• El animador falleció este 30 de junio en Madrid, España. Durante más de 50 años fue una figura primordial para televisión venezolana y será recordado por su emotividad, carisma y facilidad expresiva

Existen algunas expresiones arraigadas en el habla popular de los venezolanos. La mayoría ha sido creada por el encuentro entre distintos idiomas, otras por el reacomodo de la idiosincrasia a nuevos vocablos; sin embargo, aparecen algunas que nacen desde la voz de uno que otro personaje importante de la historia nacional. Guillermo González Regalado, mejor conocido como Guillermo “Fantástico” González, fue uno de ellos. “Rolo e’ vivo”, por ejemplo, era uno de sus enunciados más reconocidos en la televisión nacional y, ahora, muchos años después de su primera aparición como presentador en Viva la Juventud, se puede escuchar a alguien en la calle que, quizá sin saberlo, repite la famosa frase de forma jocosa. 

Nació en Canarias, España, en 1945, pero su destino lo llevó a Venezuela a los cinco años de edad, junto a su familia. Residenciado en Caracas fue espectador del crecimiento estructural de la ciudad que flaqueaba, por los golpes de la dictadura, del lado de la libertad. Eran los años cincuenta.

En 1963 se graduó de bachillerato e ingresó a la Universidad Central de Venezuela para estudiar Arquitectura. Al mismo tiempo, como un apasionado a la actuación y hombre “echador de vaina”, como él mismo se catalogaba, estudiaba Artes Escénicas en la Escuela Juana Sujo. En marzo de ese mismo año comenzó su carrera en televisión con la grabación de la novela Historia de tres hermanas, producida por Radio Caracas Televisión (RCTV). En ese elenco estaban figuras como Raúl Amundaray, Eva Moreno, Edmundo Arias y Doris Wells. 

Foto: RCTV

En ese primer quinquenio de la década de los sesenta participó de las telenovelas, aclamadas por la crítica nacional e internacional: La Usurpadora, Novela Camay, La Novela Palmolive y la serie juvenil Rover y Akela, junto a Rebeca González y Orlando Urdaneta. Todas por Radio Caracas Televisión. Iniciaba el fulgor del drama televisivo en Venezuela que, años más tarde, traería una industria nacional de gran valor.

Gónzalez, podría decirse, fue uno de los remolcadores del vínculo entre los ciudadanos que esperaban a la noche, después de sus horas laborales, para cenar, abrir una cerveza y ver el programa nocturno dirigido por El Fantástico, o por Amador Bendayán, entre otros.

Después de ese primer encuentro con la telenovela decide viajar a México, espacio predilecto del cine latinoamericano para la época, y comienza a trabajar como talento en la empresa de Tele Sistemas Mexicano, -Televisa actualmente-. En ese viaje logra reunir una serie de cualidades actorales, en diferentes producciones, hasta ser galardonado en 1967 con el premio a Mejor Actor Prospecto. 

Pero regresa a Venezuela ese mismo año; a la de lo posible, la de los millones del petróleo que chorreaban en los grandes dichos como el “ta’ barato, dame dos” y en la construcción de un país democrático -o su vitrina, al menos-. RCTV lo recibió con los brazos abiertos para continuar su trabajo como guionista, productor, director y, obviamente, actor en distintas producciones. 

Una “fiera” de la animación televisiva

El programa se estrenó en 1976. Gónzalez, en una entrevista con el escritor Leonardo Padrón, comentó que nunca tuvo la disposición de participar como presentador, pero los directivos del canal, al ver su agilidad para el trato, su carisma y su “echadera de broma” le pidieron que audicionara para el nuevo programa de la planta televisiva. El otro escogido por los directivos era Eladio Larez, voz y figura invaluable, que en ese momento también era otro joven repleto de sueños. González se queda con el puesto y, con su alegría característica, se adueñó de la televisión venezolana. 

El inicio del programa en los años ochenta se caracterizaba por las figuras, en blanco y negro, de los bailarines que danzaban al compás de la música sintetizada de la época. De repente, cuando los bailarines desaparecían y las letras de presentación se terminaban, aparecía Guillermo Gónzalez con un camisa estampada, abierta hasta el pecho, con un danzar que se interrumpía cuando le decía “fieras” a los adolescentes que participaban. Desde el estreno de Viva la juventud, sus frases, repetitivas y parte de la soltura caraqueña, tomaron fuerza en el habla cotidiana que los “rolo e’ vivos” que caminaban por ese valle, que todavía no era de balas, repetían. 

