sus conquistas graduales a lo largo de la historia. Un proceso en el que diferentes dirigentes marcaron hitos al ser las primeras en postularse y ganar, lo que ha despejado el camino para muchas otras hasta la actualidad

El rol de las mujeres en la política venezolana parece haber estado siempre tras las sombras. Un ejemplo de esto fue la lucha para democratizar al país a principios del siglo XX. La famosa generación del 28, que contó con varios de los líderes políticos que luego dirigían la nación, tuvo entre sus filas a muchas jóvenes activistas que, al igual que ellos, agitaron las calles y sufrieron la represión del gobierno de Juan Vicente Gómez. Sin embargo, tras la muerte del dictador en 1936, siguieron sin ver materializados los derechos por los que habían luchado, en un país que presumía encaminarse hacia la modernidad.

Fue muy largo el camino para salir de las sombras, y que tuvo su primer faro en el movimiento sufragista que logró, en 1946, que las mujeres tuvieran el mismo derecho al voto y a aspirar a cargos públicos, como ciudadanas plenas. Allí también marcaron su primer hito, con la elección de la Asamblea Constituyente de ese año. De acuerdo con la Revista Venezolana de Estudios de la Mujer, de 160 diputados, 21 fueron mujeres (13 principales y ocho suplentes). Era la primera vez que las mujeres accedían, por el mismo voto que habían conquistado, a un espacio de representación popular. 

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Pero la magia no duró mucho. Para el Congreso de 1948, apenas resultaron electas 4 mujeres: 2 diputadas y 2 senadoras, entre ellas la escritora Mercedes Carvajal de Arocha, mejor conocida como Lucila Palacios. Desde entonces, a pesar de ser el 50,5 % de la población actual de Venezuela de acuerdo con el Banco Mundial, la lucha de las mujeres por tener mayor representación en los espacios políticos venezolanos continúa. Por ejemplo, la Asamblea Nacional electa en 2015 tuvo solo un 19,8 % de diputadas, mientras que la de 2020 cuenta con 33,57 % aún lejano de la realidad demográfica.

Desconocidas

Mujeres en la política venezolana: Lucila Palacios
Mercedes Carvajal de Arocha, conocida como Lucila Palacios. Foto: cortesía

Otro factor que ha marcado el camino de las mujeres en la política venezolana ha sido la falta de registros que den testimonio de sus luchas. Este desconocimiento no solo se ve al momento de buscar información sobre dirigentes políticas destacadas del siglo XX, sino también en el propio discurso actual. 

“Las primeras gobernadoras y alcaldesas electas de nuestro país fueron postuladas por los partidos de la revolución”, afirmó la diputada de la AN oficialista, Asia Villegas, en el año 2021. Su declaración causó polémica en redes sociales no solo por ser falsa, sino también por irrespetar la memoria de muchas políticas que desde 1989 allanaron el camino que actualmente siguen varias funcionarias, tanto oficialistas como opositoras.

Si bien durante el gobierno de Hugo Chávez el número de mujeres en cargos públicos aumentó respecto a gobiernos anteriores, no fue por su acción directa. Ha sido el resultado de un proceso gradual y paulatino, el cual ha tenido muchas protagonistas que la historia parece empeñada en enterrar.

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Política en femenino

Mujeres en la política venezolana: Dori Parra de Orellana
Dori Parra de Orellana, primera mujer gobernadora en la historia de Venezuela. Foto: cortesía

Incluso para los cargos por designación el camino de las funcionarias públicas fue lento. No fue hasta el gobierno de Raúl Leoni que se nombró en 1968 a Aura Celina Casanova como ministra de Fomento, siendo la primera mujer en la historia del país en formar parte del gabinete ejecutivo. 

Antes de 1989, los gobernadores también eran elegidos por el presidente de la República. En ese periodo solo figuran los casos de Dori Parra de Orellana, designada en 1975 gobernadora del estado Lara (también una de las primeras mujeres diputadas de la República), y Luisa Teresa Pacheco, en 1984, como gobernadora de Táchira. Tras la descentralización, en 1993, Lolita Aniyar de Castro se convirtió en la primera mujer electa gobernadora en Venezuela, en el estado Zulia. 

Ya para principios de los años noventa, la Gran Caracas contaba con una imagen predominantemente femenina. Ya en 1989, Gloria Lizárraga de Capriles se había convertido en la primera alcaldesa de Baruta, y posteriormente, siguieron su ejemplo Irene Sáez en Chacao y Mercedes Hernández de Silva en El Hatillo en 1993. Esto se mantuvo incluso a finales de la década, con el segundo gobierno de Sáez, además del ascenso de la actriz Ivonne Attas en Baruta y de Flora Aranguren en El Hatillo (un hito con la sucesión entre dos mujeres en un municipio).

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Aunque esto apuntaba a una Venezuela futura con una mayor representación femenina, todavía era algo muy alejado de la realidad. Una nota de 1997 del diario español El País señala que para ese año, apenas un 6,5 % de los curules del entonces Congreso bicameral eran ocupados por mujeres. Un panorama peor en los consejos legislativos estadales, donde su participación era de 1,4 % y 3,6 % en los concejos municipales. Solo el Poder Judicial cubría la paridad del 50 % de mujeres funcionarias, con Cecilia Sosa a la cabeza de la Corte Suprema de Justicia.

Hacia la presidencia

Mujeres en la política venezolana: las pioneras que abrieron el camino
Campaña presidencial de Irene Sáez. Foto: cortesía

Venezuela ha sido gobernada históricamente por hombres. Incluso en democracia, pasaron muchos años antes de que una mujer pudiera aspirar a la presidencia. En 1988, 30 años después de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, fue cuando Ismenia de Villalba se convirtió en la primera candidata presidencial en la historia del país. 

Durante los años noventa, Rhona Ottolina y Carmen Rodríguez y González también se postularon en las elecciones de 1993, aunque no fue hasta la llegada de Irene Sáez en 1998 que las encuestas por primera vez asomaron la posibilidad de que una mujer llegara al Palacio de Miraflores. No ocurrió así, y en cambio las elecciones fueron ganadas por Hugo Chávez.

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Las elecciones presidenciales de 2006 fueron peculiares por su gran número de candidatos. De los 14 aspirantes que llegaron al día de la votación, hubo cuatro mujeres:  Venezuela Da Silva, del partido Nuevo Orden Social (NOS); Isbelia León, del movimiento Institución Fuerza y Paz (IFP); Judith Salazar, por Hijos de la Patria (HP); y Carolina Contreras, quien se postuló por iniciativa propia. También estuvo el caso de las candidatas Reina Sequera y María Bolívar, quienes compitieron no en una, sino en dos elecciones consecutivas simultáneamente, en 2012 y 2013.

Ninguna candidata ha logrado hasta la fecha superar el 5 % de votos en unas elecciones presidenciales venezolanas. El mejor desempeño en las urnas lo sigue teniendo Irene Sáez, quien quedó en tercer lugar con un 2,82 % (184.568 votos). Aun así, muy lejos del 70 % que proyectaba en las encuestas al inicio de su campaña. No obstante, con el nuevo protagonismo que han tomado dirigentes como Delcy Rodríguez desde el oficialismo, o María Corina Machado y Delsa Solórzano en la oposición, las condiciones están dadas para que esta situación pueda revertirse en un futuro cercano.

Este artículo fue hecho como parte de las Mentorías Editoriales del Semillero Violeta de la Red de Periodistas Venezolanas

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