• En el edificio Barrio Central, ubicado en la ciudad de Santiago, los casos de covid-19 preocupan a los habitantes

Nervios, miedo y negatividad. Son las tres sensaciones exactas cuando el peligro de contagiarte de coronavirus está cerca de ti, incluso frente a la puerta de tu casa. Al  descubrir que el virus está ahí en donde resides, las alarmas se activan y confirmas que la situación es más real de lo que imaginabas.

En Chile se conoció el primer caso de covid-19 el 3 de marzo de 2020. La noticia al principio no generó el impacto que debería producir la pandemia (al igual que en la mayoría de los países). Sumado a ello, las medidas implementadas por el gobierno de Sebastián Piñera han sido catalogadas -tanto por sociedad civil como por especialistas- como tardías, para atender a tiempo la situación de la pandemia.

Con el pasar de los días se fueron conociendo más casos. Para el 23 de marzo ya se había confirmado el primer contagio en el edificio Barrio Central, ubicado en el municipio de Estación Central, de Santiago de Chile, en donde residen más de 100 personas. La población comenzó a sentir que estaba en riesgo.

Desde entonces, la administración de la residencia ha tomado todas las medidas necesarias para evitar más contagios dentro del lugar. Pero con la certeza de que ese enemigo invisible, el virus, estaba afuera acechando a todos.

El sentimiento de no querer salir por miedo a contagiarse lo compartían los habitantes de la comunidad y algunos lo expresaban en grupos de WhatsApp.

Entre marzo y junio la administración continuó enviando correos a los vecinos, informando sobre nuevos casos. Un total de 28 contagios confirmados. 

Los habitantes se preguntaban «¿por qué hay más contagios?», o tildan de «irresponsable» al que haya contraído el virus. Pero es una situación que se escapaba de las manos. La mayoría de los enfermos se contagiaron en sus trabajos o camino a ellos. 

Prevención visible

La medida más importante que tomó la administración del edificio Barrio Central fue evitar las visitas. Luego informaron cómo deberían circular las personas dentro del lugar. 

En los ascensores no se puede subir más de cuatro personas, cada una en cada esquina; es obligatorio el uso de mascarillas; al entrar, los habitantes encuentran el dispensador de antibacterial, el que deben usar antes de ingresar a los ascensores. 

Foto: Tahiana González

Pero los mismo vecinos han tomado sus propias medidas para protegerse. El botón del ascensor ahora se oprime con el codo o con cualquier objeto, menos con los dedos.

Foto: Tahiana González

Abrir las puertas también es un dilema, se usa todo el cuerpo para empujar, ya no las manos. Y el roce entre personas dejó de existir, los habitantes tratan en  lo posible de evitar la interacción física-sin querer- entre sí. 

Foto: Tahiana González

Intentando sobrevivir

La pandemia ha sido la causante de miles de despidos en el país austral y el mundo.

Solo en Chile se ha registrado un ascenso en la tasa de desempleo que se ubicó en 12,2 % durante el segundo trimestre del año (abril-junio), según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). 

Por su parte, el Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Universidad Católica (UC) aseguró que en el país hay más de dos millones de personas desempleadas.

Ante ello, los ciudadanos (extranjeros y chilenos) en las residencias intentan sobrevivir vendiendo cualquier artículo, comida u ofreciendo servicios en diversas área, con el fin de generar ingresos que le permitan pagar los gastos mensuales.

El agotamiento y falta de tolerancia entre vecinos son cada vez más evidentes. La acumulación de gastos ha generado no solo preocupación, sino ansiedad en las personas. Cada día es más evidente el descontento hacia el presidente Sebastián Piñera y su gestión por lo que los migrantes venezolanos temen a un posible nuevo estallido social que al final terminaría perjudicando aún más las posibilidades de volver a la normalidad.

Aunque los casos cesaron en la residencia, la incertidumbre y el miedo sigue latente. Por ahora permanecer dentro del apartamento parece ser la única opción para evitar el contagio.

Noticias relacionadas