Aunque sus orígenes eran canarios, González tenía la idiosincrasia de un caraqueño más y, durante muchos años, hizo reír y emocionar a todos los venezolanos que miraban su programa. Incluso, fuera de la televisión fue partícipe de los avances del teatro comercial e inauguró en 1975 el Teatro Chacaíto I y el Teatro Chacaíto II; dos espacios primordiales para el teatro humorístico en el país. En ese lugar, durante más de una década, fue parte de la creación de cientos de obras teatrales. Participó como guionista, director, actor y productor. 

En 1979, mientras era parte de Fantástico, se le ocurrió la idea de agregar un apartado llamado Cuánto vale el show. Este formato aparece por primera vez en 1980 y, prácticamente, de una vez es convertido en uno de los programas más visto de la televisión. Gónzalez fue pionero en el formato de concursos de canto, como después vendrían a ser American Idol, The Voice, The X Factor, entre otros en todo el mundo. En la entrevista con Leonardo Padrón comentó, con risas por la paradoja del destino, que meses antes de la creación de American Idol él había visitado Estados Unidos con el programa, esta vez desde Telemundo. ¿Coincidencia? no lo cree, pero igual poco podía hacer porque nunca registró la marca y, por ende, ese formato se expandió por el mundo con un éxito inigualable sin que él pudiera tener crédito sobre ello.

Comunicado de la familia

«Lamentamos comunicar que en la mañana de hoy 30 de junio ha fallecido nuestro amado Guillermo «Fantástico» González. Queremos agradecer profundamente las muestras de cariño y condolencias recibidas», comunicaba el texto dado por sus familiares.

¿Solo un presentador? 

Fue mucho más. Después de terminar su contrato con RCTV decide fundar su propia planta televisiva que en ese momento, quizá, no era tan escuchada en las calles, ni tan conocida como el canal 2 y el canal 4, pero que ahora es uno de los canales vigentes en un ámbito golpeado por los últimos años. Ese canal es Televen. Su fundación se remite a 1986, pero su primera transmisión ocurre dos años después. Gónzalez, al principio, tenía 50% de la asociación junto a Alberto Federico Ravell, pero después la mesa de socios creció e ingresaron Omar Camero, Arturo Pérez Briceño y Alfonso Riveroll. Se convierte en Vicepresidente de Producción y Ventas, pero luego de tres años en ese puesto decide renunciar y entregar sus acciones a Omar Camero. 

Después de su paso por el grupo fundador de Televen, se va para Maracaibo donde, bajo el fulgor zuliano que se aviva con el retumbar de la gaita, funda Televiza y Canal 7 Maracaibo. Asimismo, adquiere el grupo radial más importante de la región con emisoras como Fantástica FM, Ondas del Lago FM y AM, Sol AM, Fabulosa Stereo, Romántica, Favorita Stereo, entre otras. Todo este circuito radial fue expropiado por Hugo Chávez en el Aló, Presidente número 37, en el año 2000. 

En el estado Nueva Esparta fue fundador del Banco Insular, siendo accionista y director. Logró ampliar el funcionamiento de la entidad bancaria a las ciudades más importantes del país y, luego de cuatro años, decidió vender las acciones. En todo este tiempo se mantuvo, a la par, trabajando en la producción televisiva y decide volver a Venevisión con Cuánto cuesta el show y La gran boloña hasta 2008. 

Después, cuando su paso en la pantalla del canal 4 finalizó, se convirtió en asesor de distintos canales nuevos en todo el continente americano. Desde ese joven que se estrenó en RCTV y fue testigo, como muchos, de los momentos álgidos de la televisión nacional y de su consecuente desbarrancadero, Guillermo “Fantástico” González será recordado con la trascendencia de sus frases, de su alegría constante y, sobre todo, en la historia de los momentos preciados de la pantalla venezolana.

Guillermo “Fantástico” González falleció el 30 de junio de 2020 en Madrid, España. Su familia se despidió, junto a una gran estela de compañeros y amigos de trabajo, bajo las palabras características del Fantástico. «Hasta siempre, Rolo e’ Vivo. Ha sido un orgullo crecer contigo», decía el comunicado entregado por su familia.

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