• El historiador mexicano compartió con El Diario sobrecómo fue el inicio de su travesía en las redes sociales y la importancia que tiene para él y su comunidad contar historias

“¿Están listos para la historia de hoy?” Con esta frase es como Rafael Poulain prepara la atmósfera cada noche en Twitter e inicia con algún relato histórico sobre personajes famosos, literarios, artísticos o incluso dioses de diversas religiones. 

Desde hace tres años, Poulain se dedica a relatar historias de distintos personajes. También en Instagram y Youtube, donde cada vez más seguidores quedan inmersos en su narrativa y la forma en que cada relato termina con una moraleja.

El mexicano comentó en exclusiva para El Diario que su amor por la historia nació desde que era pequeño y agarró una colección de libros. De allí se interesó en cómo contaban momentos históricos, pero no fue hasta muchos años después que decidió contar relatos a través de Twitter.

“Siempre he dicho que a la gente que no le gusta la historia es porque tuvo malos maestros. Lo de contarlas en redes sociales fue como un accidente, porque estaba de viaje en Camboya, y como siempre viajaba solo, a principios de 2017 se me ocurrió empezar a narrar mi viaje y contarles cosas a mis seguidores. Para ese momento no existía la función de hilos en Twitter. Una vez cuando regresé de un viaje alguien me escribió si no iba a contar la historia; y dije, ‘ah, pues sí, puedo contar algo de historia en general aunque no sea de viaje’. Así empecé cada noche”, cuenta Rafael Poulain.

Explicó que ha estado en la mayoría de los lugares donde ocurrieron los hechos de las historias que relata o ha leído bastante sobre los personajes. En su canal en Youtube, hay varios videos en los que cuenta las anécdotas desde el sitio.  Asegura que una vez abran las fronteras quiere viajar para relatar historias distintas, no sobre hoteles y comidas.

Te pongo en ejemplo de Venezuela. A mí la gente todo el tiempo me dice: ‘no vayas a Venezuela, no es el mejor momento para ir’. Pero, al contrario, yo siento la responsabilidad histórica de ir en este momento más que nunca, ahora es cuando más hay que ir a Venezuela. Como que no hay un momento para no ir a algún país. Sí, siento la responsabilidad histórica de ir a muchos lugares; y contar; y enseñar a la gente. Hay situaciones que no van a durar para siempre”, dice el historiador.

Más de 300.000 lectores

Actualmente, Rafael Poulain cuenta con más de 314.000 seguidores en su cuenta de Twitter, 52.700 en Instagram y 28.300 en Youtube. Poulain confiesa que nunca esperó tener tantos seguidores y causar esa cantidad de reacciones al relatar sus historias, relata que no era su intención principal y que la dinámica que lleva fue en parte por la interacción que tuvo con las personas. Además, recalcó que nunca tuvo el objetivo de generar dinero o una estrategia de publicidad, sino que las historias que relata las centra según su estado de ánimo y dejando una moraleja al final de cada una de ellas.

“Si ese día estaba triste contaba una historia triste; si estaba feliz contaba una historia feliz. Si veía que pasaba algo en el trabajo, trataba de contar alguna historia de un personaje que le hubiera pasado algo así. También por eso empezaron a salir como las moralejas, porque decía igual y se puede aprender algo de esta historia”, comenta el mexicano.

Su comunidad en redes sociales se caracteriza por siempre estar atenta a cada uno de sus tuits e incluso hay varias cuentas de fans que comentan e interactúan con él. Lo siguen desde muchos países de Latinoamérica: Venezuela, Colombia, México y España son algunas de las naciones de donde más tiene seguidores y donde más le escriben.

Poulain comenta que en algunos países que ha visitado las personas lo reconocen y se le acercan a saludarlo. Se siente afortunado por contar con una comunidad tan fiel.

“Mi motivación es la gente que me está esperando. También el hecho de que tengo la oportunidad de hacer algo genuinamente bueno; de aportar. A lo mejor es una tontería, pero puedo aportar un momento de distracción, de aportar una moraleja o un aprendizaje.

Siento mucha responsabilidad, precisamente porque la gente que me sigue es muy leal, todos me tiran muy buena vibra. Creo que eso como persona en Internet es difícil que eso pase”, expresa Rafael Poulain.

A Rafael le atrae la idea de impartir clases de Historia, aunque admite que su idea es llegar a más personas y “aportar algo al mundo”. Algunas veces ha realizado viajes con grupos de 10 personas a diversos países y les enseña aspectos de la cultura e historia del lugar que visitan, pero luego del auge en redes sociales se dio cuenta de que así podía impactar a mucha más gente.

“No se trata de contar una historia para tener más seguidores; no se trata de contar una historia para vender un producto; de hacerles un video para promocionar una marca. Sino genuinamente de enseñar algo”, afirma el mexicano.

Contar la historia con la información correcta

Cortesía

Uno de los detalles al momento de contar las historias es la importancia de las fechas y tener los hechos claros, aún más cuando son de personajes de hace más de 1.000 años. Poulain detalló que se enfoca en buscar las fechas exactas de esas historias porque es malo para recordar números. Sin embargo, hay relatos que le son bastante familiares como los mitos griegos, sobre la antigua Roma y también sobre los países que ha visitado.

El historiador asegura que no le gusta obtener información a través de documentales porque la visión de estos materiales audiovisuales siempre están enfocados desde un solo punto de vista, por lo que no suele prestarles atención. Para él la importancia no recae tanto en el relato, sino en el mensaje que quiere llevar con él a través de la historia.

“El problema con la historia es que la gente cree que como ya está escrito, o como ya pasó, ya lo que encuentre es ley y no es así. A veces nos casamos con una verdad que es mentira. Trato de leer de todos lados, en libros que ya haya leído, de la escuela, de Internet, de lo que aprendí viajando a ese lugar si ya fui. A partir de allí, armo un relato”, explicó.

Entre tantos personajes y relatos, Poulain confesó que tiene un personaje favorito: Alejandro Magno. El rey macedonio es una de las figuras destacadas siempre en sus historias y que siempre trata de incluir cada vez que suele hablar de Grecia, Europa, donde tuvo su mayor influencia.

Otras experiencias antes de relatar historias

Rafael revela que sus propósito de dejar conocimiento en cada uno de sus relatos es una oportunidad de hacer algo diferente. Contó que antes de iniciar sus relatos en redes sociales tuvo una banda musical que no tuvo éxito, y luego trabajó en un portal mexicano de noticias en el que estuvo por un tiempo, hasta que decidió abandonarlo.

El mexicano encontró en sus relatos una manera de cambiar al mundo, aunque no se lo esperaba. Pero cuando comenzó a recibir mensajes de gratitud se dio cuenta que era algo que quería seguir haciendo.

“Me di cuenta que no iba a poder cambiar el mundo de golpe, pero sí podía ir llegando a una persona a la vez. He recibido mensajes muy fuertes de personas que me han dicho ‘yo he estado a punto de hacer una tontería pero leí esta historia’. Te digo que siento una gran responsabilidad. Ese es el porqué de las moralejas. Es más, a lo mejor no estás pasando un mal momento personalmente, pero sí tu país y olvidarte por 10 o 20 minutos mientras lees el relato es bueno”, dice el historiador.

Rafael Poulain comenzó a compartir historias por el interés de sus seguidores, sin saber que en tan poco tiempo tendría una gran comunidad que está ávida por su contenido. En sus relatos encuentra más que una distracción, una forma de aprendizaje que tiene la historia para enseñar a las generaciones futuras de la vida y de sus errores.

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