• El pasado 11 de enero se hizo efectiva la renuncia del personal médico que trabajaba en la consulta neurológica del principal hospital pediátrico del país

Un mensaje de WhatsApp le advirtió a Geraldine Ordoñez que el servicio de Neurología del hospital Dr. José Manuel de los Ríos, en Caracas, cerró de forma indefinida. La noticia, que le envió una pediatra del centro de salud, la puso muy nerviosa, pues la atención que recibía su hija en las consultas es lo que la ha ayudado a tener una mejor calidad de vida. 

“El caso de mi hija es un poco complicado, ella era una niña sana y de repente comenzó a convulsionar sin parar hace tres años. Con la consulta en el hospital ella mejoró muchísimo”, confesó Geraldine en una entrevista para El Diario

Geraldine y Floriangelis, su hija de 13 años, residen en Caracas. Cuando la niña tenía 10 años y su salud comenzó a deteriorarse, la madre buscó ayuda profesional en el Centro Médico La Trinidad. Allí conocieron a Aliria Carpio, una médica que les recomendó asistir al servicio de Neurología del JM de los Ríos. 

Ante lo costoso que resultaba, madre e hija siguieron el consejo de Carpio y desde entonces los neurólogos del centro asistencial comenzaron a estudiar su caso.

Aunque ya han pasado tres años desde ese momento, Floriangelis aún no tiene un diagnóstico definitivo. Requiere una resonancia especial que determinará el origen de las convulsiones.

Floriangelis es paciente del JM de los Ríos desde el año 2018 | Foto: cortesía
Ese estudio no lo hacen en Venezuela y no he conseguido los recursos para hacerlo fuera del país”, añadió la representante.

Desde que se convirtió en paciente del JM de los Ríos, Floriangelis debía ir a consulta cada dos meses. Sin embargo, por la pandemia de covid-19 Geraldine prefirió prolongar el tiempo de espera entre sus controles. 

La última vez que llevó a su hija al hospital fue en el mes de octubre, porque se mantuvo estable durante esos meses; pero el pasado viernes 22 de enero se enteró del cierre de la consulta de Neurología. 

“El cierre de cualquier consulta significa un fracaso”

Huniades Urbina, presidente de la Sociedad Venezolana de Pediatría y Puericultura (SVPP), lamentó el cierre de la consulta de Neurología en el principal hospital pediátrico del país. Además, afirmó que la suspensión de servicios como ese son el reflejo de una mala administración en materia de salud.

El cierre de cualquier consulta en cualquier hospital significa un fracaso. Específicamente en un hospital con la trayectoria del JM de los Ríos es un fracaso en gestión de salud y las consecuencias son dejar desamparada a la población que era atendida en esos servicios”, aseguró Urbina en exclusiva para El Diario.

El especialista, quien fue director general del hospital en dos periodos, detalló que la consulta de neurología es vital para el funcionamiento de un centro de salud con las características del JM de los Ríos. 

Explicó que en la consulta neurológica se atiende a niños con parálisis cerebral, problemas de desarrollo o convulsiones; además de afecciones que deben ser tratadas a tiempo para garantizar a los pacientes una mejor calidad de vida. 

“Muchos hospitales en el país e incluso centros de salud en Caracas no cuentan con neurólogos infantiles. Por ello casi siempre son referidos al hospital de niños. Ahora estos pacientes quedan a la buena de Dios, porque Neurología ahora se suma  la lista de servicios cerrados y lo peor es que no vemos ninguna intención de abrirlo”. Así lo expresó el también director de postgrado de Medicina Crítica Pediátrica del JM de los Ríos. 

Los motivos del cierre 

Huniades Urbina y Kaherine Martínez, directora de la organización no gubernamental Prepara Familia, coincidieron. Creen que los motivos del cierre de la consulta neurológica van desde la falta de equipos para diagnóstico, pasan por la carencia de los servicios básicos y llegan hasta inexistencia de un salario digno para quienes trabajaban en esa área. 

