• En la mayoría de los países latinoamericanos la fecha es sinónimo de que algo malo puede pasar. En El Diario te explicamos cómo surgió esta connotación negativa que se le da a los viernes 13 a lo largo de la historia

Al menos una vez al año las fechas del calendario se alinean para un viernes 13. Existen numerosas supersticiones conocidas que involucran gatos negros, escaleras y grietas en las casas. Pero, ¿de dónde viene la connotación de un día de mala suerte?

Hay varias teorías sobre por qué el viernes 13 se considera una fecha de mala suerte. A lo largo de la historia, tanto el número como el día viernes se han considerado desafortunados, por lo que combinados se magnificaría la mala suerte.

En el siglo XIX comenzó a difundirse la idea de que el discípulo que traicionó a Jesús, Judas, llegó tarde y fue la decimotercera persona en sentarse a la mesa durante la Última Cena. Los católicos también creen que Jesús murió un viernes. 

En la mitología nórdica, el Dios del mal, Loki, es el invitado decimotercero a una cena de dioses que desembocaría la llegada de la oscuridad a la Tierra. En el tarot, la carta que se asocia a la muerte también lleva el número 13.

Sin embargo, se ha argumentado que no hay registro de que el viernes y el 13 se hayan referido como desafortunados antes del siglo XIX. De hecho, en algunos países cambia el día de la creencia. Mientras que en los países hispanos el día de mal agüero es el martes, para Europa y Estados Unidos es el viernes 13, como el título de la película de terror.

Viernes 13: ¿tradición o mala suerte?

La mala fama del número 13 se extiende por los ámbitos más diversos y desde los tiempos más remotos.

Lo que parece mucho más claro es que en diversos campos se evita esa cifra. La aerolínea española Iberia, en sus aviones, prescinde de la fila número 13 de asientos y pasa directamente de la 12 a la 14. 

Numerosos hoteles también evitan las habitaciones o pisos con esa cifra. Esta costumbre, que se recoge en películas y series de televisión, lo han implementado en hoteles como el Ritz de Madrid o el Arts de Barcelona. En el caso del hotel catalán eliminaron completamente la decimotercera planta del edificio y, si entramos a la página web del Empire State Building, el piso con este número se encontraba en venta.

Foto: Cortesía

Más allá de los hoteles, los aviones o incluso los hospitales, otro caso particular relacionado a esta superstición es el del campeón de motociclismo Ángel Nieto, quien afirma no haber ganado 13 títulos sino que se refiere a sus victorias como «12 más 1». 

Por otra parte, la aeronáutica tampoco ha escapado de creencia y, después del «Houston, tenemos un problema» del capitán del Apollo XIII Jim Lovell, las misiones espaciales procuran pasar directamente a la decimocuarta misión.

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Otra historia particular es la del compositor austríaco-estadounidense Arnold Schoenberg, quien sufrió un caso severo de Triscaidecafobia (miedo al número 13) y que, por ello, en sus obras sustituía este número por la notación «12a». Según los informes, también tenía mucho miedo a morir en un año o una edad que fuera múltiplo de 13. Cuando cumplió 76 años de edad, un colega le sugirió que sería un año de mala suerte porque 7 + 6 = 13. Irónicamente nació y falleció un día 13.

¿Cuántos viernes 13 hay en 2020?

Este día cayó en dos viernes de este año: el viernes 13 de marzo y nuevamente este viernes 13 de noviembre.

Normalmente hay uno o dos viernes 13 en todos los años, normalmente uno a principio de año y otro a finales. En caso del año 2021, será el viernes 13 de agosto.

¿Qué dice la ciencia sobre el viernes 13?

El psicólogo Antonio Cano-Vindel, experto en trastornos de ansiedad, dijo en una entrevista para El País que las personas más supersticiosas pueden llegar a desarrollar problemas psicológicos. 

Explica que el prestar atención constantemente a las causas que puedan traerles mala suerte genera una tensión que podría causar trastornos de ansiedad permanentes. Agrega que no es algo propio de las clases más bajas. “Este tipo de creencias se dan en cualquier clase social”, dice. Sin embargo, apunta que, entre las clases populares, las supersticiones pueden ser más frecuentes porque tienen una menor cantidad de información.

«Todo el mundo quiere suerte, pero como no hay nada tangible que podamos llamar suerte, tenemos que crear esa cosa tangible transfiriéndola a un objeto. La gente se aferra a esos objetos como una sensación de seguridad», afirmó el especialista. 

El psicólogo estadounidense Stuart Vyse realizó un estudio en el año 2010 al que llamó “la psicología de la suerte” al evaluar a un grupo de personas en varias tareas de memoria. En el experimento a los participantes que se les permitió llevar consigo sus amuletos de la suerte obtuvieron mejores resultados en las pruebas de memoria que las personas a las que se les quitaron los amuletos de la suerte. «Se trata de ese refuerzo de la confianza en la memoria», concluyó Vyse.

Según esa lógica, el viernes 13 podría ser tan afortunado como desafortunado y todo dependería de la perspectiva de cada persona.

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