• Oncólogo de profesión, luchador incansable contra el tabaco y muy vinculado al mundo del fútbol, el uruguayo falleció a los 80 años de edad. Foto: EFE

Oncólogo de profesión, luchador incansable contra el tabaco y muy vinculado al mundo del fútbol, el expresidente uruguayo Tabaré Vazquez falleció a los 80 años de edad tras una larga enfermedad, confirmó este 6 de diciembre en un tuit su formación política, el Frente Amplio.

«Con profundo dolor comunicamos el fallecimiento de nuestro presidente de honor», se lee en el tuit, en el que se subraya que Tabaré Vazquez fue «un ejemplo de integridad política».

Vázquez anunció en agosto de 2019, cuando todavía era presidente, que le fue detectado un nódulo pulmonar con «características muy firmes» y que podía tratarse de «un proceso maligno».

Cinco días después, se sometió a una intervención que confirmó que el tumor era cancerígeno. Tras un tratamiento médico, en principio se dio a conocer que estaba curado.

Vázquez se convirtió en el primer mandatario de izquierda en la historia de Uruguay al ganar las elecciones como candidato del Frente Amplio. Ocupó la jefatura del Estado durante dos mandatos no consecutivos: de 2005 a 2010 y de 2015 a 2020.

El pasado 1 de marzo, tras finalizar su segundo período como mandatario, entregó la banda presidencial a Lacalle Pou, del Partido Nacional (de centroderecha), con quien en diciembre había viajado a Argentina para la toma de posesión de Alberto Fernández en un gesto de estabilidad institucional, pese a su diferente ideología.

Los orígenes

Nacido el 17 de enero de 1940 en el humilde barrio montevideano de La Teja. Vázquez fue el cuarto hijo de un obrero de la petrolera estatal Ancap y un ama de casa.

Su barrio fue el lugar de pertenencia desde pequeño. Así lo demostró cuando, con solo 18 años de edad, ayudó a fundar el club Arbolito que, con el tiempo, se transformó en un icono de la zona.

Años después, Vázquez -mientras cursaba su carrera en Medicina- tuvo la idea de crear una policlínica en este club para que los vecinos de la zona pudieran ser atendidos gratis.

En 1956, con solo 16 años, conoció a María Auxiliadora Delgado, quien se convertiría en su esposa en 1964 y con la que compartió 55 años más hasta que en julio del año pasado falleció.

Docente universitario, con publicaciones en centenares de revistas nacionales e internacionales de medicina y experto en Oncología, Vázquez ha sido uno de los símbolos de la medicina uruguaya en los últimos años.

“Festejen, uruguayos, festejen”

La noche del 31 de octubre de 2004, al grito de «Festejen, uruguayos, festejen», Vázquez animaba a una ciudadanía que celebraba en las calles el triunfo histórico de la izquierda en unas elecciones presidenciales tras 174 años de gobiernos conservadores.

Aquel momento fue el culmen de una carrera política iniciada en 1983, cuando se unió al Partido Socialista -integrado en el FA-.

Una vez restaurada la democracia en el país, en 1985, fue uno de los que encabezó la campaña para derogar la Ley de Caducidad, que protege a los miembros del Estado que cometieron delitos durante la dictadura.

Fue presidente de Uruguay dos veces

Antes de ingresar con fuerza en la vida política, su gestión comenzó por el fútbol, ya que fue presidente del modesto club Progreso (1971-1989), al que llevó a ser campeón uruguayo.

Vázquez tuvo su primera victoria importante cuando fue elegido intendente de Montevideo y logró que el FA llegara por primera vez al gobierno capitalino en 1990.

Tras ser candidato a presidente en dos ocasiones (1994 y 1999), su tercer intento fue el ganador y obtuvo una amplia victoria en 2004 tras derrotar a su perseguidor, Jorge Larrañaga (hoy ministro de Interior por el Partido Nacional), con un 51,67 % de los votos.

Expresidente de Uruguay

Cuando dejó el gobierno cinco años después, Vázquez tenía una popularidad del 80 %.

El médico presidente

La medicina siempre fue un eje de la vida del mandatario y su especialidad, la oncología, casi una obligación, considerando que sus progenitores y dos de sus cuatro hermanos fallecieron por cáncer.

Desde el inicio de su gestión presidencial, Vázquez hizo foco en la salud como uno de sus pilares con la creación del Sistema Nacional Integrado de Salud y aprobó leyes antitabaco reconocidas internacionalmente, como la prohibición de fumar en espacios públicos y de hacer publicidad o la colocación de imágenes en las cajetillas de cigarrillos para sensibilizar a la población.

Además, se enfrentó a la poderosísima multinacional estadounidense Philip Morris en un litigio que se resolvió a favor de Uruguay en 2016, cuando Vázquez ya estaba en su segundo mandato.

Las sombras

El primer mandato de Vázquez provocó un conflicto con Argentina por la instalación de una planta de pasta de celulosa en el departamento de Río Negro (oeste), a orillas del río Uruguay -limítrofe con Argentina-, que originó cortes de ruta, piquetes y una denuncia ante la Corte Internacional de La Haya.

Posteriormente, reconoció haber pedido ayuda en aquel momento al entonces presidente estadounidense, George W. Bush, por si el conflicto iba a mayores.

Además, sus convicciones personales lo llevaron a ejercer el veto presidencial en 2008 sobre la despenalización del aborto, pese al voto mayoritario del Parlamento, incluso con apoyo de legisladores de la oposición. Finalmente la ley se aprobaría en el mandato del también frenteamplista José Mujica (2010-2015).

Uno de los episodios más sombríos de Vázquez es el posible ocultamiento de pruebas en casos de violaciones de derechos humanos cometidos en la dictadura.

Las confesiones de delito del exmilitar José Gavazzo, omitidas por las autoridades, provocaron una crisis en su segundo mandato y una ola de destituciones, entre ellas la del entonces ministro de Defensa, Jorge Menéndez.

El excomandante en jefe del Ejército y hoy senador Guido Manini Ríos informó recientemente de que Vázquez conocía esas actas y nunca las difundió.

Los últimos tiempos

La ausencia de nuevos liderazgos y el clamor de la gente que lo respaldaba empujaron a Vázquez a volver al ruedo político en 2014 para ayudar a que el FA consiguiera, por tercera vez, el Gobierno.

Uruguay

Su segundo quinquenio, con mayor edad y con mayor desgaste, estuvo marcado por un perfil mucho más ausente y supondría el fin del ciclo de la izquierda en Uruguay.

Pese a que en su último año de gestión sufrió la muerte de su esposa y la detección de un cáncer de pulmón, nunca se planteó renunciar y el 1 de marzo de 2020 entregó la banda presidencial al actual mandatario, Luis Lacalle Pou, del PN.

La pandemia de la covid-19 y su delicado estado de salud hicieron escasísimas sus apariciones públicas en 2020 hasta que en la madrugada de este domingo se extinguió la vida del médico que hizo historia en la política uruguaya.

Con información de EFE

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