El personal médico de la especialidad pasó su renuncia a la dirección y se hizo efectiva el pasado 11 de enero. 

Foto: Daniela León
Muchos servicios del hospital se mantienen en pie por la ética de su personal, pero llega un momento en el que no aguantan más. Los médicos de neurología tenían que mandar a los pacientes a hacer estudios de imagenología fuera del hospital, lo mismo ocurría con los exámenes de laboratorio. Además, muchos de ellos solo llegaban a percibir cuatro dólares al mes”, explicó Martínez en entrevista para El Diario.

Martínez aseguró que los médicos de Neurología llegaban a atender 500 niños anualmente. Sin embargo, las condiciones actuales en el hospital no permitían que la atención fuera óptima. 

Daño colateral 

Desde los puntos de vida académico, médico y estructural, el cese de operaciones de Neurología implica una serie de cambios y amplia los problemas que ya atraviesa el centro asistencial. 

Académicamente, el cierre de neurología también significa la paralización del posgrado de esa especialidad, por lo que se pierden años de formación profesional. 

Ya tenemos en muchas especialidades un hueco de la generación de relevo. A los viejos nos jubilan, mientras que los jóvenes necesitan experiencia y al no tener los posgrados se está creando un vacío generacional de todas las especialidades de adultos y pediátricas. Esto nos ocurrió con el posgrado de Terapia Intensiva, ya vamos a tener dos años cerrados y esa brecha sigue creciendo”, indicó Huniades Urbina.

El servicio de Neurocirugía del JM de los Ríos es otro de los grandes perjudicados por la suspensión de las consultas neurológicas. Esto debido a que ambas especialidades dependían una de la otra. 

Katherine Martínez explicó que los niños que llegaban a la consulta de Neurología eran evaluados y seleccionados con cuidado para determinar quienes requerían hospitalización o cirugía. Añadió que desconoce qué decisiones tomará el personal de Neurocirugía para canalizar los casos que ingresen al hospital. 

“Ahora están operando en el servicio y aún tienen niños hospitalizados, pero no sé qué pasará cuando les den de alta, es algo preocupante”, agregó. 

Pocas alternativas

El presidente de la SVPP explicó que una consulta de neurología pediátrica en centros de salud privados puede rondar entre los 60 y 80 dólares, sin contar el costo adicional de los estudios que se le solicitan a los pacientes. Agregó, en el país quedan muy pocos neurólogos pediatras en el sistema de salud pública.

“Es complicado porque cómo le dices a una madre que no puede ir al hospital de niños porque el servicio está cerrado. Eso significa que esa familia tiene que hacer sacrificios para conseguir ese dinero y no es nada fácil en este país”, comentó Urbina.

El pediatra recordó que en el año 2020 también cerraron los servicios de Cardiología y Terapia Intensiva y hasta el momento no parece que haya alguna posibilidad de abrirlos nuevamente.

Urbina aseguró que en el caso de los niños que requieren control cardiológico existen dos alternativas: el Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño y el Hospital Cardiológico Infantil. Este último no lo recomienda como una opción confiable.

“El Cardiológico Infantil es desde sus inicios un ‘elefante blanco’, Ahí básicamente lo que se hacía eran las escasas operaciones de cirugía cardiovascular y evidentemente tuvo un cardiólogo, pero básicamente eran referidos desde el hospital de niños porque cerraron el servicio de Cardiología del JM de los Ríos para abrir un servicio chucuto en el Cardiológico Infantil que después se volvió sal y agua”, sentenció el pediatra.

Con respecto al servicio en el Hospital Pérez Carreño, el vocero de la SVPP aclaró que la migración de los pacientes de un hospital a otros podría colapsar las únicas consultas de cardiología infantil operativas en Caracas.

La esperanza de pacientes, médicos y ONG están puestas en que el Ministerio de Salud del régimen escuche sus denuncias. Esperan que busque soluciones y abra nuevamente los servicios que atienden a los más vulnerables. 

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